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Internacional

Centinel del Norte, la isla prohibida en la que asesinan al que se acerca

Está oficialmente administrada por el Gobierno de India, pero este prohíbe acercarse a la isla y ha asegurado que no intervendrá si se produce algún asesinato.

La isla de Centinela Norte
La isla de Centinela del Norte
Gogole Maps

El pasado miércoles se conoció que un turista británico había sido asesinado al tratar de adentrarse en la isla de Centinel del Norte, pero no fue el único. Sus habitantes rechazan el contacto con todo aquel que se acerca y lo demuestran de forma violenta, arrojando flechas y piedras.

Esta pequeña isla paradisiaca forma parte del archipiélago de las Islas Adamán, situado en el océano Índico, y está oficialmente administrada por el gobierno de India. No obstante, como respuesta a los numerosos ataques y para tratar de proteger a la tribu que la habita, las autoridades indias han asegurado que no tomarán medidas en el caso de que se produzca algún otro asesinato.

Aunque se desconoce el número exacto de personas que se encuentran en el territorio, se estima que son entre 50 y 400 centineleses que podrían llevar aislados de la civilización cerca de 65.000 años. Sus rasgos son marcadamente africanos y podrían permanecer aislados en el paleolítico, pues no se han encontrado evidencias de escritura ni ninguna señal de que hayan descubierto el fuego.

Aún así, lo que se conoce de esta remota isla es todavía muy poco debido a que el gobierno de la India prohibe desde 1997 entrar en en ella o tratar de entablar algún tipo de contacto con sus habitantes.

No obstante, esto no ha sido siempre igual y antes de dicha prohibición tuvieron lugar una serie de contactos que, sorprendentemente, se saldaron con éxito. El primero de ellos tuvo lugar cuando Triloknath Pandit, un antropólogo indio, se acercó a la isla con la intención de ofrecer regalos, en su mayoría fruta, a los indígenas. Aunque desde entonces hubo más acercamientos, a partir de 1997 se retomaron las hostilidades y varias personas han sido asesinadas. La mayoría de los fallecidos fueron pescadores que, consciente o inconscientemente, se acercaron a la isla más allá de los límites considerados seguros y fueron atacados por la tribu. En 2006, por ejemplo, murieron dos hombres de 48 y 52 años cuando por error acabaron cerca de la isla mientras trataban de pesar cangrejos.

Se cree que los centineleses pasaron de la edad de piedra a la edad de hierro gracias al naufragio de un carguero chino que tuvo lugar en 1981. Aunque los tripulantes pudieron ser rescatados con vida, el casco de la embarcación encalló en las costas de la isla y, al parecer, los nativos la utilizaron para construirse armas con puntas de metal.

El último contacto que tuvo la India con los isleños fue en 2004, tras el tsunami que causó 280.000 muertes en la costa del golfo de Bengala. El Gobierno del país, en medio de todo el caos, olvidó por completo la isla y no fue hasta tres días después cuando se acordaron de enviar ayuda. En este último encuentro, en el que envueltos en las hostilidades habituales pudieron comprobar que todos o casi todos los miembros de la tribu habían sobrevivido, las autoridades indias recibieron el mensaje más claro que nunca: los centneleses querían que les dejasen solos.

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