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Internacional
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MEMORIAS DEL EX PRESIDENTE DE EE. UU.

Bush dice que fue "disidente" contra la guerra de Iraq

El ex presidente de EE. UU. defiende en sus memorias la tortura y define a Blair como su "aliado más próximo".

El presidente de EE. UU. George Bush
Bush defiende su legado y se despide con advertencias sobre futuros atentados
EFE

El ex presidente de Estados Unidos George W. Bush dijo ayer, en su primera entrevista televisiva tras dejar la Casa Blanca, que fue una voz "disidente" en su Gobierno contra la guerra en Iraq, aunque finalmente decidió apoyarla. "Era una voz disidente. No quería utilizar la fuerza" contra Iraq, sostuvo Bush en una entrevista con el presentador Matt Lauer, de la cadena de televisión NBC.

Las declaraciones coincidieron con la publicación de sus memorias 'Decision Points' (Momentos decisivos), que salieron ayer a la venta. La obra de 481 páginas mezcla lo personal y lo político al arrancar, por ejemplo, con un capítulo en el que Bush explica su decisión de dejar de beber en 1986.

Asimismo, el ex presidente aseguró que se quedó "sorprendido e irritado" cuando las fuerzas norteamericanas no encontraron las armas de destrucción masiva en Iraq y que incluso se sintió "mal del estómago" cuando fue informado de las torturas en el centro de detención iraquí de Abú Ghraib. No obstante, advirtió de que la decisión de atacar en 2003 al régimen de Sadam Husein "no fue un error" y que el uso de ciertas técnicas ilegales de interrogatorio "salvó vidas".

En la entrevista, George W. Bush declaró que los dos grandes "errores personales" de su mandato fueron la gestión de los desastres causados por el huracán 'Katrina' en Nueva Orleans y el discurso de Misión Cumplida que pronunció a bordo del portaaviones 'USS Abraham Lincoln' al término de la primera fase de la invasión de Iraq. "No hay duda de que fue un error", apuntó Bush, en referencia al discurso en el portaaviones, según figura en los fragmentos de la entrevista concedida al prestigioso periodista Matt Lauer y que adelantó ayer la página de internet de la NBC.

El ex presidente admitió que estaba en un "momento excitante" y que debió haber tenido en cuenta los consejos de otras personas.

En su libro de memorias, admite los errores de su Gobierno en relación con las armas de destrucción masiva de Iraq. "Nadie quedó más sorprendido e irritado que yo cuando no encontramos las armas. Tenía sensación de asco cada vez que pensaba en ello, y sigo teniéndola", declaró.

Sin embargo, descartó la posibilidad de "pedir perdón" al pueblo estadounidense porque "pedir perdón implica, básicamente, que fue una decisión errónea". "No creo que fuera una decisión errónea", añadió. "El mundo está mejor sin Sadam en el poder", agregó.

Aznar, un "líder visionario"

Por otra parte, califica como "líder visionario" al ex jefe del Gobierno español José María Aznar por su "sólido apoyo" a la guerra de Iraq. Aznar, un firme aliado de Bush en la invasión iraquí, es mencionado en varias páginas de la extensa parte del libro.

Bush justifica el uso de técnicas ilegales de interrogatorio, como el ahogamiento simulado (el 'submarino'), para obligar a los presuntos terroristas a informar sobre posibles ataques. "El uso de esas técnicas salvó vidas", insistió. "Mi labor consistía en proteger Estados Unidos, y así lo hice". También se mostró sorprendentemente benevolente con su sucesor, el demócrata Barack Obama. "Obama tiene muchos críticos y yo no quiero ser uno de ellos", señaló. En sus memorias incluso le elogia por el aumento de tropas en Afganistán.

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