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LETRAS

El desembarco de la literatura japonesa

Detallistas y con una poética emocional diferente, los autores nipones irrumpen con fuerza en el mercado editorial español

Desde hace unos años, la literatura japonesa se está abriendo paso en las mesas de novedades. Y este espacio es cada vez mayor. Y el número de lectores aumenta a medida que pasa el tiempo. La pregunta: ¿por qué?, ¿por qué ahora este interés? En la respuesta, confluyen, quizá, dos razones. La primera, los sentimientos, que nunca pasan de moda. La segunda, si esos sentimientos te los cuentan de manera diferente, entonces parece que estás inaugurando un mundo nuevo.

Banana Yoshimoto (1965) ilustra bien lo que acabamos de decir. Su primer libro, 'Kitchen' (Tusquets) -escrito a los 21 años- le hizo famosa en Occidente. El mundo minimalista que evoca sugestionó a miles de lectores. Comienza así: "Creo que la cocina es el lugar del mundo que más me gusta. En la cocina, no importa de quién ni cómo sea, o en cualquier sitio donde se haga comida, no sufro". Y un poco más adelante: "Cuando estoy agotada suelo quedarme absorta. Cuando llegue el momento, quiero morir en la cocina. Sola en un lugar frío, o junto a alguien en lugar cálido, me gustaría ver claramente mi muerte sin sentir miedo. Creo que me gustaría que fuese en la cocina".

Otro autor que ha penetrado con fuerza en nuestra cultura es Haruki Murakami (1949). 'Tokio Blues' (Tusquets), su novela más conocida, gira en torno a la complicada adaptación de un grupo de jóvenes al mundo de los afectos. Como en toda obra literaria, no importa tanto el qué sino el cómo. A mediados de 1986, y tras el enorme éxito de 'Tokio Blues', Murakami dedicó vivir en Europa. Regresó en 1995 cuando un terremoto destruyó la ciudad portuaria de Kobe, donde había transcurrido su infancia. Se siente deudor de Raymond Carver y Scott Fitzgerald.

Fascinados por la muerte

Como un vendaval ha irrumpido Yoko Ogawa (1962) con 'La fórmula preferida del profesor' (Funambulista). Auténtico fenómeno social en Japón (un millón de ejemplares vendidos), la novela ha desatado un inusitado interés por las matemáticas. En ella se cuenta la historia de una madre soltera que entra a trabajar como asistenta en casa de un viejo y huraño profesor de matemáticas. El relato muestra -y demuestra- que hasta las matemáticas pueden llegar a ser apasionantes.

Yasunari Kawataba (1899-1972) fue el primer escritor japonés en obtener el Premio Nobel. En la década de los años veinte formó parte del grupo literario de los 'neosensacionistas', partidarios del lirismo y los trazos impresionistas. Su prosa explora la soledad y el mundo del sexo. En 1968 le concedieron el Nobel. Tres años después se suicidó inhalando gas. De "delicadísima" califican algunos críticos su obra. 'Primera nieve en el monte Fuji' (Belacqua) y 'El rumor de la montaña' (Planeta) son dos buenos títulos para adentrarse en el universo de este escritor.

Haikus

Fue el desaparecido psiquiatra Juan Antonio Vallejo-Nágera con su libro quien dio a conocer a Yukio Mishima (1925-1970) con su libro 'Mishima o el placer de morir'. Este japonés, prototipo de la inadaptación, se dio a conocer con 'Confesiones de una máscara', novela juvenil donde descarga sus frustraciones y relata su constante coqueteo con la muerte.

"Todos dicen que la vida es un escenario -así comienzan estas 'confesiones'-, pero la mayoría de las personas no llegan, al parecer, a obsesionarse por esta idea, o al menos no tan pronto como yo. Al finalizar mi infancia estaba firmemente convencido que así era, y que debía interpretar mi papel en ese escenario sin revelar jamás mi auténtica manera de ser". Tras una vida llena de zozobras y sinsabores, Yukio Mishima se hizo el 'harakiri' a los 45 años. Otros autores que han desembarcado con éxito en nuestro país son el japonés educado en Inglaterra Kazuo Ishiguro y el Premio Nobel Kenzaburo Oé.

Si uno quiere rastrear los orígenes de la literatura japonesa debe leer su mayor 'perla', esto es, 'La novela de Genji' (Destino). Escrita hace mil años, se considera la novela más antigua del mundo y uno de los tesoros más preciados de la cultura nipona. "No es una novela sino una atmósfera, un estado de ánimo", dijo un crítico. Hay quien la compara con 'En busca del tiempo perdido', de Marcel Proust.

Auténticos 'made in Japan' son los 'haikus', breves composiciones poéticas de carácter humorístico que han influido mucho en los actuales 'microrrelatos'. Varias editoriales, como Calima, Hiperión o Haibooks, recogen en sus catálogos antologías de 'haikus'.

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