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REINO UNIDO

Destacados ministros amparan a Brown ante el motín desatado en el Laborismo a una semana de su congreso

Al menos una docena de cargos en activo piden su relevo y se prevén nuevas voces que animen a su Gabinete a pedirle que abandonen

Destacados ministros del Gobierno británico han salido públicamente en defensa del primer ministro, Gordon Brown, ante la ya declarada rebelión interna que vive el Laborismo a las puertas del vital congreso anual que dentro de una semana empieza en Manchester y en el que un grupo por el momento relativamente menor pretende lograr un recambio en el liderazgo.

Después de que hasta dos cargos intermedios del partido hubiesen sido relevados de sus puestos por pedir públicamente la salida de Brown, las voces que han hablado de forma oficial de la necesidad de un relevo antes de las generales de mayo de 2010 alcanza la docena, si bien se prevé que a lo largo de la próxima semana se sumen nuevas figuras que den peso al movimiento y convenzan a las principales personalidades del actual Gabinete de la necesidad de persuadir a Brown de abandonar el número 10 de Downing Street.

En este sentido, los promotores del motín que se han atrevido a confesar una preocupación que aseguran comparte la formación en su conjunto son cargos intermedios de carecen de capacidad de disuasión, pero han sido ya capaces de crear un estado de alerta ante el congreso de Manchester que ha llevado a nombres relevantes como el del titular de Asuntos Exteriores, David Miliband, o el de Negocios, John Hutton, a respaldar públicamente a su jefe para intentar frenar la trascendencia que ya está alcanzando el movimiento.

Un pronunciamiento especialmente determinante en el caso de Miliband, señalado como unos de los virtuales sucesores y quien este mismo verano evidenció sus aspiraciones con un artículo en el que reclamaba "cambios radicales" en el partido sin hacer una sola mención a Brown. Sin embargo, en declaraciones a la BBC, el ministro se mostró convencido de que éste se mantendrá en el cargo hasta las generales y reivindicó su control ante la "escala del problema" de "tiempos muy, muy desafiantes".

No en vano, una de las pocas bazas con las que cuenta el primer ministro catorce meses después de asumir el poder es la falta de candidatos dispuestos a aceptar la responsabilidad de reconducir la deriva laborista, a 20 puntos de los conservadores según todas las encuestas, que revelan además que tan sólo el ex mandatario Tony Blair contaría con alguna oportunidad de lograr el cuarto mandato consecutivo.

Situación del laborismo

Un resultado que según los analistas evidencia la falta de conexión del partido con los votantes y que prueba que el problema va más allá de Brown, una figura, con todo, que en los sondeos aparece entre los más bajos niveles de popularidad jamás registrados por un dirigente británico. Pese a ellos, algunos de sus más destacados ministros han hecho un esfuerzo este fin de semana para intentar mitigar el impacto mediático obtenido por las voces que piden su desalojo de la residencia oficial y lo han reivindicado como el hombre "adecuado" para el cargo.

Así, después de que trascendiese que un número de diputados han protestado por la falta de difusión de formularios para promover un cambio de liderazgo entre el material distribuido para el cónclave de Manchester, Miliband declaró que "respeta" la posición de quienes piden el relevo, pero subrayó que "eso no quiere decir que la comparta".

"No apoyo su argumento de que deberíamos forzarlo", subrayó, tras lo que retomó las declaraciones en las que reiteraba que "espera que Gordon dirija al partido en las próximas elecciones". "Le apoyaré para hacerlo", aseveró, y añadió que el primer ministro es "consciente de la escala del problema" que afronta el país en un contexto de crisis como el que asola la economía internacional.

Sin alternativas

También el responsable de mantener la disciplina interna en el partido, Geoff Hoon, subrayó que "en este momento no es apropiado" movimientos como el promovido en el umbral del congreso anual para desestabilizar aún más la vulnerable posición de Brown, que ha visto cómo las medidas prometidas en verano para recuperar el tirón del Gobierno no sólo no han obtenido los réditos esperados, sino que han generado el descontento entre sus propias filas y sectores tradicionalmente favorables como los sindicatos.

Por su parte, John Hutton subrayó la necesidad de "apoyar al Gobierno y el trabajo que está haciendo porque es absolutamente la dirección correcta para el país", si bien rechazó "totalmente condenar" a los compañeros que han reclamado la salida de Brown y admitió que el Ejecutivo necesita "hacerlo mejor" para atraer a los votantes y reconducir una situación en la que, según una encuesta publicada por 'Sunday Times', los conservadores se consolidan con el 46 por ciento de los votos, frente al 27 que obtendrían los laboristas de celebrarse unas elecciones.

Mientras, el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hilary Benn, se sumó a las apelaciones al orden interno y a "apoyar" a Brown, quien según recordó fue "por una amplia mayoría elegido el pasado año" por el partido. "Es el hombre adecuado para el trabajo", declaró a la cadena Sky, frente a artículos de opinión empleados que los rebeldes están empleado para oficializar la campaña contra el primer ministro, una modalidad inaugurada por el ex titular de Interior Charles Clarke, conocido 'blairista' y uno de los pocos que no respaldó el nombramiento de Brown en junio de 2007.

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