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Al 'Palau' al tercer intento

Al 'Palau'  al tercer intento
Al 'Palau' al tercer intento

A la tercera va la vencida. Es lo que pensaba el candidato de los nacionalistas de Convergència i Unió (CiU), Artur Mas, que después de dos intentos fallidos era el claro favorito a convertirse en presidente de la Generalitat.

Ningún candidato ha trabajado tanto como él. Mas (Vilassar de Mar, 1956) encabeza por tercera vez las listas de Convergencia i Unió. Aunque en las dos ocasiones anteriores ganó los comicios (en 2003 aventajó en cuatro escaños al PSC y en 2006, en 11) la unión de las tres fuerzas socialistas en torno al tripartito le dejó con la miel en los labios y le relegó a la oposición. Lejos de rendirse, se propuso recuperar la Generalitat en 2010. Estaba ante su gran y última oportunidad: o lograba la mayoría necesaria o ya no podría intentarlo de nuevo.

Economista de carrera, Artur Mas, casado y padre de tres hijos, sucedió en la dirección de la Federación nacionalista a Jordi Pujol, que fue presidente de la Generalitat durante 23 años. Auténtica referencia de la política catalana durante la democracia, poco antes de anunciar su retirada, Pujol nombró a Mas, que era el consejero de Economía, como 'conseller en cap' para preparar una sucesión tranquila.

Mas lleva más de 20 años en política, desde que en 1987 fue elegido concejal en el ayuntamiento de Barcelona. De ideología liberal y católico practicante, el candidato convergente incluye como propuesta estrella en su programa electoral el concierto económico, un régimen similar al que tienen el País Vasco y Navarra. Un concierto que, según los convergentes, resolvería dos problemas: el expolio fiscal y el encaje de la sociedad catalana en el conjunto de España. "Desde Cataluña, deberíamos intentar que tanto el PP como el PSOE entendiesen que esta sería una fórmula para que nos sintiéramos un poco más cómodos en el marco estatal, después de la sentencia del Constitucional sobre el Estatut", afirmó en la precampaña. El concierto es además una condición sine qua non de CiU al PP y al PSOE si quieren contar con el apoyo de los nacionalistas para alcanzar una mayoría que les permita formar Gobierno tras las elecciones generales de 2012.

Partidario a título personal de la independencia de Cataluña ("yo votaría que sí en un referéndum", ha dicho en infinidad de ocasiones), Artur Mas ha descartado incluir en el programa la convocatoria de un referéndum independentista, ya que hoy por hoy no lo ve como una opción realista.

Su partido trabaja a ocho años vista. "Hay que configurar una mayoría amplia", afirmaba. Aunque su casi eterna sonrisa 'kennedyana' no podía disimular que ya se veía ganador de las elecciones, su pelea en campaña fue contra el triunfalismo en el que cayeron los suyos al ver que las encuestas les situaban cerca de la mayoría absoluta.

Sus detractores decían que no se le conoce una idea que no sea una expresión de la doctrina oficial "convergente". Pero en el transcurso de estos últimos siete años, lo cierto es que Mas ha asumido las riendas de CiU y hasta se ha alejado de Pujol, al que sigue considerando su "maestro en la política y en el amor a Cataluña".

Mas parece compartir con Pujol la ambivalencia que sirvió al que fuera 'president' durante 23 años para pactar tanto con el PSOE con el PP sin dejar de estar enfrentado con ambos y cercano cuando los necesita. Son muchos los que coinciden en que Mas es tenaz, equilibrado e inteligente. Y además, añaden, atractivo y honesto.

Sus detractores decían de él que no se le conoce una idea que no sea expresión de la doctrina oficial. Pero Mas ha asumido las riendas de CiU y se ha alejado del maestro Pujol

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