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Internacional

Portugal respira tras controlar el incendio de Oleiros, pero sigue en alerta

Todavía permanecen en el terreno unos 850 bomberos apoyados por 270 vehículos de extinción terrestre y dos medios aéreos. 

Un incendio forestal.
Un incendio forestal.
Pixabay

Las autoridades portuguesas han dado hoy lunes por controlado el incendio rural de Oleiros, en el centro del país, el más virulento en lo que va de verano, marcado en los últimos días por altas temperaturas que han obligado a volver a aplicar la situación de alerta, al menos hasta el martes. Las llamas del municipio de Oleiros, que llegaron a extenderse a las localidades vecinas de Sertã y Proença-a-Nova, fueron controladas a primera hora de esta mañana, aunque permanecen en el terreno unos 850 bomberos apoyados por 270 vehículos de extinción terrestre y dos medios aéreos. 

Su trabajo es el de "consolidación" para evitar reactivaciones y la extinción de las llamas, explicó en rueda de prensa Luís Belo Costa, comandante de Protección Civil en la zona. "Hay mucho trabajo por delante, en la medida en que es un terreno extraordinariamente grande y complejo por la orografía", detalló Belo Costa, que estima que hayan ardido alrededor de 6.000 hectáreas.

El comandante alertó de que la situación, aunque controlada, "merece mucha atención", especialmente "en las zonas donde quedó dominado más tarde", cerca de Proença-a-Nova y Castelo Branco, y subrayó que "es natural que haya algunas reactivaciones". El cambio en la dirección del viento y un ligero descenso de las temperaturas registrado durante la noche fueron determinantes para considerar dominadas las llamas, que comenzaron el sábado.

El avance del fuego obligó a evacuar parcialmente tres aldeas cercanas este domingo, aunque no hubo riesgo para nadie, según el comandante, que hoy ha dicho no tener constancia de daños en viviendas. Las condiciones del terreno, salpicado de pequeñas poblaciones en un entorno rural, generó preocupación a las autoridades, que consideraban que el potencial de evolución del incendio era "enorme" e incluso podría no estar dominado hasta el martes.

El incendio de Oleiros causó la muerte de un bombero - fallecido el sábado cuando el vehículo de extinción en el que viajaba se accidentó - además de siete heridos. Ante la situación no solo en esta zona, sino en el conjunto del país, donde hubo al mismo tiempo otros seis incendios activos, el Gobierno avanzó el domingo con la prohibición de todos los trabajos rurales -a excepción del combate a incendios y la alimentación de animales- hasta al menos la noche del martes.

Esta medida fue tomada después de comprobar que "gran parte" de los incendios de los últimos días eran "evitables", provocados por actividades como barbacoas o labores agrícolas, explicó el ministro de Administración Interna.

Además, se declaró la situación de alerta desde la medianoche de este lunes hasta el final del martes, debido al "significativo agravamiento del riesgo de incendio rural" por las previsiones meteorológicas, informó en un comunicado el gabinete del ministro de Administración Interna. Durante este lunes, el riesgo de incendio es máximo en ocho de los 18 distritos de Portugal continental, la mayoría en el interior del país, siempre más castigado por los incendios.

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, reconoció este domingo en declaraciones a la prensa en el Algarve que la pandemia de covid-19 afectó a los trabajos de prevención de incendios este año.

"La prevención sufrió con la pandemia. Los meses que eran cruciales, de transición de primavera a verano, acabaron no existiendo", dijo. El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) prevé para las próximas 48 horas tiempo "caliente y seco" en el interior del país, así como viento fuerte en la costa y en las zonas altas.

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