Despliega el menú
Economía
Suscríbete

EL FUTURO DE FIGUERUELAS

GM ofrece 350 salidas antes del 8 de abril y 550 hasta 2013 si se acepta la congelación salarial

La empresa exige modificar el convenio, tanto en jornada como en sueldos, para que los despidos no sean forzosos.

General Motors presentó ayer al comité una propuesta "socialmente responsable" para prescindir de 900 trabajadores. En lugar de plantear su salida inmediata como hizo Magna, ofrece que sea progresiva, hasta febrero de 2013, cuatro años en los que se prevé que 900 trabajadores vayan cumpliendo los 60 años y cuatro meses necesarios para que puedan acogerse a un contrato de relevo.

Como actualmente solo hay 550 reservistas, la empresa necesita extinguir forzosamente el contrato a 350 empleados del colectivo de directos en la "fecha objetivo 8 de abril, con garantía de recontratación", en un máximo de 24 meses.

Adicionalmente, a los trabajadores que vayan llegando a la edad de suscribir un contrato de relevo la empresa los sacaría del ERE suspensivo y les asignaría un relevista, que saldría del grupo de los 550 a medida que, hasta 2013, sus contratos de relevo vayan venciendo, así como de los 350 empleados que extinguieron su contrato.

Por otra parte, la compañía "se reservaría el derecho de decidir sobre la idoneidad de recontratación de los actuales relevistas". Para hacer posible todo el proceso de salidas no traumáticas, la dirección advierte que "la voluntad de firmar o no un contrato de relevo es exclusiva del trabajador y por eso se hace imprescindible incentivar dicha firma ya que negarse a ella se traduciría en extinción con la indemnización legal".

En contrapartida a la propuesta de 900 salidas con contrato de relevo hasta 2013, la firma exige un drástico recorte de las condiciones laborales de la plantilla, a la que le pide congelarse el sueldo cuatro años y aceptar la distribución irregular de la jornada, así como la eliminación de pluses y primas.

 

GM presentó su propuesta de ajuste el mismo día en que presentó ante Trabajo un ERE de extinción de 900 empleados a aplicar desde el 1 de abril hasta el 31 de diciembre de este año y otro ERE de suspensión para 600 trabajadores de 214 días naturales desde el 1 de abril hasta el 31 de octubre, dos medidas de ajuste que tratan de paliar el excedente de plantilla y la supresión del turno de noche que se aplicará de abril hasta noviembre. La empresa ya explicó el lunes a los sindicatos que hay dos vías para hacer el ajuste: o sin acuerdo, es decir, dejarlo en manos de la autoridad laboral, o a través de la negociación de la propuesta de contratos de relevo vinculada a la modificación del convenio.

"Es un chantaje, a cambio de la progresividad y los contrato relevo nos piden rebajar los salarios, quitar las pagas", criticó Santiago Arcos, de CGT, que calificó la propuesta de "aberrante". "Las medidas de contraprestación económica que exigen a cambio de su propuesta son muy severas", señaló José Luis León, de OSTA. Para Rafael Díaz, de Acumagme, "esto es solo el principio de la negociación, la empresa lo presenta todo a la baja, pero muchas de las cosas que pide no saldrán".

Pedro Bona, portavoz de UGT, calificó la propuesta de "muy positiva" y las contraprestaciones de "negativas", aunque señaló que todo está ahora "a expensas de la negociación". A José María Fernando, de CC. OO., la propuesta le parece un buen punto de partida, pero dijo que no se puede pemitir que "la reestructuración sea el pago del convenio ni al revés, sino que hay que conseguir buenas condiciones para los que se van y los que se quedan".

Etiquetas