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La Justicia internacional condena a cadena perpetua al ex líder serbobosnio Radovan Karadzic

Los jueces elevan la condena por considerar que la pena de 40 años era demasiado leve ante los crímenes probados.

Radovan Karadzic
El ex líder serbosnio, Radovan Karadzic.
Efe

Un tribunal de Naciones Unidas en La Haya ha decidido este miércoles aumentar la condena al ex líder serbosnio Radovan Karadzic desde los 40 años de cárcel a cadena perpetua por el genocidio de Srebrenica y los crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado de Bosnia y Herzegovina (1992-1995).

La decisión de imponer cadena perpetua a Karadzic la ha adoptado la Cámara de Apelaciones del Mecanismo Residual para Tribunales Penales Internacionales, la corte de Naciones Unidas que dirime los casos del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY), que cerró sus puertas en 2017, que aún están pendientes de un fallo definitivo.

El presidente de la Cámara de Apelaciones, Vagn Prüsse Joensen, ha justificado la decisión de aumentar la pena impuesta a Karadzic, sentenciado inicialmente a 40 años de prisión, por considerar que la condena previa era demasiado leve teniendo en cuenta la gravedad de los delitos cometidos bajo su responsabilidad.

"La Cámara de Juicio (del TPIY) cometió un error de discernimiento y abusó de su discreción al imponer una sentencia de 40 años de cárcel", reza la nota oficial difundida por el Mecanismo Residual sobre la sentencia firme del caso Karadzic.

Karadzic, de 73 años de edad, fue condenado a 40 años de prisión el 24 de marzo de 2016 por el TPIY, que le declaró culpable de diez cargos de genocidio, crímenes de guerra y contra la Humanidad, descartando únicamente un cargo de genocidio por la limpieza étnica de los bosnios musulmanes (bosniacos) y los bosniocroatas en las municipalidades.

Los jueces del proceso del TPIY dictaminaron que los fiscales no probaron el delito de genocidio contra bosniocroatas y bosniacos durante toda la guerra, lo que habría requerido que Karadzic hubiera mostrado su intención de eliminar a estos dos grupos de población, en lugar de expulsarles.

La defensa se quejó entonces de que las declaraciones del ex líder serbobosnio fueron malinterpretadas y de que los fiscales mancillaron su nombre. En consecuencia, Karadzic solicitó a la Cámara de Apelaciones que se revocara su condena y que se ordenara un nuevo juicio.

La Fiscalía del Mecanismo Residual buscaba que la Cámara de Apelaciones no solo confirmara los diez cargos de la primera sentencia, sino que le condenara también por el cargo de genocidio relativo a los hechos ocurridos en otras siete municipalidades bosnias en 1992, y que elevara la pena a cadena perpetua.

La Cámara de Apelaciones ha optado por mantener la decisión de la Cámara de Juicio y condenar solo por esos diez cargos. Según Joensen, la Fiscalía tampoco ha conseguido probar esta vez que en el juicio "hubo un error al determinar que Karadzic no fue culpable de genocidio" en dichas municipalidades.

Entre los cargos por los que ha sido condenado, destacan el genocidio de Srebrenica, donde en la recta final de la guerra fueron asesinados unos 8.000 varones bosniacos, incluidos niños; el asedio a Sarajevo, que duró 44 meses; y el secuestro de los 'cascos azules' de Naciones Unidas para usarlos como escudos humanos frente a la OTAN.

"Hoy, la política ha triunfado sobre la Justicia", ha dicho el abogado de Karadzic, Peter Robinson, en unas declaraciones a la prensa que ha atribuido a su cliente. En su opinión, la Cámara de Apelaciones "ha blanqueado un juicio y un fallo injustos", por lo que "hará todo lo que pueda para revertirlo".

Además, por boca de Robinson, Karadzic ha pedido a sus seguidores "que se abstengan de cualquier tipo de violencia". "Si el precio por una República Srpska libre es que él debe perder su libertad personal, está preparado para asumir esa carga", ha sostenido.

