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AGRICULTURA

La falta de lluvia y el frío provocan efectos "catastróficos" en el cereal de invierno

Ya tenían que haber salido los primeros brotes del cereal de invierno que las zonas más tempranas comenzaron a sembrar a mediados del mes de octubre. Pero en el centro de Aragón (Monegros y Bajo Cinca) no hay ni rastro de las semillas.

Ya tenían que haber salido los primeros brotes del cereal de invierno que las zonas más tempranas comenzaron a sembrar a mediados del mes de octubre. Pero en el centro de Aragón (Monegros y Bajo Cinca) no hay ni rastro de las semillas.

Los motivos, como sucede a menudo en el sector agrario, hay que buscarlos en el clima. La ausencia de lluvias, y como consecuencia la escasa humedad, así como las bajas temperaturas y el frío cierzo han creado un cóctel “muy negativo” que impide la brotación. Lo explicó ayer el representante de Asaja-Aragón, Fernando Luna, que mostró la preocupación de esta organización agraria por las consecuencias “catastróficas” que la nula nasciencia podría dejar sobre una de las más importantes producciones aragonesas.

Luna destacó que apenas ha llovido y cuando lo ha hecho ha sido en cantidades inapreciables para la tierra. A la sequedad del suelo se ha unido además unas temperaturas muy bajas y “este maldito cierzo” que han creado una “costra” que no puede atravesar “una semilla ya muy debilitada”. El representante de la organización agraria advirtió de que si en los próximos días “la pluviometría no da un giro de 180 grados, llueve pronto y de forma regular”, las perpectivas “son bastante malas”.

De hecho los servicios técnicos de Asaja han comenzado a evaluar las pérdidas que podría ocasionar esta nula nascencia en unos cultivos que ocupan 700.000 hectáreas repartidas por todo Aragón.

Comarcas afectadas

Según los primeros análisis, en el Alto Aragón la zona sur tiene “problemas importantes de nascencia”, destacó Luna, que explicó además que en la Jacetania se han detectado graves dificultades en la germinación de los trigos, aunque el representante de Asaja matizó que podría ser “coyuntural”.

Además, los técnicos Asaja advierten de la aparición de la plaga de zabro -un gusano que se come las raíces- en los cultivos de la La Litera, que obligará a realizar diferentes tratamientos.

El cereal de invierno en Monegros y Bajo Cinca está especialmente afectado, no solo por la falta de humedad, sino porque además “la presencia del cierzo tampoco ha ayudado”, matizó Luna.

Aunque todavía no se tienen datos concretos de la situación en la provincias de Zaragoza y Teruel, donde las siembras han sido más tardías, los responsables de la organización agraria temen que esta situación también se repita en sus cultivos. “En algunas comarcas zaragozanas ya se advierte una falta de humedad significativa con afección de los vientos que secan las tierras”, explicó Luna, que insistió en que los datos de la pluviometría del otoño en algunas comarcas turolenses “tampoco invitan al optimismo”.

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