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Una inauguración de lujo y estrellas para el 56 Festival de Cine de San Sebastián

Banderas, Bardem y Woody Allen abren un certamen que, este año sí, promete muy buen cine y abundantes famosos.

Hacía años que no asistía a una inauguración tan potente del Festival de Cine de San Sebastián, un certamen que este año, en su edición número 56, anuncia la presencia de nombres muy destacados del cine mundial, películas importantes tanto entre las que se presentan a competición como entre las que llegan en sesiones especiales, y famosos suficientes como para animar los diez días que esto va a durar.

Reunir en una misma jornada y contar para la gala de inauguración con dos de los mejores actores españoles de la actualidad, Antonio Banderas y Javier Bardem, y con un director de la talla de Woody Allen, es un buen anticipo de lo que se espera este año. Nada que ver, de momento, con la escasa presencia de estrellas del año pasado ni con la falta de atractivo de bastantes de los filmes que se seleccionaron para la competición. De momento, en esta edición, a los tres nombres citados, habrá que ir sumando otros cuantos de gran calibre, como Jonathan Demme, que preside el jurado, o Meryl Streep, que recogerá uno de los dos premios Donostia. El otro es para Banderas y se lo entregará hoy Pedro Almodóvar. Y en cuanto a las películas, tres de ellas españolas, "Tiro en la cabeza", "El patio de mi cárcel" y "Camino", parecen contar casi todas ellas con el sello de garantía. O sea, la cosa pinta bastante bien.

El "pero"

Tras este alarde de generosidad y justificado optimismo por mi parte, toca poner el primer "pero": la película elegida para estrenar, aunque fuera de competición, la sección oficial. Entiendo que al estar protagonizada por Antonio Banderas, que en lo personal sigue demostrando en sus relaciones con los medios de comunicación que es un gran tipo, había que buscarle un buen hueco en la programación y hacerla coincidir de alguna manera con la entrega del premio que hoy recibirá el actor. Pero "The other man", del británico Richard Eyre, es de esos filmes que por su escasa calidad, flojo trabajo con y de los actores y por su pésimo guión e irregular dirección no tendrían que estar nunca en un certamen de esta categoría.

Prestigioso director de teatro que ha encontrado en el cine una segunda oportunidad, Richard Eyre debutó hace siete años con "Iris", hizo en 2006 "Diario de un escándalo" y ahora, para su tercer largometraje, ha conseguido hacerse con un reparto de impresión para montar un argumento que, sin serlo, se ofrece como si de una intriga se tratara. Antonio Banderas, Liam Neeson y Laura Linney son los protagonistas de "The other man", la historia de un marido que descubre que su esposa vivió un amor con otro hombre y se obsesiona hasta el punto de, saltándose todas las normas, localizarlo y ponerle una trampa. Estoy segura de que con un guión mejor trabajado y una dirección más equilibrada "The other man" hubiera corrido mejor suerte.

Por cierto, que en la sección de nuevos realizadores también se presentó ayer "Amateurs", de Gabriel Velázquez y con guión de la aragonesa Blanca Torres, que no tuvo la repercusión que a mí me hubiera gustado porque quedó apagado entre estrellas y estrenos tan esperados como el de "Vicky Cristina Barcelona".

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