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Nacional

Piden que el etiquetado de las bebidas alcohólicas advierta del riesgo para las embarazadas

La petición proviene de la Asociación de Familias Afectadas por el Síndrome del Alcoholismo Fetal.

Consumir alcohol durante el embarazo puede causar graves daños al recién nacido.
Piden que el etiquetado de las bebidas alcohólicas advierta del riesgo para las embarazadas
Afp Photo

Las familias afectadas por el Síndrome del Alcoholismo Fetal (SAF), una enfermedad que adquiere un feto por el hecho de que su madre haya ingerido alcohol durante el periodo de gestación, han pedido hoy que en las etiquetas de estas bebidas se incorpore la advertencia de no consumirlas durante el embarazo.

Además, han reclamado que parte del impuesto del alcohol que se recauda en España se revierta directamente en los niños afectados ya sea para ayudas o servicios sociales y sanitarios.

Estas son algunas de las peticiones que ha hecho Teresa Núñez, presidenta de la Asociación de Familias Afectadas por el SAF, durante su comparecencia en la comisión de Derechos de la Infancia y Adolescencia del Congreso de los Diputados.

Núñez ha comparecido para explicar la situación de los afectados por el síndrome, que son en su mayoría niños y adultos adoptados y nacidos en antiguos países del Este, aunque la enfermedad puede afectar a todos los hijos de mujeres que han tomado alcohol durante el embarazo.

Estos niños presentan anomalías físicas y cognitivas, como retraso mental, malformaciones del sistema esquelético y de otros que afectan a órganos principales como el corazón y el cerebro, inhibición del crecimiento y complicaciones del sistema nervioso central y de las habilidades motoras.

También, dificultad para el aprendizaje, la interacción social, la capacidad de atención, la resolución de problemas, el habla y la audición. Tienen nulas habilidades sociales, según Núñez; no son capaces de medir las consecuencias de sus actos, padecen un alto grado de impulsividad y son muy influenciables.

Además, pueden presentar trastornos graves de conducta, con agresividad y predisposición a las adicciones junto con obsesiones, trastornos alimentarios y confusión de la realidad con la ficción.

Por eso, las familias advierten de que se trata de un problema social y hacen hincapié en que la responsabilidad no puede recaer sólo en ellas. "Es un panorama crítico", ha subrayado Núñez.

Las familias han instado al Gobierno a promover el reconocimiento del SAF como una enfermedad crónica no recuperable y que se tenga en cuenta para la resolución de los grados de discapacidad y la dependencia y para la financiación de la medicación que prescriben a los afectados.

Han pedido también que se creen centros públicos de referencia en todas las comunidades autónomas con especialistas en la enfermedad para así poder llegar a diagnósticos correctos, porque en muchos casos estos niños están mal diagnosticados y mal medicados.

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