Economía
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SEGÚN LA MINISTRA SALGADO

El Gobierno estudia compatibilizar el trabajo y el cobro del desempleo

El Gobierno está dispuesto a estudiar la propuesta sindical de que se permita al desempleado trabajar un cierto número de horas sin perder el subsidio de paro, según afirmó ayer la vicepresidenta económica, Elena Salgado. En una rueda de prensa celebrada en Bruselas, la ministra de Economía y Hacienda argumentó que, si ese sistema ha tenido éxito en países como Alemania, “el Gobierno está dispuesto a estudiarlo”.

Los sindicatos, según Salgado, han expresado su voluntad de reanudar el diálogo social con la patronal, una vez que se termine la negociación de los convenios colectivos.

El esbozo de esta iniciativa fue adelantado por el secretario general de CC. OO., Ignacio Fernández Toxo, el pasado día 27 de octubre, ante las cámaras de TVE en el programa ‘Tengo una pregunta para usted’. Asimismo, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, se ha referido a esta fórmula entre otras posibles para reactivar el deteriorado mercado laboral.

Alguna de las centrales sindicales habría manifestado ya su deseo de poner sobre la mesa del diálogo social la posibilidad de “compatibilizar una prestación por desempleo, es decir, un pago realizado desde los presupuestos públicos, con el mantenimiento de algunas horas de trabajo”.

“Si ha tenido buenos resultados en otros países y, si en nuestro país las organizaciones sindicales, al menos las dos más importantes, están dispuestas a hablar de ese tema, el Gobierno también lo está”, aseguró Salgado.

Pérdida del 25% del salario

Las medidas comentadas por Salgado están diseñadas para el mantenimiento del empleo y para salvar empresas. Así, lo aplicado en Alemania está destinado a aquellas compañías que atraviesan difíciles momentos económicos. En este caso todos, empleadores, empleados y gobiernos, tienen que colaborar. El compromiso de los empresarios es no despedir, a cambio pagarán solo el 50% de los salarios de sus plantillas. Los trabajadores dejarán de percibir un 25% de su remuneración y el restante 25% correrá a cargo del Estado, vía presupuestos.

Por su parte, el secretario general de la CEOE, José María Lacasa, expresó la disposición de la patronal a analizar con el Gobierno y los sindicatos este tipo de fórmulas de “flexibilidad” laboral para atenuar los efectos de la crisis.

“Nos gustaría entrar a analizar propuestas de este tipo, no solamente con los sindicatos, sino también con el Gobierno”, añadió el secretario general de la patronal. En todo caso, Lacasa dijo que la CEOE “desconoce” una posible propuesta de la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, sobre este asunto, y advirtió de que esta cuestión podría tratarse “en una tercera fase”, esto es, después de que se cierre la negociación de los convenios colectivos de 2009 y de 2010.

“Buena idea” para Méndez

Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, consideró una “buena idea” estudiar la reducción de la jornada laboral combinada con prestaciones sociales para los trabajadores, aunque recordó que en España “ya existen los expedientes de regulación temporal de empleo” que “son precisamente exponente de este tipo de políticas”.

El líder de UGT recordó que en los expedientes de regulación de empleo “se puede optar por suspender temporalmente la contratación de un trabajador o por reducir la jornada laboral y es el desempleo quien cubre esta reducción”.

Por este motivo, consideró que lo que Salgado debería decir es que “quiere aprovechar al máximo nuestro marco legal para reducir la jornada laboral en la lucha contra la destrucción de empleo”, lo que, en su opinión, debe significar “no solo mantener sino ampliar los recursos económicos para la protección por desempleo”. Así, propuso que se busque alguna alternativa para las microempresas en las que, según dijo, “es muy difícil plantear un expediente de reducción de jornada laboral”.

Según expuso, hay que buscar fórmulas para que las empresas con menos de diez trabajadores “no destruyan tanto empleo”.

Sin embargo, también explicó que en su opinión, “no se pueden hacer comparaciones facilonas con Alemania” para solucionar los problemas de este tipo de empresas, ya que, según reconoció, “la situación y la solvencia de las empresas de ese país es superior a la de las empresas de nuestro _país”.

Agencias


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