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ARQUEOLOGÍA

En busca de la antigua cripta

Un equipo de especialistas dirigidos por el historiador y arqueólogo Antonio Mostalac ha iniciado esta semana la búsqueda de los vestigios de la primitiva cripta de Santa Engracia, la que podría ser considerada como la "cuna" del cristianismo en Zaragoza.

De la primitiva cripta que guardó los restos de Santa Engracia y el resto de los mártires se sabe muy poco. Más bien nada. Quizá por ello ha despertado tantas expectativas la investigación científica que se está desarrollando actualmente en el subsuelo de la basílica de Santa Engracia. Un equipo de especialistas, coordinado por Antonio Mostalac, está buscando los vestigios de lo que los historiadores consideran como la "cuna" del cristianismo en Aragón.

"Llevaba más de treinta años esperando que llegara este momento -aseguraba ayer Mostalac-, y la verdad es que resulta muy emocionante intentar descifrar uno de los mayores enigmas de la historia antigua de la ciudad".

Los trabajos se desarrollan merced a un convenio que firmaron el pasado 11 de junio (el día en que se 'inauguraron' las últimas obras de restauración del Pilar) Ayuntamiento y Arzobispado de Zaragoza. En virtud de ese acuerdo, el arzobispado cedía la cripta para que se celebre en ella una exposición sobre los orígenes del cristianismo en la ciudad y los Sitios; y el Ayuntamiento, por su parte, se comprometía a ejecutar la investigación científica en el subsuelo del templo, que comprende la apertura y estudio de dos sarcófagos antiguos. Próximamente, además, se instalará un ascensor, que hará posible la visita a la cripta por parte de minusválidos y personas con problemas de movilidad.

Los trabajos en el subsuelo se van a centrar en dos áreas concretas. El equipo de investigación no ha considerado oportuno levantar todo el suelo de la cripta, y ha optado por aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología. Con los datos que ofrece la prospección por georradar, y cruzándolos con el dibujo de la planta que tenía la cripta en los siglos XVI y XIX, los arqueólogos han establecido dos zonas en las que podrían pervivir restos de la antigua cripta. Ayer concluyó la excavación de la primera de ellas, sin que afloraran los vestigios que se buscan.

"El proyecto busca encontrar el primitivo pozo martirial, que no sabemos dónde estaba pero que no puede andar muy lejos de donde se encuentra el actual -señala Antonio Mostalac-. El que vemos hoy en día, el que todo el mundo conoce, es del siglo XIX. Lo que hemos encontrado en la excavación actual es un agujero realizado a principios del siglo XIX y rellanado posteriormetne con piedras. Por debajo de él nos aparece ya la capa freática. Creemos que su origen se remonta a 1814, cuando el alcalde de Zaragoza, Vicente del Campo, quiso comprobar lo que aseguraba el padre Martón de que existía una cripta bajo la que él conocía. Del Campo mandó excavar, no se encontró lo que buscaba, rellenó de piedras el agujero y lo selló. Esto ocurrió tras la voladura del monasterio por los franceses".

El "martyrium"

Los trabajos, desarrollados por un equipo integrado por expertos del Ayuntamiento de Zaragoza y de la empresa Fidias Trade (además del propio Mostalac, José Juan domingo Frax, José Ramón Martínez, Noemi del Real y Julio Casado), continuarán a partir de hoy con la excavación de otro punto, de unos dos metros cuadrados de superficie, donde el georradar indica que podrían encontrarse los restos.

"De la cripta primitiva no se sabe prácticamente nada -apunta Mostalac-; de la original tenemos descripciones del siglo XVII y XVIII. Creemos que la famosa basílica que cita Prudencio tuvo que estar muy cerca de aquí, pero la verdad es que hasta ahora no se han encontrado restos". Esta basílica de los dieciocho mártires es mencionada también por San Eugenio, y seguramente tuvo que estar en estrecha relación con otra serie de edificios, como oratorios o monumentos funerarios, que serían lo más destacado de la primitiva arquitectura cristiana en Aragón.

En el siglo IV de nuestra era la ciudad asistió a la creación de un nuevo tipo de edificios, a veces reaprovechando construcciones ya existentes, que tuvieron una funcionalidad y fines diferentes a los que propiciaba la cultura romana. En el marco de esta 'nueva' arquitectura se incluyeron desde monasterios a baptisterios, basílicas, oratorios, cementerios... Y se incluía, también, el "martyrium" encontrado a principios del siglo XX muy cerca de Santa Engracia.

"Los restos se hallaron durante los trabajos preparativos para la construcción de los edificios de la Exposición Hispano-Francesa de 1908 -relata Antonio Mostalac-. Entonces, en lo que actualmente es la intersección de la calle de Joaquín Costa con la plaza de los Sitios, apareció la cimentación de un edificio de planta en forma de cruz latina, en cuyo espacio central había una cruz en mosaico teselado. El pavimento era del siglo IV, y sabemos que allí, en sendos arcosolios, había tres sarcófagos, alguno de los cuales podría estar actualmente en la iglesia de Santa Engracia, quizá el llamado de la 'receptio animae', que está ricamente tallado en tres de sus caras y que tiene por detrás una oquedad por la que se introducían tejidos que, al estar en contacto con los huesos de los mártires, se convertían así en reliquias".

Se abrirán dos sarcófagos

Pero la investigación va mucho más allá. También está previsto que se abran dos sarcófagos antiguos, cuyo contenido puede ser muy interesante para los historiadores. En especial uno.

"El historiador Manuel Lagüéns, que estudió a fondo la historia del templo, encontró documentación que indica que en el interior del primer sarcófago que se encuentra a la entrada de la cripta, en el muro del Evangelio, existen restos de otro sarcófago, e0ste romano, que fue recrecido con yeso tras la voladura de los Sitios de Zaragoza". En la reapertura de ese sarcófago, y en la búsqueda de vestigios de la antigua cripta centrarán sus esfuerzos los arqueólogos los próximos días.

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