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El Real cancela una función por las protestas por la falta de distancia de seguridad

La obra se intentó reanudar hasta en dos ocasiones y se llegó a interpretar la obertura de la ópera y el principio del primer acto.

Mientras en la parte baja se respetaba claramente las distancias, en el gallinero los asistentes se tenían que sentar juntos

El Teatro Real de Madrid ha suspendido este domingo una función de la ópera 'Un ballo in maschera', la obra de Giuseppe Verdi, tras las quejas de varios de los asistentes por falta de distancia de seguridad entre las butacas del público.

La obra, cuyo inicio estaba previsto sobre las 20.00, se suspendió tras las protestas de los espectadores, situados en su mayoría en la parte de arriba del teatro, que consideraban que no se seguían las correspondientes medidas sanitarias para frenar la propagación de la pandemia.

En un primer momento, la obra se intentó reanudar hasta en dos ocasiones y se llegó a interpretar la obertura de la ópera y el principio del primer acto. Finalmente, la función se suspendió definitivamente.

Tal y como explicó el director general del coliseo madrileño, Ignacio García-Belenguer, en la presentación previa de la obra, en las funciones el coro cuenta con una distancia de 1,5 metros de seguridad y hay un entreacto de 30 minutos. Además, el aforo máximo es del 65% (en torno a 1.200 butacas), pese a que la ley permite un 75%. "La finalidad de todas estas medidas es que la gente se sienta cómoda", añadió entonces García-Belenguer.

El Real abre una investigación por las protestas 

La dirección del Teatro Real abrirá una investigación para averiguar las causas de la protesta del "gallinero" que ha obligado este domingo a la suspensión de la función de "Un Ballo in maschera", la ópera que abre su temporada 2020/21.

Según un comunicado del coliseo madrileño, tomará "las medidas necesarias para que las sucesivas funciones se desarrollen con normalidad", aunque asegura que se cumplían "todas las normas vigentes" y que la protesta partió de "un grupo minoritario de espectadores".

Añade que había 905 localidades ocupadas, un 51,5 por ciento del aforo total de la sala, y que, aunque se ofreció a los espectadores que con gritos y palmas se quejaban por la ocupación excesiva del gallinero mientras que en platea sí se respetaba la distancia de seguridad marcada para la prevención de la covid-19, la posibilidad de recolocarlos o devolverles el importe de las entradas, las protestas continuaron hasta obligar a suspender la función.

"Después de la reubicación de una gran parte de los espectadores que protestaban, y de dos intentos de interpretar la ópera por parte del director de orquesta y de todos los artistas y técnicos que participaban en la función, un reducidísimo grupo insistió en proseguir con sus protestas para boicotear la representación, por lo que la misma tuvo que suspenderse, cerca de las 21.10", señala la versión del Teatro Real.

Las quejas, que también se han volcado en redes sociales, se debían a la supuesta recolocación de algunos espectadores en las butacas de paraíso, donde no se guardaba la distancia de seguridad.

Después de cincuenta minutos de espera y tras dos intentos de retomar la función, al final se ha tenido que tomar la decisión de cancelar definitivamente la representación ante las incesantes protestas, han confirmado a Efe fuentes del Real.

A gritos de "¡fuera, fuera! o "¡suspensión!" los abonados en esta zona del Real impidieron ya que arrancara la función a su hora prevista (20:00 horas) al considerar que el aforo en esta parte del teatro (la más superior y lateral) superaba lo permitido, cuando en otras zonas, según testimonios de algunos asistentes a través de las redes sociales, "había dos butacas de separación entre espectadores".

Entre tanto, la orquesta tocó la obertura de la ópera, mientras que las protestas continuaban, lo que obligó al maestro Nicola Luissoti a bajar del podio y detener la representación, que trató de retomarse cincuenta minutos más tarde, aunque finalmente el telón acabó echándose definitivamente.

Debido a la situación generada la Policía Municipal de Madrid ha tenido que acudir al lugar, donde han comprobado que el aforo era el adecuado a las restricciones impuestas por la crisis sanitaria, según han informado a Efe fuentes policiales.

La ópera "Un Ballo in maschera", con la que se estrenaba la temporada 20/21 en el Real, fue estrenada el viernes con la presencia de los reyes.

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