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Economía
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CRISIS FINANCIERA

El obispo de Córdoba ampara la postura de la caja en la "defensa" de los empleos

Los representantes del PP y el PSOE en el Consejo de la entidad intervenida exigen responsabilidades a los patronos de la Iglesia.

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, mostró ayer su apoyo a la decisión del patronato, impositores y trabajadores de Cajasur de no aceptar la fusión con Unicaja y precipitar, por tanto, la intervención del Banco de España. El prelado amparó la decisión, criticada por representantes políticos de todos los colores, en la "defensa de los puestos de trabajo".

En un comunicado, el obispo manifestó que "Cajasur ha prestado un servicio encomiable durante 150 años a la sociedad cordobesa, preocupándose de un modo muy especial por los más necesitados. En este trayecto, también ha colaborado decididamente a que muchas familias tuvieran un puesto de trabajo". "Esta es la razón fundamental por la que Cajasur ha mantenido, en el proceso de fusión, la firmeza de defender y trabajar por que se conserven los puestos de trabajo -añadió- anteponiendo siempre el empleo a cualquier otro beneficio".

Fernández dijo que los patronos de Cajasur habían actuado con "total lealtad y responsabilidad, poniendo todos los medios a su alcance para que se cumpliera lo firmado en el protocolo de fusión". Precisamente, esa "honradez personal y profesional con la que han actuado es la que les ha llevado a solicitar la intervención del Banco de España", apuntó.

El obispo quiso destacar que "las personas que han estado al frente de Cajasur son plenamente competentes, no han buscado sus intereses personales". De este modo, insistió en que "los patronos siempre han estado preocupados, sobre todo, por los trabajadores de la entidad, los intereses de los impositores y por el bien de la sociedad cordobesa".

Frente a esta posición, los representantes de las instituciones en el Consejo de Administración de Cajasur exigieron responsabilidades a los patronos de la Iglesia y, en especial, al hasta ayer presidente, el sacerdote Santiago Gómez Sierra. "Que respondan quienes han tomado esta decisión", declaró el ya ex vicepresidente tercero de la entidad Juan Ojeda (PP), quien mostró su "sorpresa" por la decisión adoptada. Para el ya ex vicepresidente tercero de la entidad, la noticia es "muy triste" para Córdoba y, en especial, para los trabajadores de la entidad, ya que el daño "no se puede calcular".

Por su parte, el ex vicepresidente primero y representante de la Diputación de Córdoba, Salvador Blanco (PSOE), manifestó que "alguno de los que votaron no debían saber que suponía una intervención", ya que, si no, no se lo explica. Dijo estar recibiendo llamadas de empresarios preguntándole que "qué han hecho", ya que "todo el mundo" sabía que la salida era la fusión con una entidad solvente como Unicaja. También la Junta de Andalucía criticó la decisión de Cajasur. El consejero de Economía, Antonio Ávila, señaló que era "difícil de entender" la decisión del Cabildo de Córdoba y la Iglesia. "Existía una solución en la que se estaba trabajando desde hacía mucho tiempo", señaló.

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