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Ocio y Cultura

DISCOS

Cinquenta años con Raphael

El cantante andaluz celebra medio siglo en el mundo de la música con un álbum en el que han participado 21 intérpretes de primera fila. "Me gustaría que me recordaran como un buen currante", aseguró.

Optimista, mostrando sus blanquísimos dientes y su sonrisa de eterno adolescente, Raphael se presentó ante el remolino de fotógrafos sabiéndose querido, respetado y admirado. "Este disco es un homenaje a esos artistas que, como yo, han hecho historia en la música desde la década de los sesenta", dijo el cantante de Linares, de 65 años. Titulado 'Raphael, 50 años después', el álbum se compone de 20 piezas en el que interpreta temas ajenos a su repertorio. Lo hace, además, a dúo, compartiendo voz con Joan Manuel Serrat ('Cantares'), Alejandro Sanz ('La fuerza del corazón'), Joaquín Sabina ('50 años después'), Juanes ('Volverte a ver'), Alaska ('Can´t take my eyes of you'), Enrique Bunbury ('Infinito'), Ana Torroja ('Hijo de la luna'), Rocío Jurado ('Cómo yo te amo'), Ana Belén y Víctor Manuel ('Quiero abrazarte tanto'), Miguel Bosé ('Morir de amor'), Vicente Fernández ('Volver, volver'), Miguel Ríos ('Himno a la alegría'), Manuel Martos ('El cielo puede esperar'), Armando Manzanero ('Adoro'), Rocío Dúrcal ('Cómo han pasado los años'), Paloma San Basilio ('Que seas tú'), Adamo ('Mi gran noche'), José Luis Perales ('América'), Paul Anka ('My Way') y David Bisbal ('Escándalo'), única excepción a la regla.

"Cada canción la grabamos en una tarde y fue una experiencia maravillosa", dijo. "En dos ocasiones tuvimos que recurrir a la técnica; fue con las dos Rocíos, porque desgraciadamente ya no están con nosotros". Un par de temas son inéditos: 'El cielo puede esperar', que lo interpreta con su hijo Manuel Martos, y '50 años después', al alimón con Joaquín Sabina. Sólo hay una canción de su repertorio, 'Escándalo'. "La incluimos porque Bisbal se emperró en que tenía que ser ésa y no una de las suyas". El hecho de que haya elegido canciones de los demás se debe, según confesó, a que prefiere apuestas "arriesgadas y distintas".

Ilusión

No quiere premios. Sólo desea trabajar y hacerlo lo mejor posible. "Hace cinco años y medio me 'trasplanté' y desde entonces veo la vida de otra manera; la veo mejor, con la ilusión de un chaval". El cantante sufrió una intervención quirúrgica en la que le trasplantaron el hígado. La recuperación fue rápida y sin complicaciones, algo que asombró a los propios médicos. "Mi mejor etapa está por venir", dijo. "No tengo especial apego a los premios. Si vienen, que vengan; si no vienen, que no vengan, no pasa nada".

Raphael, a quien le gustaría ser recordado como "un buen currante", ha grabado más de 50 álbumes en español, italiano, francés, alemán, inglés y japonés, entre otros idiomas. Cuenta con 326 discos de oro, 49 de platino y uno de uranio (ventas superiores a 50 millones de copias). Para conmemorar este idilio con la música, el artista emprenderá una gira en 2009 que le llevará por un buen puñado de países. Cuando acabe la turné, en 2010, tiene pensado subirse de nuevo a las tablas para protagonizar un musical al estilo de 'Dr. Jekyll y Mr. Hyde', cuyo estreno tuvo lugar en 2000.

El cedé 'Raphael, 50 años después', que saldrá a la venta el próximo martes, incluye en uno de los formatos (el de lujo) un libro con fotografías de su vida profesional. Adelantó que habrá segunda parte. "Me faltan diez o doce cantantes imprescindibles, uno de ellos es Julio" (se refirió a Julio Iglesias).

¿"Retirarme?". No tengo fecha de jubilación ni caducidad. El día que salga al escenario y no pueda dar lo que ahora puedo, me marcharé de vacaciones, tranquilamente, sin dramatizar".

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