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Ocio y Cultura

Marcando el paso hasta en el súper

Abandonó el grupo Banghra cuando aún gozaba de gran popularidad. Hoy, la zaragozana Jéssica Gómez ultima una coreografía para una gran gala en París

Jéssica, ayer, en un descanso que se tomó en el bar Centrick.
Marcando el paso hasta en el súper
ESTHR CASAS

Lo cantaba ella misma, en el que fue uno de los temas del verano de hace dos años: "I wanna live in my own way" ("Quiero vivir a mi manera"). Y lo está cumpliendo. Porque no es fácil dejar un grupo de éxito, cuando aún está en el candelero, y empezar de nuevo.

 

Y eso es lo que hizo Jéssica Gómez, que se bajó del carro de Banghra, el conjunto que surgió de sus coreografías, basadas en la danza del vientre, y con el que llegó a vender casi 200.000 cedés. Aunque el número 1 se les resistió. "Nuestros mayores rivales fueron los Lunnis y Papito", reconoce. El proyecto iba sobre ruedas y a Jéssica le propusieron marcharse a Madrid. Pero ella siguió fiel a Zaragoza. "Teniendo el AVE -mati-za-, preferí quedarme en casa con mi marido y mis perros".

 

Fueron meses de no parar: conciertos, entrevistas, participaciones en programas de televisión? En 'Gran Hermano', marcaron el minuto de oro. "Fue una experiencia magnífica. Parecía un zoo, porque veías a los concursantes detrás de la cristalera", recuerda.

 

Y precisamente en otro 'reality' de la tele se anunció su marcha. Jéssica había ido a 'Fama', como coreógrafa, a impartir una clase magistral de dos horas que fue retransmitida en directo. Y, días después, en el mismo espacio, se informaba de que no seguía en el conjunto musical e incluso le buscaban sustituta en el propio concurso. "La discográfica tenía unos planes que no iban conmigo -cuenta-. El nuevo proyecto no tenía mi impronta, iba a ser un formato distinto. Y no me interesó".

 

No se arrepiente -"fue una etapa preciosa y repetiría", confiesa- y señala los conciertos y el cariño de la gente como lo mejor de aquella efímera carrera. Aun así, afirma que ahora vive más tranquila. "Un día, me empezaron a gritar: '¡Edurne, Edurne, fírmame un autógrafo!'. Les dije que no era ella, pero me contestaron: 'Da igual, eres famosa". De toda esa vorágine en la que se vio envuelta le queda una lección: hay que tener los pies en el suelo. "Y más en la música -matiza-, que es el trabajo menos previsible. Yo preferí salir por la puerta grande, porque mi objetivo no es dedicarme al baile, es solo un hobbie".

 

Lo dice con la boca pequeña. Porque esta zaragozana -que es entrenadora personal, quería ser arqueóloga de pequeña y aún pretende acabar Derecho algún día- se pasa, como decía Alaska, todo el día bailando. "Y haciendo deporte también -prosigue-. Pero es que estoy en un bar, o en el súper, y si la música me lo pide, me pongo a pensar cómo haría la coreografía".

 

Así lo hizo hace unos meses con la Carmen de Bizet. La llevó al terreno del tango y el pasodoble y su proyecto fue seleccionado para ponerse en escena en una gran gala que se celebrará en septiembre en París, organizada por la Fundación Guillaume, y en la que se reunirán estilistas de distintos puntos del globo. "Jesús Romero se puso en contacto conmigo para que presentara un proyecto coreográfico. Y me eligieron", cuenta contenta. Su 'show' se representará en un escenario de 40 m2, en un centro empresarial de negocios parisino, cercano a La Defense, y Jéssica tendrá que coordinar a las más de 60 personas que aparecerán en escena.

 

Y, mientras ensayaba este verano, le ha llegado otra sorpresa. Aragón Televisión cuenta con ella para su nueva temporada, en la que presentará una sección de un nuevo programa sobre deportes de aventura. "Me gustan todos los desafíos extremos", avisa. De hecho, cree que su afición por los deportes de riesgo nació en Ejea, donde nacieron sus padres y donde sigue acudiendo a menudo a encontrarse con sus amigos.

Con esta agenda, no hay vacaciones que valgan. "No me importa, aunque ya te lo contaré cuando llegue diciembre?", dice. Es lo que tiene vivir a su manera.

 

"Un día, me confundieron con Edurne. Les dije que no era ella y me contestaron: 'Da igual, eres famosa"

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