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Nacional

Fragmentación y negociación

Por
  • Heraldo de Aragón
ACTUALIZADA 22/04/2019 A LAS 02:00
Los españoles irán a las urnas el próximo domingo.
Los españoles irán a las urnas el próximo domingo.
Efe

La encuesta de Metroscopia que hoy publica HERALDO abunda en las tendencias que vienen registrando los sondeos, el PSOE ganaría las elecciones con claridad, el PP se hundiría por debajo de los cien escaños, Ciudadanos se situaría como tercer partido, Podemos perdería la mitad de sus diputados y Vox entraría con fuerza en el Congreso. Lo que ninguna encuesta puede predecir es qué harán con esas mimbres, a la hora de formar gobierno, los dirigentes políticos.

Las elecciones del 28 de abril van a consolidar, y aun a acrecentar, la fragmentación que surgió en 2015. Los socialistas serán el partido más votado, pero quedarán muy lejos de la mayoría absoluta. Y, sumando los escaños de la izquierda y de la derecha, ambos bloques estarán muy igualados y lejos también de los 176 diputados necesarios en principio para investir a un presidente del gobierno. Con este grado de dispersión, pequeñas variaciones en el voto real de los electores respecto al anticipado por los sondeos pueden provocar cambios significativos, por lo que los debates que se celebrarán hoy y mañana en las televisiones tendrán su trascendencia.

En cualquier caso, es seguro que para formar un ejecutivo estable y que pueda abordar los problemas del país serán necesarios acuerdos entre diversas fuerzas políticas. Las negociaciones poselectorales serán por tanto el escenario decisivo y los partidos y sus dirigentes deben prepararse para afrontarlas con responsabilidad y pensando en el porvenir del país. España no puede permitirse prolongar una situación prácticamente de bloqueo político, legislativo y presupuestario que ha durado ya demasiado. Necesita un gobierno que pueda gobernar y que lo haga pensando en la mayoría de los españoles y no solo en quienes hayan votado a su favor. Es difícil, requiere cesiones y sacrificios, pero ese es el reto que el voto de los españoles va a plantear el próximo domingo a la clase política. Es hora de que los líderes estén a la altura de este desafío.

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