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Ocio y Cultura

MÚSICA

Valentín Ruiz y Ángel Alcalá componen una ópera en dos actos en honor a Miguel Servet

'El leño verde' podría estrenarse en septiembre, en vísperas del quinto centenario del nacimiento del sabio aragonés.

Valentín Ruiz y Ángel Alcalá componen una ópera en dos actos en honor a Miguel Servet
Valentín Ruiz y Ángel Alcalá componen una ópera en dos actos en honor a Miguel Servet
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El escritor y profesor Ángel Alcalá y el compositor Valentín Ruiz han escrito una ópera sobre Miguel Servet (Villanueva de Sigena, 1511-Ginebra, 1553), 'El leño verde', y la idea de ambos sería que se estrenase hacia septiembre de este mismo año 2010, "como apertura del año Servetiano, doce meses antes de la fecha del nacimiento del sabio, en 2011". Ángel Alcalá, editor de las 'Obras completas' del autor de 'Restitución del Cristianismo' en siete tomos de la colección Larumbe, publicó en 2003 un volumen de idéntico título y su amigo Valentín Ruiz, "uno de los mejores músicos españoles actuales, discípulo de Antón García Abril", le pidió que la trasladase a un libreto de ópera.

Música moderna, rica y audible

"También soy músico, toco el piano desde los diez años y cada día necesito descargar en él un poco de mi corazón y de mi pasión por la buena música", confiesa Ángel Alcalá desde Nueva York, y explica los rasgos de una pieza que ya fue ofrecida, sin éxito, a la Expo-2008. "La ópera consta de dos actos de una duración de dos horas y quince minutos. Musicalmente, está concebida y realizada en una línea moderna, pero no modernista. Resulta perfectamente audible y gozable para oídos no avezados a las últimas modas musicales. Se compone de pocas arias, nunca de previsible secuencia como en las de corte romántico y aun clásico, es rica en orquestación, cuenta con nutridos coros, variedad de situaciones y matizaciones".

 

Ángel Alcalá incluso ejerce de crítico musical y revela que el compositor Valentín Ruiz "se enfada, en su modestia, cuando le digo que algo en esta ópera y en otras de sus muchas composiciones me recuerda al mejor Richard Strauss o al Schöenberg pre-dodecafónico". Le gustaría que el estreno fuera con un concierto el Auditorio de Zaragoza y también ha hablado con el Teatro de la Zarzuela de Madrid y la Orquesta y Coros de TVE, con los que ya ha tenido contactos. El coste de montaje asciende a 280.000 euros.

¿Qué sentido tiene escenificar una ópera sobre el humanista sigenense? Alcalá dice: "Lo que más importa de Miguel Servet en nuestros días es que es el padre del reconocimiento del derecho a la libertad de conciencia. Hay en Servet dos doctrinas que le sitúan en el meollo mismo de nuestras preocupaciones actuales: primera, su doctrina de que toda persona goza de una conciencia moral natural suficientemente orientada hacia la verdad y hacia el bien, aunque no haya recibido la revelación cristiana; y segunda, que todos, especialmente las autoridades tanto eclesiásticas como civiles, tienen el ineludible deber de respetar la conciencia individual en su libre ejercicio".

La libre conciencia

Para Alcalá, la máxima gloria de Servet "no es su descubrimiento de la circulación de la sangre, que pudo no ser realmente un descubrimiento sino la primera descripción de ese fenómeno fisiológico de que se tiene noticia en Occidente. Ni tampoco lo es su edición de la 'Geografìa' de Ptolomeo o de 'La Biblia' de Pagnino, sus ensayos médicos glosando las obras de Hipócrates, Galeno y otros médicos clásicos, árabes y renacentistas; Servet dio pasos de gigante por encima de ellas. Lo más importante, decisivo y actual de Servet es su defensa de la capacidad mental y moral de todo hombre para hallar la verdad y seguir el camino de la conciencia".

Y ese punto de vista, defendido con arrojo, sentido del desafío y alguna sinuosidad, cristaliza en algo intemporal: "Nadie nunca, ningún poder, ninguna autoridad, tiene derecho a coartar la mente del que piensa y a cercenar la libertad del que elige esta o aquella forma de manifestar sus opiniones sobre cualquier tema y de vivir conforme a ellas". Servet es por tanto un pionero, que señaló el camino a personajes como Castellio, y un defensor de los derechos humanos. "Proclamó el derecho a la libertad de conciencia", insiste Alcalá, desde una personalidad compleja capaz de "camuflar su independencia".

En 'El leño verde' se ha querido reflejar su personalidad, su radicalismo e independencia intelectual, su crítica a la Iglesia y a la sociedad, y la insobornable fidelidad a sus ideas, por las que murió quemado en la hoguera en Ginebra. Agrega: "La ópera, en su desarrollo, gira en torno a los dos juicios a muerte a los que Servet fue sometido: el de Viena del Delfinado por la Inquisición católica francesa y el de Ginebra por el protestantismo calvinista". En ambos juicios, Servet evoca distintos momentos de su existencia y así se recompone su biografía. "El radicalismo de Servet se basa en un sincerísimo cristianismo un tanto místico que le autoriza a criticar la organización eclesial. Con 'El leño verde' hemos querido hacer una ópera histórica con claro y muy actual mensaje político, social y moral".

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