Despliega el menú
Ocio y Cultura
Suscríbete

PREMIOS HERALDO

Expo, crisis, fútbol y un pellizco de cultura

Si alguien resultaba ayer la viva estampa de la felicidad, este era Roque Gistau. Durante la gala de entrega de los premios HERALDO, el presidente de Expoagua no paró de recibir felicitaciones, parabienes, abrazos... En algunos momentos parecía a punto de levitar pero, en un aparte, confesaba: "Las felicitaciones ni se piden, ni se rechazan, ni se exhiben". Se le notaba feliz: por el resultado de la Expo, por la propuesta para recibir la Medalla de Oro de Aragón... Había quien susurraba, quizá con un punto somarda, si no habría que hacerle una estatua. "No, nunca permitiría una cosa así -se escandalizaba Gistau-. A Paraíso le hicieron la plaza después de muerto. Y yo solo soy un currante de buena voluntad".

Quien le ha propuesto para recibir la Medalla de Oro, Marcelino Iglesias, ejerció, como es lógico, de presidente de Aragón. Acompañado de Pilar, Fernando y Paloma de Yarza, visitó los corrillos durante el cóctel previo a la cena, y en todos tuvo palabras especiales. Con Carlos López Otín, Premio HERALDO a los Valores Humanos, habló del proyecto en el que está trabajando su Gobierno para desentrañar el ADN de los Reyes de Aragón, y de las dificultades que están surgiendo en el trabajo por la falta de elementos para comparar las secuencias genéticas. Con Antonio Mingote, que recibió el Premio de Periodismo Antonio Mompeón Motos, habló de humor, de optimismo, de la alegría de vivir. "Ser pesimista no lleva a ninguna parte -subrayaba Iglesias-. De los pesimistas no se ha escrito nada". Esa pizca de entusiasmo la ha llevado también en los últimos días al debate sobre el estado de la comunidad.

Ayer, también, en casi todos los corrillos se hablaba, de forma directa o indirecta, de crisis. Jesús Morte, presidente de la CREA, y que en cuestiones económicas se definía como "más bombero que pirómano", aseguraba que ya hemos pasado el 40 por ciento de la crisis", y que lo importante "es dejarla evolucionar para que acabe adecuadamente. Aragón no está ni tan robusto como creen algunos, ni tan famélico como defienden otros. Se sufrirá, pero saldremos de esta".

Cada uno contaba la feria (o la crisis) según le va. En Ibercaja, cuyos cerebros vaticinaban hace muchos meses lo que está sufriendo ahora la economía mundial, se respira tranquilidad. "La crisis se está desenvolviendo tal y como esperábamos -relataba José Luis Aguirre, director general-. Quizá no pensábamos que fuera tan contundente después del verano. La respuesta de Estados Unidos ha sido importante, pero no lo resuelve todo. El 2009 pinta mejor para Aragón que para otras comunidades, pero lo vamos a notar". Francisco Bono, presidente de Aramón, no se atrevía a un vaticinio de cómo iba a ir la temporada en las estaciones de esquí aragonesas. "Lo importante es que el trabajo está hecho y las estaciones están completamente preparadas para iniciar la temporada. Todo está listo: solo hay que esperar que el clima acompañe. Pero hasta que no empiece la temporada no sabremos si afecta o no la crisis, y en qué medida lo hace".

Pero también hay quien combate la mala crisis con buena cara. Como Felipe Sanz, consejero delegado de la inmobiliaria Zaragoza Urbana, últimamente en boca de todos por el hotel Hiberus (cinco estrellas). "Es un concepto distinto de hotel -aseguraba-. O gusta mucho o no gusta nada. Es una oferta distinta". ¿Y el Reina Petronila, el primer cinco estrellas gran lujo que tendrá la ciudad? "Lo inauguraremos en diciembre. Es un hotel espectacular. La ciudad ha subido su nivel de calidad con la Expo y necesita algo así". ¿Y la crisis? "Si hay hoteles que cierran, serán otros".

Manuel Pizarro también hablaba de economía. Pero su entrada en la dirección del PP de Madrid, de la mano de Esperanza Aguirre, abría nuevos cauces de conversación. "¿Y qué tal se llevará con Gallardón?", se preguntaban las lenguas de triple filo. "Pues fenomenal, hemos hecho campaña electoral juntos y nos llevamos muy bien", subrayaba Pizarro que, para evitar dudas sobre sus nuevas responsabilidades, aseguraba: "Aunque ahora esté en Madrid, nunca olvido a Aragón".

El mundo de la cultura aprovechó la gala para difundir sus proyectos. Así, Miguel Ángel Tapia, gerente del auditorio, hablaba maravillas del espectáculo que presentará Berna en el Pilar; Joaquín Gimeno, alcalde de Fuendetodos, recababa apoyos para su nuevo museo de grabado; y José Antonio Armillas, presidente de la Fundación Zaragoza 2008, hablaba del próximo estreno en la ciudad de la película de Garci.

Y Marcelino García Toral, entrenador del Real Zaragoza, se sumaba a los que pedían calma y entusiasmo: "El equipo tiene toda mi confianza y está trabajando muy bien. ¿Presión? Yo la presión no la palpo".

Etiquetas