Economía
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INCERTIDUMBRE EN LOS MERCADOS

El pánico en Wall Street causa caídas generalizadas en las bolsas mundiales

El desplome vivido en los parqués responde al anuncio de S&P de degradar de la nota de la deuda estadounidense. Las primeras en sufrirlo fueron las bolsas asiáticas, después las europeas y, por último, las americanas.

Dos corredores de bolsa, en Wall Street
El pánico en Wall Street causa fuertes caídas generalizadas en las bolsas
AFP

La primera rebaja de la calificación de la deuda soberana de EE. UU. en la historia causó este lunes una estampida de inversores en Wall Street, que se saldó con la sexta peor caída en puntos jamás registrada por el Dow Jones de Industriales, un índice que perdió la simbólica cota de las 11.000 unidades.

Desde que tras el cierre de la sesión del viernes la agencia Standard & Poor's anunciase la temida degradación de la nota de la deuda estadounidense -de la matrícula de honor, 'AAA', hasta el sobresaliente alto, 'AA+'-, los analistas comenzaron a aventurar el desplome que vivirían este lunes los parqués mundiales.

Las predicciones se vieron cumplidas desde el primer minuto de las contrataciones en Wall Street, donde los inversores apostaron por un ánimo vendedor que no hizo más que incrementar a medida que transcurrió la sesión e incluso se agravó en su recta final, cuando el nerviosismo generalizado puso en caída libre a los tres principales indicadores del parqué neoyorquino.

El Dow Jones, el índice de referencia de la principal plaza financiera del mundo, se desplomó 634,76 puntos o el 5,55 %, lo que supone su peor retroceso tanto porcentual como por puntos desde el primero de diciembre de 2008, cuando Estados Unidos estaba envuelto ya en una crisis económica que sería la más profunda y prolongada desde la Gran Depresión.

Esa pérdida de puntos supone la sexta peor jamás registrada en la historia de ese indicador, que tan solo había restado más unidades en cuatro ocasiones en 2008, en plena crisis, y una vez en 2001, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre.

Más pronunciados fueron los descensos de los otros dos principales índices de Wall Street, el selectivo S&P 500 y el índice compuesto del mercado Nasdaq, que en ambos casos se dejaron más de seis puntos porcentuales -el 6,66 % y 6,9 %, respectivamente-, lo que supuso también para ellos la peor jornada desde 2008.

Si el domingo Standard & Poor's trató de restar importancia a su decisión y aseguró que ésta no tendría gran impacto sobre los mercados mundiales, en esta primera jornada de la semana quedó muy claro que los inversores no ven con buenos ojos que la primera potencia mundial no disfrute ya de la máxima calificación posible.

Los inversores se tendrán que ir acostumbrando a esa situación, ya que los principales directivos de la agencia de medición de riesgo recordaron hoy que el país que más rápidamente ha reconquistado su máxima calificación lo ha hecho en nueve años y no prevén que en EEUU que produzca pronto un escenario político y económico que favorezca la recuperación de la preciada triple A.

«Los mercados suben y bajan pero esto es Estados Unidos, y no importa lo que ocurra, siempre seremos un país 'AAA'», le respondió el presidente Barack Obama a Standard & Poor's, aunque sus palabras no parecieron tranquilizar a los mercados, que desde su comparecencia en la Casa Blanca ahondaron aún más en sus pérdidas.

La decisión de la agencia se produjo después de que la semana pasada fuera la peor para Wall Street desde 2009, acosado por los temores a la recaída en la recesión, que se han hecho más fuertes, y desde luego después del acuerdo in extremis en el Congreso de EE. UU. para elevar el límite de endeudamiento del país, que se quedó así a las puertas de la suspensión de pagos.

«La rebaja de la nota de la deuda de EE. UU. es claramente el catalizador de los movimientos de hoy, pero no es la razón. La degradación simplemente subraya el hecho de que Estados Unidos tiene problemas que tomará tiempo arreglar, aseguró el analista jefe de mercados de RDM Financial, Michael Sheldon, en una nota a medios.

El nuevo batacazo de Wall Street este lunes, que tuvo lugar después de que el jueves ya fuera su peor día desde diciembre de 2008, cerró un día de caídas generalizadas en los mercados mundiales, en el que quedó más clara que nunca la interconexión de las principales plazas financieras del mundo.

Reacción en cadena

Las primeras en sufrir la decisión de Standard & Poor's fueron las bolsas asiáticas: Shanghái cayó el 3,79 %, al tiempo que Seúl perdió el 3,82 % y Tokio y Hong Kong se dejaron el 2,17 % en ambos casos.

Pese a que las bolsas europeas comenzaron la jornada al alza, alentadas por la noticia de que el Banco Central Europeo (BCE) estaba comprando deuda pública de España e Italia, allí los descensos fueron más pronunciados que en las plazas asiáticas.

En esta jornada de infarto, Fráncfort se desplomó el 5,02 %, París cayó el 4,68 %, Londres se dejó el 3,39 %, Milán bajó el 2,35 % y Madrid retrocedió el 2,44 %.

Por último, las principales bolsas de América Latina sufrieron fuertes caídas, que alcanzaron niveles que no registraban desde 2008.

La Bolsa de Valores de Sao Paulo llegó a acumular pérdidas cercanas al diez por ciento y cerró con una caída del 8,09 por ciento, la más acentuada desde la crisis financiera global de 2008.

En México, los valores sufrieron un retroceso del 5,88 por ciento al cerrar el índice IPC en 31.715,78 puntos.

En Buenos Aires, el principal índice, el Merval, cayó un 10,7 por ciento, con lo que también registró la mayor reducción desde octubre de 2008, mientras que en Chile la Bolsa de Comercio anotó su mayor caída en 13 años al retroceder el IPSA 6,92 por ciento, llegando a las 3.784,63 unidades.

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