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Nacional

Vistalegre II: tensión contenida

Podemos ha llegado dividido al eje de su segunda asamblea ciudadana estatal.

Vistalegre II.
Vistalegre II recibe a sus líderes al grito de '¡Unidad!'

Podemos ha llegado partido por el eje a su II Asamblea en el coso de Vistalegre, pero esa tensión desbordada que han protagonizado Pablo Iglesias e íñigo Errejón se ha contenido en la plaza, que tampoco ha vibrado como en aquella primera edición salvo cuando los anticapitalistas han saltado al escenario.

Entonces sí que ha habido emoción y gente puesta en pie y gritos de ilusión arropando a Miguel Urban y Teresa Rodríguez, nada que ver con el "tirón de orejas" con el que la concurrencia ha recibido a los dos grandes rivales, a quienes no han parado de pedir "unidad" después de semanas de guerra abierta.

Con calvas en las gradas y en la pista, la primera parte de Vistalegre II, que tiene un aforo de unas diez mil personas, se ha cerrado con un abrazo entre Iglesias y Errejón, y después de que el secretario general haya defendido su candidatura al liderazgo de Podemos de una forma tan comedida y escueta que se ha limitado a citar a algunos de los 61 nombres de su lista.

Ni una sola referencia a su gestión pasada ni a sus planes de futuro y tampoco un amago de autocrítica de todo este tiempo que ha estado capitaneando Podemos.

En el escenario, diseñado con cuatro tonalidades de morado, que bien podrían representar los distintos matices de Podemos, se ha llegado a ver hasta un traje con corbata, el que llevaba el otro aspirante a la Secretaría General, Juan Moreno Yagüe, que aunque sin ninguna posibilidad, ha puesto toda la carne en el asador para remarcar un proyecto muy de izquierdas y contestatario.

Después, los candidatos de los círculos han ido pasando para explicar sus propuestas, mientras en la primera fila los miembros de la dirección saliente trataban de dar una imagen de camaradería sin conseguirlo mucho, porque Iglesias no ha cruzado palabra con Errejón ni este con Pablo Echenique o Irene Montero, y casi todo el rato han estado refugiados cada uno en su móvil.

Mucho frío dentro de la antigua plaza de toros, donde nadie ha osado a deshacerse de su pertrecho invernal, y fuera, un día muy desapacible, aunque no tanto como para desanimar a los vendedores de Izquierda Revolucionaria, un pasquín al precio de un euro, ni a los que se han instalado fuera de la plaza con el clásico repertorio comunista: Marx, Engel o Rosa Luxemburgo.

En cambio, parecía agosto para los bares de alrededor, donde ha sido difícil hacerse un hueco para reponer fuerzas y entrar un poco en calor, aunque la clientela habitual ha aguantado bien los apretones y, a cambio, hasta se ha podido hacer algún que otro selfi con algunas 'personalidades' de Podemos, como Juan Carlos Monedero, uno de los más solicitados aunque no sea parte de la dirección.

También a Carolina Bescansa le han salido muchos fans, aunque ha habido una interviniente, Sofía Díaz, ajena a las tres principales candidaturas, que se ha atrevido a reprocharle que no quisiera formar parte de ninguna lista: "dimitir no es de valientes", ha dicho.

Y también muy jaleado ha sido el diputado y jornalero Diego Cañamero, en la candidatura de Iglesias, que ha llegado al coso entre vítores un día después de que el Supremo le abriera una causa por un delito de coacción sobre el derecho de huelga.

Pero poca emoción en este Vistalegre del que hace dos años y medio salió Iglesias para "asaltar los cielos" y nada de histórico por mucho que se haya empeñado en decirlo el dúo musical que ha entretenido las esperas hasta el comienzo de la sesión vespertina. Quizá la historia se escriba mañana. 

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