Despliega el menú
Internacional
Suscríbete

CONTRA LA REFORMA DE LAS PENSIONES

Una de cada cuatro gasolineras francesas carece de combustible por la huelga

El Gobierno ha dado prioridad al aprovisionamiento de las autopistas con motivo de las vacaciones escolares de otoñoLos sindicatos empiezan a temer una pérdida de apoyo popular.

Varios coches, en una larga fila, esperan para repostar en una gasolinera cerca de Nantes, ayer.
Una de cada cuatro gasolineras francesas carece de combustible por la huelga
F. PERRY/AFP

París. Una de cada cuatro gasolineras francesas carecen de combustible, al margen de las que se localizan en las autopistas, abastecidas casi en su totalidad, según señaló ayer Raymond Soubie, el consejero de políticas sociales del presidente francés, Nicolas Sarkozy.

"Hay problemas de logística muy difíciles" y aunque "la situación va a mejorar", lo hará lentamente, reconoció Soubie en una entrevista a la emisora de radio 'Europe 1' dedicada a las protestas contra la reforma del sistema de pensiones impulsado por Sarkozy.

Subrayó que, con motivo de las vacaciones escolares de otoño que comenzaron el sábado en Francia, el Gobierno había dado prioridad al aprovisionamiento de las 350 gasolineras de las autopistas y entre éstas, solo cinco siguen sin carburante.

En el resto, sin embargo, una cuarta parte no puede servir combustible a causa de la huelga que realizan desde hace dos semanas las 12 refinerías del país y del bloqueo de algunos depósitos de carburante (una docena de los 219 del país, según el Ministerio del Interior).

Soubie destacó que pese a esos problemas y al paro en el puerto de Marsella desde hace semanas por causas propias -y no por las pensiones-, "tenemos reservas de varios meses en el territorio francés y el Gobierno ha activado importaciones muy importantes". El sábado llegó a Córcega un petrolero que había cargado en España, y muchos camiones llegan con combustible a Francia procedente de los países limítrofes.

El consejero social del Elíseo vaticinó que la tramitación parlamentaria del proyecto de ley sobre las pensiones finalizará "a mediados de la semana", probablemente el miércoles, y que a partir de entonces se podrían presentar recursos ante el Consejo Constitucional, que en ese caso debería dictaminar en el plazo de unas semanas, de forma que el texto entraría en vigor en noviembre.

Recordó que la reforma, que eleva en dos años la edad de jubilación y eleva el nivel de cotización de los funcionarios para equipararlos con los del sector público, tiene como objetivo acabar con el déficit y absorber la deuda acumulada en el horizonte de 2018-2020.

Consideró que su entrada en vigor, que dio por segura, "no es una victoria política" de Sarkozy porque en este tema "no debe haber ni vencedores ni vencidos".

A su juicio, la reforma será "una victoria para Francia" y con el tiempo incluso sus actuales opositores "se darán cuenta de que no había otra solución".

Según una encuesta publicada ayer por 'Le Journal du Dimanche', el nivel de popularidad del presidente francés ha bajado aún más desde el mes de septiembre, y sólo un 29% de los franceses continúan apoyando su acción (dos puntos menos que el mes pasado), mientras que un 70% están en contra.

Apoyo a los sindicatos

Por otra parte, los sindicatos empiezan a temer una posible pérdida progresiva de apoyo popular a su lucha sin cuartel contra la reforma del sistema de pensiones, que, según algunas encuestas, ya se está produciendo.

El periódico conservador "Le Figaro" sacó en su primera página de ayer el siguiente titular: "Huelgas, manifestaciones, bloqueos: los franceses ya tienen suficiente", acompañando el artículo de varias encuestas recientes que mostrarían esa pérdida de apoyo. Sea como fuere, los números muestran una cierta tendencia: el 56% de los franceses esperan que los sindicatos cesen en las protestas, ahora que la reforma de las pensiones ya ha sido aprobada por el Parlamento. Por otro lado, los sectores económicos se quejan de unas pérdidas multimillonarias en daños.

Por eso, los representantes de los trabajadores deberían empezar a prepararse para un desplome del número de personas que los apoyan. Si hacen caso de la opinión de la gente, tendrían entonces que parar la huelga y las protestas a partir del miércoles, puesto que ese día la ley estará definitivamente aprobada. Sin embargo, para el jueves próximo y para el 6 de noviembre ya se han organizado nuevas movilizaciones.

Etiquetas