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Congreso Federal de Sevilla

El senador que dimitió tras un escándalo en una sauna será delegado del PSOE

El congreso insular considera a Casimiro Curbelo "el mejor representante" del partido. El político dejó su escaño como senador en julio de 2011, tras protagonizar un altercado con varios agentes de Policía.

Curbelo explicará mañana los pormenores del incidente en Madrid
EFE. ARCHIVO

"Es el mejor representante" que puede tener el partido. Con este argumento, el congreso insular ha decidido, tras largas horas de debate, confiar en Casimiro Curbelo para asistir como delegado al Congreso Federal del PSOE. Una nueva oportunidad para un político que dejó su escaño como senador en julio de 2011, tras protagonizar un altercado con varios agentes de Policía. Curbelo aseguró entonces que su decisión era "sensata" y "personal", y que con ella pretendía demostrar su inocencia sin los privilegios propios de su cargo.

Meses después, el ex senador volverá a ejercer una función relevante dentro del partido, al asistir como delegado del PSOE gomero al Congreso Federal de Sevilla. Así lo decidió el congreso insular este martes tras un debate "muy intenso", de más de cuatro horas de duración, en el que se presentaron cuarenta enmiendas a la ponencia marco.

Esas enmiendas tuvieron, principalmente, un contenido social, político, medioambiental y económico, según confirmó el secretario de Organización y senador, Gregorio Medina Tomé. "Durante más de cuatro horas de debate, los socialistas gomeros hemos salido con el convencimiento de que una vez más pertenecemos a una fuerza política viva e integrada en la propia sociedad", subrayó.

Sobre Curbelo, en cambio, no hubo demasiadas dudas. "Es el mejor representante" que puede tener el partido para defender los postulados socialistas de La Gomera, concluyó.

Una figura marcada por el escándalo

Tras recibir ese férreo apoyo por parte de los socialistas gomeros, Casimiro Curbelo asumirá la función de delegado del PSOE para el próximo Congreso Federal. Una responsabilidad que se le ha otorgado después del altercado que protagonizó en julio de 2011, y que le obligó a retirarse, al menos temporalmente, de la Cámara Alta.

El escándalo se produjo a mediados de ese mes cuando, según algunos medios de comunicación, Curbelo insultó a varios agentes de Policía tras ser expulsado de un local. El senador habría roto una mampara y se encontraba, según estas informaciones, en estado de evidente embriaguez.

Sobre los detalles de la historia hubo varias versiones. La más extendida apunta a que el senador se encontraba con su hijo y algunas chicas en el reservado de una sauna y, tras romper una mampara y mantener una actitud grosera y chulesca, fue expulsado del local.

Una versión que Curbelo siempre desmintió. El político llegó a reconocer el altercado con la Policía, aunque afirmó que "no hubo agresión ni insulto", únicamente "tensión". El resto de los rumores, en cambio, los achacó a una estrategia contra su persona, impulsada por los agentes, por los medios de comunicación e, incluso, por el PP.

"La senda del erotismo y la sauna son inventivas que la Policía ha de buscar para cubrirse las espaldas", aseguró en rueda de prensa, para después insistir en que no hubo "puticlub" alguno y en que se puede presionar a los residentes de la zona para decir "lo que quieran".

El Partido Popular y algunos medios de derecha también habrían tenido que ver, a su juicio, con todas esas informaciones. "El PP, la oposición en general y sus medios afines han hecho de este incidente, de este hecho, un problema a escala nacional ficticio y adulterado para dañar mi imagen y la del PSOE". "Los populares son unos descarados que no tienen pudor, que no tienen decencia política", aseguraba.

Lo que ocurrió esa noche según el propio Curbelo fue mucho más inocente. El político, según esta versión, fue a tomar unas copas con su hijo, el cual mantuvo una discusión con uno de los camareros. Como consecuencia de ello, les obligaron a salir del local y, a continuación, se fueron a una comisaría para denunciarlo.

Fue allí, según Curbelo, donde se produjeron "los lamentables" hechos. Según explicó, la Policía ignoró a su hijo y, tras unos momentos de tensión, les detuvieron. Fue entonces cuando les recriminó que eso era "una detención ilegal" y que le estaban tratando "como si fuera un terrorista o un delincuente".

Una renuncia "esperada"

Pese a mantener su versión de los hechos, Curbelo decidía, unos días después, renunciar a su cargo como senador. Lo hacía por "decisión personal" y con el único objetivo de defender su inocencia y la de su hijo. "Y quiero hacerlo como un ciudadano más, sin el privilegio que supondría permanecer con el fuero que otorga el escaño de senador", añadía.

"Se trata de una decisión sensata, tomada tras una profunda reflexión y que busca el mejor camino para que se esclarezcan los hechos y se conozca toda la verdad de lo que ocurrió aquella noche".

La decisión fue aplaudida en la sede madrileña de Ferraz. La directora del comité electoral de los socialistas, Elena Valenciano, reconoció que su partido estaba "esperando" esa dimisión, ya que la "actitud" de Curbelo era "absolutamente incompatible con su cargo de senador y también con su pertenencia al partido".

Anteriormente, el entonces ministro de Fomento, José Blanco, y el presidente del Congreso, José Bono, habían solicitado esa renuncia. Ahora, todos ellos volverán a verle en el Congreso Federal del tres de febrero. Esta vez, como delegado del PSOE gomero.

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