"ATROCIDADES INENARRABLES"

El fiscal del caso, Serge Brammertz, se ha declarado "satisfecho" con el fallo porque se ha confirmado que Karadzic "usó su autoridad política y militar, junto a otros altos cargos, para lanzar inimaginables campañas de crímenes, cometiendo atrocidades inenarrables y destruyendo un país".

Brammertz ha valorado que, aunque no se ha traducido en una condena por otro cargo de genocidio, la Cámara de Apelaciones ha considerado probado que Karadzic jugó un "papel fundamental" en la creación y la implementación de un "plan criminal" destinado a "expulsar permanentemente a los no serbios del territorio reivindicado por los serbobosnios".

"Las fuerzas serbobosnias desplazaron forzosamente a un vasto número de bosnios musulmanes y bosniocroatas de sus casas. Los detuvieron y encerraron en prisiones, campos y otras instalaciones, frecuentemente en condiciones inhumanas, donde solían sufrir torturas, golpes y violaciones", ha relatado Brammertz.

"Las fuerzas serbobosnias también mataron a muchos bosnios musulmanes y bosniocroatas durante y después de que se hicieran con el control de las municipalidades, mediante ejecuciones masivas o ataques a las localidades no serbias", ha añadido el fiscal del caso Karadzic.

FALLO DEFINITIVO

El fallo de este miércoles es definitivo, es decir, no puede ser recurrido por las partes. Se prevé que tenga una amplia repercusión en los países que formaban parte de la extinta Yugoslavia, especialmente en Bosnia y Herzegovina, donde se mantienen fuertes divisiones entre las comunidades.

Brammertz se ha anticipado a las posibles reacciones. Así, ha dirigido un mensaje a aquellos que dirán que "es una sentencia contra el pueblo serbio" y que "Karadzic es un héroe que defendió a su pueblo". "Lo niego en los términos más enérgicos", ha declarado. "Karadzic será recordado por la Historia como un criminal de guerra responsable de un horrible sufrimiento", ha afirmado subrayando que "el culpable es él, no su comunidad".

Ha apelado igualmente a los "oficiales responsables" para que se esfuercen por "promover la aceptación de los hechos establecidos en este proceso como base para la reconciliación". "La negación de los crímenes y la glorificación de los criminales de guerra no pueden tolerarse", ha sostenido.

Este veredicto, ha valorado, "envía el importante mensaje de que la Justicia puede prevalecer sobre el mal". Sin embargo, ha recordado que "hay muchas víctimas de todas las comunidades que siguen esperando la Justicia que merecen. Por eso, ha exhortado a la ONU y sus estados miembro a apoyar el trabajo de los tribunales nacionales, que ahora tendrán que hacerse cargo de estos casos, y ha ofrecido la ayuda de su propia oficina.

UNA DÉCADA A LA FUGA

Nacido en una familia pobre de Montenegro, Karadzic se trasladó a Sarajevo para estudiar psiquiatría, profesión que compaginó con su afición por la poesía, llegando a publicar algunos poemas. También robó dinero, por lo que cumplió once meses de cárcel.

Su gran momento llegó en medio de los disturbios nacionalistas que precedieron a la desintegración de Yugoslavia. Con una retórica incendiaria que incluía llamamientos expresos a la violencia, Karadzic se erigió como el máximo líder de la autoproclamada República Srpska, la entidad serbia de Bosnia y Herzegovina.

La guerra estalló finalmente en 1992 y, junto al general Ratko Mladic --que espera también el fallo de su apelación a la cadena perpetua que recibió en 2017 por el genocidio de Srebrenica y crímenes de guerra-- y el apoyo desde Belgrado de Slodoban Milosevic, aterrorizó a los no serbios para crear un territorio exclusivamente serbio.

Karadzic fue arrestado en un autobús en Belgrado en 2008 tras más de una década prófugo. En sus últimos años escondido en Serbia, vivió como terapeuta con el nombre falso de Dragan Dabic y con una frondosa barba gris.

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