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Economía
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FUSIÓN

Las 'caixas' de Catalunya, Tarragona y Manresa se fusionan para crear la cuarta caja española

Arranca la reestructuración bancaria con la fusión de un grupo de cajas catalanas. Los consejos de administración de Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa aprobaron este martes iniciar el proceso. Si prospera la operación, que aún necesita el visto bueno de la Generalitat y del Banco de España, nacerá la cuarta caja española por volumen de activos, tras La Caixa, Cajamadrid y Bancaja. La intención de las tres cajas catalanas es operar conjuntamente antes del primer semestre de 2010.

La nueva entidad financiera, que todavía no tiene nombre, contará con más de 9.000 trabajadores y casi 1.600 oficinas. Narcís Serra, máximo ejecutivo de Caixa Catalunya y ex vicepresidente del Gobierno de Felipe González, presidirá la caja, que sumará más de 82.000 millones en volumen de activos y 63.000 en créditos, de los que el 80% proceden de la caja barcelonesa fundada por la Diputación provincial. Según anunciaron en un comunicado conjunto, el proceso arrancará con la creación de un grupo de trabajo con representantes de las tres entidades financieras. Además, señalaron que el nuevo consejo de administración estará controlado en un 60% por directivos de la actual Caixa Catalunya, frente al 20% que aportará cada uno de los otros dos socios.

Éste el segundo proceso de fusión de cajas que se ha puesto en marcha en Cataluña. El primero implica a Caixa Terrassa, Caixa Sabadell, Caixa Girona y Caixa Manlleu. Los responsables de estas entidades pensaban empezar a operar como una sola caja a partir del 1 de enero, pero aún no cuentan con el visto bueno del Tribunal de Defensa de la Competencia, por lo que se prevé que la fusión se demore unos meses más.

Medios financieros estiman que la nueva caja que surgirá de la unión de Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa pedirá al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) más de 1.500 millones de euros para sacar adelante esta fusión. Este dinero triplica la cantidad que plantean Caixa Terrassa, Caixa Sabadell, Caixa Girona y Caixa Manlleu y es casi el doble del coste del saneamiento de Caja Castilla- La Mancha.

A pesar de que la entidad más pequeña del nuevo proceso de fusión es Caixa Manresa, ésta ha hecho valer su gestión a la hora de reivindicarse como socio. A diferencia de Caixa Tarragona y Caixa Catalunya, la de Manresa es de fundación privada. En el caso de Caixa Catalunya y también de Tarragona ambas están ligadas a sus correspondientes Diputaciones provinciales. Caixa Catalunya es la de mayor tamaño, con 1.100 oficinas, más del triple que la entidad tarraconense y casi diez veces más que la otra caja situada en la provincia de Barcelona.

El aspecto más traumático del proceso de integración será el laboral, ya que se prevé que cierren unas 100 oficinas para evitar la duplicidad de establecimientos que se da, sobre todo, en localidades de Barcelona, con lo que la reducción de personal es un hecho. Aun así, los representantes de los trabajadores aseguran que no sobran empleos.

Justo la mitad

La reordenación del mapa financiero catalán, impulsado como consecuencia de la crisis, dará como resultado un escenario con 5 entidades, frente a las 10 que existían antes de la crisis.

Quedarán las dos grandes cajas resultantes de la integración, además de La Caixa, que seguirá como referente y líder del sector, así como dos pequeñas cajas comarcales de Barcelona, que se han quedado fuera de los procesos de absorción: Caixa Penedès y Caixa Layetana.

El presidente de la Generalitat, José Montilla, no quiso inmiscuirse en el trazado del mapa financiero catalán, pero señaló este martes que lo que hace falta es "dar tiempo para que (las entidades) sigan sus propios calendarios y sus propios procesos de reflexión interna". "Hay que tratar de politizar lo mínimo, por no decir cero, todo el proceso de agrupación y fusión de cajas", concluyó.

Los sindicatos, por su parte, mostraron sus reticencias con el proceso. El secretario general de la UGT de Cataluña, Josep María Álvarez, señaló que "no está de acuerdo en cómo se están llevando a cabo las fusiones". "Alguien debería explicar cuáles son las medidas que tomarán las cajas fusionadas para no caer en los mismos errores que las cajas que ahora se integran, porque esta broma nos cuesta a los contribuyentes mucho dinero", afirmó. "Estas fusiones -añadió-, no han evaluado el impacto que tendrá sobre el territorio y sobre las plantillas y no estamos en tiempos de liquidar plantillas". "Deberíamos haber acudido a la causa que explique por qué están en dificultades y esto no se ha hecho, porque si era por los gestores, estos seguirán", concluyó Álvarez.

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