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Internacional

Bolivia se polariza entre el sí y el no a Evo Morales

El país ha vivido movilizaciones a favor y en contra del presidente, aunque todas las manifestaciones han sido pacíficas.

Concentración en respaldo a la candidatura de Morales en la plaza de San Francisco.
Bolivia se polariza entre el sí y el no a Evo Morales
Efe

Bolivia ha vivido este miércoles una jornada de movilizaciones a favor y en contra del presidente Evo Morales, en el día en que se cumplían dos años del referéndum que le negó la posibilidad de seguir en el poder como él pretende al menos hasta 2025.

"Bolivia dijo no", le recordaron sus detractores, mientras que sus incondicionales defendieron que esta jornada no es más que el "Día de la Mentira" inventada por quienes rechazan el "proceso de cambio" que en 2006 le llevó al poder.

Organizaciones cívicas convocaron un paro en todo el país, que dejó las calles de las principales ciudades sin apenas circulación de vehículos y tránsito de gente, con bloqueos en las principales avenidas.

La Policía Boliviana levantó algunos de las barreras de neumáticos, maderas, contenedores de basura o pancartas, sin que trascendieran incidentes, más allá de forcejeos con los concentrados.

"El paro cívico ha fracasado", sentenció en cambio el ministro boliviano de Gobierno (Interior), Carlos Romero, en una comparecencia en la que habló de "absoluta normalidad" en el sector público y algunos cierres de negocios en el privado.

"El país está trabajando", defendió Romero, quien rechazó que Bolivia quedara paralizada.

Los bloqueos desde primera hora del día fueron en paralelo a las marchas tanto de apoyo como en contra de Morales, el presidente con más tiempo en el poder de forma continua en la historia del país.

"Uno, dos, tres, Evo otra vez", gritaban sus acólitos, mientras sus opositores coreaban "Esto es Bolivia, no Venezuela".

Las manifestaciones y concentraciones de unos y otros discurrieron tan multitudinarias y ruidosas como pacíficas, sin que se conocieran más que encontronazos verbales entre ellos y el empleo puntual de gases por parte de la Policía para dispersar a algunos pequeños grupos de oposición.

El exdefensor del Pueblo boliviano Waldo Albarracín dijo que la movilización contra Morales "ha sido exitosa" y debe escuchar la voluntad popular, en vez de "intentar por la fuerza convertirse en candidato" de nuevo.

Por contra, las bases que sustentan al gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) defendieron que el mandatario cumpla la denominada Agenda 2025 para proseguir su "revolución cultural y democrática" hasta ese año, en que se celebrará el bicentenario de la independencia de Bolivia.

"Muchas gracias, hermanos, por ese gran respaldo", exclamó Morales en un discurso a media jornada, en el que aseguró que algunas de las concentraciones a su favor superaron las 200.000 personas.

El mandatario se refirió también a las movilizaciones en el último de los actos públicos en los que participó a lo largo del día y apeló a la unidad del pueblo boliviano para seguir mejorando la nación, pues, sostuvo, con esa unión "nada es imposible" frente a quienes "intentarán dividirnos".

"Tantas ofensas, tantas humillaciones, tantas mentiras" en la historia del país, pero "el pueblo sigue movilizado para continuar nuestro proceso", sentenció.

El denominado 21F o día del no para los contrarios a ese proceso demandó respeto al resultado del referéndum del 21 de febrero de 2016, en el que un 51,3 % de los votos rechazó que Morales pueda presentarse a la reelección en 2019.

Los defensores de que sí pueda seguir al frente de Bolivia argumentan que ese resultado se produjo tras una campaña de desprestigio de la oposición, que recurrió a aspectos controvertidos de la vida privada del presidente.

Tras perder el referéndum, el oficialismo recurrió al Tribunal Constitucional de Bolivia, que en noviembre del año pasado le dio la razón al entender que la Convención de Americana de los Derechos Humanos suscrita por el país prima sobre la propia Constitución y la ley electoral bolivianas, que limitan a dos los mandatos seguidos.

Con este fallo, que defiende el derecho de un gobernante a ser elegido y del pueblo a designarlo, Morales puede concurrir de forma indefinida a la reelección y el pasado diciembre fue proclamado candidato del MAS en los comicios de 2019.

El mismo tribunal ya autorizó a Morales a presentarse en 2014 a un tercer periodo, al considerar que su primer mandato de 2006 a 2009 no cuenta porque el país se refundó con la Constitución de 2009.

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