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Roma evita el racionamiento del agua pero deberá modernizar su red hídrica

Roma evitó hoy el racionamiento del agua después de que el gobierno central y el de la región del Lacio hayan acordado seguir captando agua del lago de Bracciano, aunque de forma reducida, pese a que su nivel ha bajado notablemente por la sequía.

La Fontana de Trevi, Roma.
La Fontana de Trevi, Roma.
Efe

En un principio, para evitar problemas medioambientales en la zona del lago de Bracciano, que surte de agua a la capital italiana, el presidente de la región del Lacio, Nicola Zingaretti, había decretado prohibir las extracciones desde la medianoche de hoy.

Una medida que podría haber provocado el racionamiento de agua ya en el fin de semana para la mitad de los tres millones de romanos en tres franjas horarias distintas, algo que ya ocurre en una veintena de municipios de la región por la grave sequía que afecta al país.

No obstante, el ministro italiano de Medioambiente, Gian Luca Galletti, anunció este viernes a los medios que la compañía encargada de suministrar el agua a Roma, ACEA, podrá continuar captándola de Bracciano pero de forma reducida, de los 900 litros por segundo de la actualidad a los 400 litros.

Zingaretti por su parte explicó que el acuerdo prevé la prohibición de la extracción de agua de Bracciano a partir del 1 de septiembre y la posibilidad de captar 400 litros por segundo estará vigente hasta el próximo 10 de agosto.

Desde ese día hasta el 1 de septiembre, Roma podrá sacar del lago un máximo de 200 litros de agua por segundo.

El ministro afirmó que "urge encontrar inmediatamente soluciones alternativas" puesto que la medida de hoy es "un tapón" para evitar el racionamiento del agua, algo que en su opinión "habría hecho quedar mal ante el mundo a la capital".

En este sentido dijo que "corresponde a ACEA y al Ayuntamiento de Roma hacer su parte" y pidió impulsar "sin perder tiempo" nuevas infraestructuras y cuidar el mantenimiento de la deficiente red de tuberías de la capital, que pierde gran parte del agua que transporta.

Antes de conocerse la decisión entre el Gobierno y la región del Lacio, de la que Roma es capital, la alcaldesa de la ciudad, Virginia Raggi, dijo que "es intolerable que Roma sea privada del agua" y llamó al Gobierno a decretar el estado de emergencia.

"Estoy extremadamente preocupada por mis convecinos, por los negocios y por las actividades turísticas de la ciudad. Estoy muy alarmada por lo que podría ocurrir a los hospitales, a los asilos o a los bomberos", dijo Raggi visiblemente enfadada.

Defendió que ACEA, controlada por el consistorio, "ha hecho su parte" en los últimos tiempos y ha intervenido en 2.500 kilómetros de los 5.000 kilómetros de tubería que surten de agua a Roma, con la reparación "completa" de 50 kilómetros de tuberías.

"Están reparando todo a una velocidad nunca vista. Están interviniendo en cosas en las que nunca se ha intervenido", reiteró la regidora, del Movimiento Cinco Estrellas.

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