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ETA

ETA rehace en Francia su 'fábrica' de coches bomba

La Fiscalía de París moviliza a las unidades de toda la región tras constatar que la furgoneta de Legutiano fue robada en Limoges.

Los servicios antiterroristas creen que ETA ha logrado recomponer la estructura encargada del montaje en Francia de los vehículos-bomba, que había sido desmantelada el pasado septiembre con el hallazgo en Cahors del taller donde trabajaba el experto en explosivos Luis Ignacio Iruretagoiena. Esta hipótesis de trabajo, considerada plausible por los investigadores, viene al hilo de la constatación de que la furgoneta empleada en el atentado del miércoles contra el cuartel de la Guardia Civil de Legutiano había sido robada un mes antes en las inmediaciones de Limoges, en el suroeste del país.

Un llavero con el emblema de una entidad bancaria gala es el nexo de unión entre Legutiano y Linards, pequeña localidad del departamento de Haute-Vienne situada a 34 kilómetros al sudeste de Limoges. Pertenece a la furgoneta-bomba utilizada por ETA en el atentado y fue reconocido por su propietario en las fotografías transmitidas el mismo miércoles por los servicios antiterroristas españoles a sus colegas franceses. Las llaves del utilitario aparecieron intactas en el interior del Peugeot 306 usado por el comando para huir y que fue localizado poco después por la Ertzaintza en una pista forestal del alto de Urkiola, sin que hubiera funcionado el dispositivo previsto para incendiarlo.

El automovilista francés acudió el pasado 17 de abril por la mañana con su Citroen Berlingo, de color rojo oscuro, a un taller mecánico para someterla a una revisión técnica. Dejó la furgoneta, con matrícula 4962-TL-87, aparcada en el exterior del garaje con las llaves puestas en el contacto y convino con el encargado la hora para pasar a recogerla. Poco después el utilitario había desaparecido del lugar sin que nadie se diera cuenta del robo. La madrugada del miércoles reapareció destrozado ante el cuartel de Legutiano, con placas falsas 5945-FMC correspondientes a un modelo idéntico matriculado recientemente en Irún.

Sospechas policiales

La Fiscalía de París ha abierto una investigación preliminar que ha confiado a la Subdirección Antiterrorista (SDAT) de París así como a las direcciones interregionales de la Policía Judicial en Orléans (con competencia en las regiones de Centro, Limusín y Poitou-Charente) y en Burdeos (con ámbito en Aquitania y Mediodía-Pirineos). La movilización de los servicios policiales que cubren todo el suroeste de Francia refleja las fuertes presunciones reinantes en los círculos especializados acerca de la posible existencia de un nuevo taller de coches-bomba en esa área geográfica.

La última base operativa conocida de ese tipo se encontraba en Cahors y fue desmantelada el 1 de septiembre último. Muy poco después fue robado en el departamento de Tarn, al norte de Toulouse, un Ford Fiesta con el que ETA intentó volar el 9 de aquel mes la delegación del Ministerio de Defensa en Logroño. Un fallo de montaje impidió que estallaran los 61 kilos de amonal y cinco litros de gasolina repartidos en dos ollas ancladas al maletero. En el coche se identificó una huella de Aitzol Iriondo 'Gurbitz', presunto jefe de 'Elosa', el subaparato de logística militar, pero no se tiene la certeza de que el defectuoso coche-bomba fuera montado en Francia.

La conexión Legutiano-Limoges coincide con la reactivación desde abril de los robos de vehículos atribuidos en Francia a ETA tras un primer trimestre del año de inusual calma en esta actividad, clásico termómetro del activismo clandestino. En las últimas tres semanas se han recuperado otros tantos automóviles sustraídos por etarras, el último un 'Peugeot 307' localizado en el departamento de Tarn y Garona, al norte de Toulouse.

Linards, donde fue robada la furgoneta, se encuentra en una comarca frecuentada por ETA en los últimos años. En las urgencias del hospital de Saint Leonard de Noblat, a sólo 20 kilómetros de distancia, se presentó el 19 de noviembre de 2002 Urtzi Murueta con graves heridas en la mano derecha por la explosión de un detonador en unas prácticas al aire libre.

En Bussieres-Poitevine, en el mismo departamento de Haute-Vienne, fue robado el 17 de septiembre de 2000 el Peugeot 405 que apareció cinco meses después en un pinar de Saint Julien en Born (Las Landas) destruido por el impacto de morteros artesanales. En los ejercicios de tiro participaron Iñaki Esparza, Lorentxa Guimón y Dolores López Resina, cuyas huellas genéticas fueron identificadas en colillas y chicles hallados en los ceniceros del coche.

En el mismo Limoges fueron arrestados el 17 de junio de 2004 los entonces responsables de 'Harrera' (reserva) Fermín Martínez Bergara, Iñaki López de Bergara, Juan Carlos Estévez y Luis Armando Zabalo.

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