Despliega el menú
Nacional
Suscríbete

UNIDAD FRENTE A ETA

Emocionado último adiós al guardia civil asesinado por ETA

Los Príncipes de Asturias presiden el funeral por Juan Manuel Piñuel, el guardia civil asesinado ayer por ETA en Legutiano. También asisten la vicepresidenta De la Vega, el ministro Rubalcaba y el lendakari Ibarretxe, entre otros muchos cargos políticos.

Los restos de Juan Manuel Piñuel, el guardia civil asesinado este miércoles por ETA en el atentado contra la casa cuartel de Legutiano (Álava), descansan en el Parque Cementerio de San Gabriel en Málaga.

El cuerpo del agente recibió sepultura en una ceremonia íntima y muy emotiva que contó con la presencia de autoridades provinciales y regionales. Horas antes, se celebró en Vitoria el funeral de Estado presidido por los príncipes de Asturias. En el mismo estuvieron representantes del Gobierno central, del vasco y de todas las fuerzas presentes en el Parlamento vasco, escenificando de nuevo la unidad de los democráticas frente al terrorismo.

El coche fúnebre, procedente del aeropuerto de Málaga, llegó al cementerio malagueño acompañado de los familiares de la víctima, y se dirigió a la capilla del Parque Cementerio entre un cortejo formado por más de 150 agentes de la Guardia Civil. En la escalinata de la capilla, y ante más de medio millar de personas que quisieron dar el último adiós a Juan Manuel, se extrajo el féretro del coche cubierto con la bandera de España y el tricornio de Juan Manuel mientras, entre aplausos y gritos de '¡Viva la Guardia Civil!', sonaba una marcha fúnebre.

Portado por ocho agentes de la Benemérita, mientras el féretro accedía al interior templo sonaba el himno de España, tras el cual comenzó la misa en la intimidad en el interior de la capilla, oficiada por el obispo de Málaga, Antonio Dorado Soto. Tras la ceremonia, se volvieron a abrir las puertas de la capilla para, tras sonar el himno de la Guardia Civil, realizar las salvas en recuerdo de la víctima y proceder a darle sepultura. La viuda de Juan Manuel Piñuel, María Victoria Campos, recibió la bandera de España que reposaba sobre el féretro y el tricornio de su esposo.

 

 

Un funeral de Estado con unidad

 

Horas antes, una repleta Catedral Nueva de Vitoria daba también el adiós a la última víctima de la barbarie terrorista en un funeral de Estado que contó con una amplia representación política e institucional, encabezada por los Príncipes de Asturias y la vicepresidenta primera del Gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega.

La delegación del Gobierno central la completaban el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la ministra de Defensa, Carme Chacón, que tras pasar por la Subdelegación del Gobierno, donde estaba instalada la capilla ardiente que este miércoles visitó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se desplazaron a la catedral para asistir a la ceremonia oficiada por el obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, donde coincidieron con el lehendakari, Juan José Ibarretxe, el presidente del Senado, Javier Rojo, los dirigentes del PSOE y el PP, José Blanco y Soraya Sáenz de Santamaría, así como altos cargos de la Policía y de la Guardia Civil.

Al termino del oficio religioso los Príncipes se acercaron hacia los familiares para dar el pésame a la viuda de la última víctima de ETA. El féretro salió de la Catedral entre los aplausos de los cientos de personas que se concentraban a las puertas del templo mientras los agentes de la guardia civil entonaban el himno de la Benemérita para despedir a su compañero.

Homenaje en el Parlamento Vasco

Inmediatamente después de la ceremonia religiosa, y a pocos metros de la Catedral Nueva, el Parlamento vasco celebró un homenaje a Piñuel, al que asistieron la mayor parte de las personalidades que acudieron al funeral, salvo los Príncipes de Asturias. Ibarretxe, De la Vega, Rubalcaba y Chacón también asistieron a esta ceremonia, cuyo acto central consistió en una ofrenda floral.

Ante su fotografía, colocada en la escultura dedicada a las víctimas del terrorismo instalada frente a la Cámara, un ertzaina y un guardia civil depositaron una corona de flores en lo que fue el primer homenaje que se hace en el Parlamento vasco a un guardia civil asesinado por ETA.

La presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao (PNV), leyó la declaración de condena del atentado mortal aprobada ayer por la mesa de la Cámara y después expresó su deseo de que "este sea el último acto de estas características que debamos celebrar". 

Etiquetas