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COLOMBIA

El nuevo liderazgo de Alfonso Cano en las FARC despierta la ilusión de alcanzar la paz en Colombia

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) confirmaron en un vídeo la muerte de su máximo comandante, Pedro Antonio Marín, alias "Manuel Marulanda" o "Tirofijo", el pasado 26 de marzo, de un infarto cardíaco.

Los cambios en la cúpula las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tras la muerte de su fundador y máximo líder, Manuel Marulanda, alias 'Tirofijo', podrían llevar al grupo guerrillero a una negociación de paz con el Gobierno de lvaro Uribe y a liberar a las personas que mantienen secuestradas desde hace años.

Las FARC anunciaron este fin de semana que Marulanda, de 78 años, murió el pasado 26 de marzo a consecuencia de un ataque al corazón y en su reemplazó nombraron al comandante Alfonso Cano, un ideólogo que representa al sector político de la guerrilla y que fue negociador en unos diálogos de paz entre 1991 y 1992.

"Debe ser una señal de que la parte política de las FARC pueda de verdad de una vez por todas entender que es a través de una solución política negociada como podemos hacer la paz", dijo el ex presidente Andrés Pastrana, quien intentó hacer la paz con ese grupo rebelde en una fallida negociación que se inició en 1999 y colapsó en el 2002.

"'Alfonso Cano' siempre ha sido un hombre que ha liderado esa ala política dentro de las FARC", sostuvo el ex mandatario. Según el Gobierno, Marulanda, el mítico guerrillero que lideró al grupo durante más de cuatro décadas, tenía una visión arcaica del país y del mundo, con unas doctrinas ideológicas que le impedían hacer la paz a través de una negociación porque la consideraba como una derrota militar de sus principios.

Mientras que Marulanda, considerado el guerrillero más antiguo del mundo, era una persona de origen campesino y sin educación, su sucesor, de 59 años, es considerado como un intelectual con formación universitaria y una visión actualizada de la realidad mundial.

"La muerte de Marulanda es una oportunidad para que las FARC se sienten a negociar con el Gobierno colombiano, se sienten a negociar con el Estado colombiano", dijo la senadora Marta Lucia Ramírez.

Pero, antes de la paz, un proceso que podría ser complejo y lento, Cano tendrá que hacer frente al tema del acuerdo humanitario para buscar a liberación de 40 rehenes políticos, incluida la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses, según analistas.

Las FARC buscan un acuerdo con el Gobierno para intercambiar a los rehenes por 500 guerrilleros presos, pero el presidente de Colombia, lvaro Uribe, quien con el apoyo de Estados Unidos impulsa una ofensiva contra los rebeldes, se niega a retirar al Ejército de una extensa zona montañosa para crear una zona segura de negociación como exigen los insurgentes en los municipios de Pradera y Florida.

"Es factible que con la llegada de Cano se privilegie más lo político y busquen una salida negociada, pero eso no significa que vayan a ser débiles a la hora de negociar", dijo el analista político Pedro Medellín.

Un hombre político

La senadora del Partido Liberal Piedad Córdoba, quien mantiene gestiones en procura de la libertad de los 40 rehenes, confió en poder agilizar el tema con Cano como máximo dirigente del grupo rebelde. "Cano es un hombre político, de una estructura ideológica muy seria, muy jugado por la paz en Colombia, hacia una salida política y negociada del conflicto y creo que eso es importante para pensar que el acuerdo continué, en la posibilidad de trabajarlo y que se puedan dar prontamente esas liberaciones", afirmó.

Sin embargo, el nuevo líder de la guerrilla deberá enfrentar un sector radical y militar que lidera Jorge Briceño, más conocido como el "'Mono Jojoy'", quien sigue convencido de que pueden llegar al poder por la vía armada para instaurar el socialismo, dejando de la lado la negociación política.

El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, pidió a Cano buscar una salida negociada al conflicto interno de más de cuatro décadas para evitar más muertes. "Ojalá entre en razón, ojalá se dé cuenta que la lucha armada no lo lleva a ningún lado, que no tienen futuro y ojalá toque a esa puerta de la paz, porque el Gobierno está listo a recibirlos", dijo el funcionario.

El senador del izquierdista Polo Democrático Alternativo Gustavo Petro, quien perteneció a la desmovilizada guerrilla del M-19, invitó a Cano a conducir a las FARC hacia una paz negociada que permita silenciar los fusiles y detener las muertes violentas. "Invito personalmente a Alfonso Cano a que asuma el gran reto que tiene hoy ante todos los colombianos, ese reto lo obliga, lo conduce, a llevar a las FARC hacia la paz y no hacia la guerra", afirmó el dirigente político.

Pese a la muerte de Marulanda y de otros dos miembros del máximo órgano de dirección política y militar de la guerrilla, a las que se suman miles de deserciones y el deceso de importantes comandantes regionales, no es seguro el avance de las FARC hacia una negociación con el Gobierno, advirtieron algunos analistas.

A la división interna entre el sector político y militar, quienes decidan buscar la paz a través de una negociación política tendrán que estar dispuestos a renunciar a los millones de dólares que obtiene la guerrilla del narcotráfico y de los secuestros extorsivos, aseguraron.

Operación contra las FARC

El comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, el general Freddy Padilla, aseguró que las autoridades colombianas desconocen "en qué sitio quedó" el cuerpo del jefe de las FARC, pero que "la familia está suplicando para que se lo entreguen", después de que las FARC confirmara este fin de semana la muerte a causa de un infarto de su máximo líder.

En una entrevista con el diario colombiano 'El tiempo', el máximo exponente del Ejército estimó que ahora la guerrilla se enfrenta a "una división y un vacío físico que se suma al problema de comunicación". Sin embargo, se cuestionó quién podría haber nombrado a su sucesor 'Alfonso Cano' si las FARC utilizan un "sistema colegiado para decidir".

Padilla explicó que el pasado 16 de febrero el Ejército colombiano inició la operación 'Filipo', con el objetivo de capturar o abatir a Marulanda. En esa operación participó la Fuerza de Tarea Omega y se empleó "artillería pesada que golpeó 255 objetivos" en los que se lanzaron "526 granadas de mortero". De ese armamento, en total 189 granadas se dirigieron a 160 objetivos en los que el Ejército supo que se movía el jefe de las FARC.

En cuanto a los aviones, el comandante general del Ejército colombiano indicó que lanzaron "114 bombas contra 50 objetivos, 20 de los cuales fueron atacados entre el 20 y el 29 de marzo con 48 bombas".

La operación 'Filipo' se saldó con 16 guerrilleros muertos en 30 combates en el Bloque oriental, aunque indicó que según los especialistas de inteligencia, las bajas en las FARC ascienden a 23 y los heridos a 31. Por el contrario, indicó que el Ejército perdió a cuatro hombres y 17 efectivos resultaron heridos.

Finalmente, Padilla expuso que 'Tirofijo' había pasado por 74 de los campamentos que atacó el Ejército y que en esas operaciones se desmovilizaron nueve guerrilleros. También detalló que en las instalaciones de la guerrilla se incautaron de 25 caletas (escondites) con 51 toneladas de víveres y 12.000 cartuchos y explosivos. Por ello, hizo un llamamiento a la desmovilización de los guerrilleros y a la búsqueda de una solución para alcanzar, de una vez por todas, la paz en Colombia.


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