El verano se alarga seis días por década en Europa

Un estudio sostiene que el calentamiento global y la oscilación multidecadal del Atlántico han contribuído a este fenómeno.

Los termómetros marcan 38º en el centro de Zaragoza el 12 de mayo de 2015
Los termómetros marcan 38º en el centro de Zaragoza el 12 de mayo de 2015
Laura Uranga

Un estudio realizado por investigadores de las universidades Pablo de Olavide de Sevilla y Complutense de Madrid y del Instituto de Geociencias del CSIC sostiene que el verano se alarga en Europa a un ritmo de 6 días por década en los últimos 35 años.

Este trabajo, que se publicará próximamente en la revista Journal of Climate de la American Meteorological Society, evidencia que el verano se ha alargado en Europa "de forma significativa" desde finales de la década de los 70 del pasado siglo, a un ritmo medio de unos 6 días por década, ha informado en un comunicado la universidad sevillana.


El estudio muestra que factores como el calentamiento global y la oscilación multidecadal del Atlántico han contribuido a esta tendencia, según el comunicado.

La autora principal de este estudio es la profesora de la Universidad Pablo de Olavide Cristina Peña Ortiz, que ha trabajado en colaboración con los investigadores Ricardo García Herrera y David Barriopedro Cepero de la Universidad Complutense y del Instituto de Geociencias del CSIC, respectivamente.


En este trabajo se analiza la variabilidad multidecadal de las fechas de inicio y final del verano así como de la duración de esta estación.


Para calcular el momento del inicio y del final del verano estos investigadores han creado un algoritmo objetivo basado en umbrales locales de temperatura que han aplicado a una base de datos formada a partir de datos diarios de temperatura recogidos en observatorios de toda Europa entre 1950 y el 2012.


Los resultados de este estudio revelan un alargamiento promedio del verano de 2,4 días por década para el periodo 1950-2014, aunque esta tendencia está confinada al periodo posterior a 1979 cuando el alargamiento alcanza valores de entre cinco y doce días por década sobre el oeste de Europa y la región del Mediterráneo.


Por el contrario, un acortamiento generalizado del verano se ha detectado entre 1950-1978.


Estos cambios son consistentes con tendencias positivas de temperatura observadas durante los meses de junio y septiembre en Europa y que, evidentemente, afectan a las fechas de inicio y final del verano.


El estudio muestra cómo los cambios encontrados en la duración del verano pueden explicarse por una superposición de la señal de la Oscilación Multidecadal del Atlántico, un modo de variabilidad natural caracterizado por cambios en la temperatura superficial del Atlántico Norte, y de una tendencia de larga duración hacia veranos más largos asociada al calentamiento global de origen antropogenético.