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Economía
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VIVIENDA

La compra de pisos por extranjeros ha caído hasta un 90% por la crisis y los altos precios

Las adquisiciones realizadas por inmigrantes residentes en España se desploman más de un 40% de media.

Los altos precios de las casas y la oleada de desconfianza generada por las hipotecas 'subprime', que ha hecho que los bancos cierren a cal y canto el grifo de la financiación, han minado el mercado inmobiliario. Y como la crisis es global, el derrumbe también lo es. Por eso, y por las sospechas de corrupción y falta de seguridad jurídica en España que circulan por los países de nuestro entorno, las compras de pisos realizadas por extranjeros se han desplomado de media un 50% interanual. Una caída que en algunas zonas llega incluso al 90%.

Tampoco se salvan los inmigrantes, a los que -curiosamente- el Gobierno y propio sector del ladrillo otorgan un papel preponderante entre los eventuales futuros compradores de pisos. Los foráneos residentes en España ya no pueden convertirse en propietarios, como lo demuestra el hecho de que sus compraventas (de casas libres y protegidas) retroceden un 41%, el doble de lo que caen las adquisiciones de los nacionales, según datos del propio Ministerio de Vivienda.

Alemanes, ingleses u holandeses. Durante muchos años han sido parte esencial y uno de los pilares del mercado inmobiliario. Eran tiempos en lo que su inversión en el ladrillo español crecía a ritmos cercanos al 20%. Esa bonanza se ha acabado. Los extranjeros encuentran los mismos problemas que los nacionales a la hora de pedir hipotecas a sus bancos y el milagro de los turistas con casa propia en la costa empieza a desaparecer.

En el último trimestre de 2007 -en plena crisis pero aún lejos de los momentos más duros, que están por venir-, los extranjeros compraron 1.766 pisos en España, lo que supone un descenso del 49,47% respecto al mismo periodo de 2006. La actividad sólo creció tímidamente y con muy pocas operaciones en menos de diez provincias. En el resto, el retroceso fue más que notable, con caídas por encima del 70% interanual en Huesca (75%), Zaragoza (75%), Asturias (73%), Santa Cruz de Tenerife (92%), Ávila y Burgos (100%), Toledo (91%), Gerona (72%) o Tarragona (79%). Entre los más afectados por la huida, como es lógico, las zonas de sol y playa.

Casos de corrupción

Los promotores reconocen que la imagen de España ha quedado muy dañada por "episodios aislados" de corrupción como los vividos en la Costa del Sol. Y es que la posibilidad de que una propiedad 'en pleno acantilado' se vea reducida a escombros por una excavadora enviada por el ayuntamiento o el juzgado frena a cualquiera.

A esto se une que los inversores extranjeros ya no están dispuestos a seguir pagando precios desorbitados y que, como algunos españoles, crece la sensación de que las casas se van a abaratar.

Inaccesible

Cádiz, Granada, Huelva, Málaga, Las Palmas, Salamanca, Badajoz, Orense, Pontevedra y Ceuta y Melilla son las únicas provincias de toda España en las que las compras realizadas por inmigrantes han mantenido el pulso. Y es que el colectivo lo tiene realmente difícil pues las entidades financieras aprietan todo lo que pueden, y más. El clásico recurso de hipotecas con varias personas como titulares -habitual entre los llegados de fuera- ya se ha quedado corto.

Bancos y cajas les exigen ahora más garantías que nunca. Además, la crisis inmobiliaria ha dejado en el camino como primeras 'víctimas' a los propios inmigrantes, que son mayoría en los andamios.

Frente al retroceso medio del 41,23% interanual en el número de compras de este colectivo en el último trimestre de 2007, algunas zonas presentan descensos muchísimo más abultados. El derrumbe fue más intenso en Madrid, con una caída del 72%, seguida de Segovia (68%), Ávila (67%), Palencia (66%), Barcelona (63%), La Rioja (62%) y Huesca, con un 56% de operaciones menos.

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