Despliega el menú
Nacional
Suscríbete

PARTIDOS/ PSOE

Zapatero planea reformar el PSOE para acabar con los 'reinos de taifas' territoriales

La dirección socialista aprovechará el XXXVII Congreso para quitar poder a las agrupaciones de las grandes ciudades y a las federaciones comarcales

Mientras el Partido Popular dirime a la vista pública sus problemas internos, el PSOE se frota las manos. No todo funciona a la perfección entre sus filas, pero el ruido generado por la crisis del partido opositor ha colocado a la dirección socialista en una situación inmejorable para poner orden en su casa. Con mucho sigilo, José Luis Rodríguez Zapatero pretende que el congreso del próximo mes de julio -que definió como "el del cambio"- sirva para imponer un nuevo sistema de funcionamiento y revolucione las estructuras orgánicas de la formación. Se trata, según diversas fuentes, de acabar con los 'reinos de taifas' en que se han convertido las agrupaciones de grandes ciudades y las federaciones comarcales.

El problema viene de lejos. Hace ya muchos años que el PSOE quería abordar esta reforma, pero hasta ahora no se había atrevido a dar el paso, quizá por temor a una respuesta enconada de los afectados. Ahora, la operación parece mas sencilla. La Secretaría de Organización que dirige José Blanco tiene un margen de días para terminar de perfilar sus planes. Pero, en resumen, se trata de acabar con los pequeños núcleos de poder que operan en ciudades como Madrid, Valencia, Sevilla o Granada y en las comarcas de la Comunidad Valenciana y también Galicia.

La cuestión valenciana es muy relevante. Es difícil encontrar una sola voz que niegue que el partido "está hecho unos zorros" en esta comunidad autónoma; un auténtico feudo del PP en el que los socialistas llevan perdiendo elecciones de manera ininterrumpida desde 1995. En Ferraz admiten que la peculiar estructura del partido en la región no es la única causa del desastre. Sin embargo, afirman que ha propiciado que el partido esté muy fracturado en corrientes y familias que parecen irreconciliables. La jerarquización en comarcas crea, además, disfunciones obvias si se tiene en cuenta que la circunscripción electoral es, como en toda España, la provincia.

Caciques comarcales

 

El equipo del secretario de Organización aún duda si mantener y compatibilizar de algún modo las federaciones comarcales y las provinciales o suprimir las primeras. La idea es, en todo caso, diluir el poder de los caciques comarcales a través de una nueva delimitación de las fronteras administrativas del partido. Fuentes de la dirección del PSOE admiten que estos cambios no bastarán para arreglar la situación de la empantanada federación regional, controlada por una comisión gestora que preside Joan Lerma desde que se produjo la dimisión forzosa de Joan Ignasi Pla, hace casi siete meses.

En Madrid no se ve con buenos ojos el que ya haya tres candidatos a la secretaría general del Partido Socialista del País Valenciano (PSPV-PSOE) cuando aún no se ha hecho un análisis compartido de por qué se pierden elecciones y qué debe hacerse en el futuro. Los tres aspirantes son el alcalde de Morella, Ximo Puig; el de Alaguàs, Jorge Alarte, y el director de la fundación Jaime Vera, Fracesc Romeo.

Estos tres candidatos y la comisión gestora recibieron mal que Blanco insinuara que el congreso del partido valenciano será después del verano. Ellos quieren que sea cuanto antes. En Ferraz dicen que no se impondrá nada, pero que la premura sólo llevará a cerrar el debate en falso. Aseguran que los socialitas valencianos están pretendiendo poner "los bueyes antes que el carro". "Y esto no es una cuestión de nombres, sino de proyecto", avisan fuentes próximas al 'número 2' del PSOE.

La solución que Blanco querría poner en marcha es, salvando la distancia, la que se aplicó en su día en el País Vasco. Entonces se encargó a Ramón Jáuregui, presidente de la comisión gestora que dirigió el Partido Socialista de Euskadi (PSE-PSOE) desde la dimisión de Nicolás Redondo hasta la celebración de su congreso, un documento de síntesis entre las tesis del secretario general saliente y las de Jesús Eguiguren.

"Se analizó el problema y se vio claramente que no podíamos ser prisioneros entre dos fuerzas como el PP y el PNV; teníamos que buscar nuestro propio espacio y esa es la estrategia que nos ha llevado a estar en condiciones de arrebatar a los nacionalistas la posición de partido más votado", dicen las citadas fuentes. Aún así, expresan sus dudas sobre la capacidad de Lerma para emular a Jáuregui y admiten que el caso tiene diferencias.

Crisis contenidas

La valenciana es la única crisis por la que los socialistas admiten sentir inquietud. Pero hay otros conflictos. El Partido Socialista de Madrid, que parecía pacificado tras la celebración del congreso extraordinario de julio y la elección de Tomás Gómez como nuevo secretario general con el 92 por ciento de los votos, ha vuelto a las andadas y las familias (aparentemente disueltas) han desempolvado hachas de guerra.

Los ecos de esta batalla apenas llegan a la política nacional, y en Ferraz, sede central socialista, aseguran que los focos de tensión se sofocarán pronto porque los 'simanquistas', a quienes reconocen la habilidad de haber sabido acabar con la histórica lucha entre renovadores y 'guerristas', no armarán jaleo pese a estar descontentos con el sucesor de su líder, Rafael Simancas.

La reforma que proyecta la dirección del partido busca también poner una solución a un problema que en Madrid es endémico: hay muchas agrupaciones socialistas de barrio, pero no una dirección única que sirva como primer escalón en el contacto con los ciudadanos.

La crisis abierta en el PSOE de Castilla León tras la marcha de Ángel Villalba se ha atajado con una solución avalada e incluso impulsada personalmente por Rodríguez Zapatero, que quiere al 'hombre fuerte' de Blanco, el diputado por Segovia Óscar López, al frente del partido. Aún tiene que recabar avales, pero los socialistas de León, que representan el 40 por ciento, están dispuestos a facilitarle el camino.

También en Navarra, donde existen familias con almas bien distintas, buscan sustituto para el fallecido Carlos Chivite y proyecto para ganar la partida a UPN.

Etiquetas