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Internacional
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Dura represión policial en el aniversario de la revolución que forzó la caída de Mubarak

Catorce personas y un recluta perdieron la vida y 150 personas fueron asesinadas en el aniversario.

Represión policial en Egipto
Dura represión policial en el aniversario de la revolución que forzó la caída de Mubarak
Efe

Las fuerzas de seguridad egipcias han reprimido con dureza las tímidas protestas celebradas en distintas partes del país para conmemorar el cuarto aniversario de las protestas que forzaron la caída de Hosni Mubarak.

Al menos 14 personas murieron en los disturbios desatados, en su mayoría en El Cairo, en los que también perdió la vida un recluta del Ejército y 150 personas fueron detenidas.

Desde el sábado, el Ejército y la Policía habían reforzado la seguridad en las principales plazas de la capital con tanquetas y vehículos blindados armados con metralletas, especialmente en la emblemática plaza Tahrir, donde este domingo hace cuatro años arrancó la revolución.

Doce de las muertes se registraron en el barrio popular cairota de Al Matariya, uno de los feudos del proscrito grupo de los Hermanos Musulmanes, considerados terroristas por las autoridades.

Según el Ministerio de Interior, en los sucesos ocurridos en Al Matariya y en el barrio de Ain Shams, donde el grupo ultraconservador cuenta también con un importante apoyo popular, falleció un recluta de la Policía.

Asimismo, una persona falleció en el distrito de Guiza y otra en la ciudad mediterránea de Alejandría.

Un total de once policías resultaron heridos en los choques con los manifestantes que, según las autoridades, lanzaron perdigones contra los agentes y cócteles molotov.

En los comunicados difundidos por los Ministerios de Sanidad e Interior no queda claro si el militar fallecido es parte de las 14 víctimas mortales que contabilizó Sanidad.

En Alejandría cientos de personas participaron en el entierro de la activista Shaima Sabag, que murió el sábado en El Cairo cuando intentaba acceder a la plaza de Tahrir, fuertemente custodiada por unidades del Ejército y la Policía.

El funeral de Sabag, sobre cuya muerte se ha abierto una investigación, se convirtió en una improvisada protesta para pedir más libertades y la caída del actual régimen.

Unas exigencias repetidas por los pocos manifestantes que pudieron concentrarse en algunos puntos de la capital antes de la intervención de las fuerzas antidisturbios.

"Estoy aquí porque después de la revolución del 25 de enero no se ha hecho nada, (el expresidente Hosni) Mubarak no ha sido juzgado y la corrupción sigue igual. Necesitamos un cambio real del sistema de gobierno y de las instituciones del Estado", dijo Rania Rifat, una joven abogada.

Junto a varias decenas de personas Rifat se concentró en las escaleras del Sindicato de Periodistas de El Cairo para burlar la prohibición de celebrar manifestaciones, decretada en 2013.

Entre gritos de "El pueblo quiere la caída del régimen", Rifat confesó que había votado al actual presidente, Abdelfatah al Sisi, en las elecciones celebradas en mayo de 2014, pero se declaró desencantada y convencida de la necesidad de "un cambio profundo".

De la misma opinión se mostró Mahmud Leshin, empleado de unos grandes almacenes, que declaró su oposición al Ejército.

"Han caído muchas máscaras en estos cuatro años. Ahora sabemos que los militares no quieren el bien para este país, no quieren avanzar, no quieren un Estado democrático, solo quieren hacerse con el poder", dijo Lehsin.

En la jornada de hoy tampoco faltaron quienes salieron a la calle desafiando la ley contra las manifestaciones para mostrar su apoyo a Al Sisi.

Concentrados junto a uno de los accesos de la plaza Tahrir, ante la pasividad de las fuerzas de seguridad, decenas de simpatizantes del actual presidente se concentraron con banderas para conmemorar la revolución y el día nacional de la Policía.

"Estoy aquí porque salí a la calle el 28 de enero (de 2011) y el 30 de junio (de 2013). El 28 de enero, contra la corrupción política, y el 30 de junio, contra el terrorismo", dijo Hamid al Ahmar, trabajador del sector turístico.

Para Al Ahmar, que asegura que también ha salido a la calle para celebrar el Día de la Policía: "lo más importante en estos cuatro años ha sido que el Estado regresó tras un año de ocupación. Estoy aquí contra el terrorismo, para apoyar al Estado de las instituciones, al Estado del pueblo".

Mientras ondeaba una bandera nacional con la imagen de Al Sisi impresa, Ali Ahmar agregó a Efe que no se puede tener estabilidad sin seguridad y alabó en varias ocasiones a las fuerzas de seguridad, a las que agradeció el haber puesto fin a la "ocupación terrorista" de los Hermanos Musulmanes.

En un ambiente festivo, en el que no faltó un egipcio disfrazado de conejo rosa y numerosas enseñas tricolores, la mayoría de los presentes como Ahmad Ali, que se identificó como uno de los mayores aficionados del club de fútbol Al Ahli, no dudaron en mostrar su apoyo incondicional al "rais".

"Al Sisi es muy bueno y el sistema policial también", sentenció Ali.

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