Economía
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MACROECONOMÍA

El BCE mantiene los tipos en el 1% y exige a la banca que preste dinero

Jean-Claude Trichet insinúa el fin de la liquidez ilimitada, descarta un pronto repunte de la inflación y recomienda a la banca usar las ayudas estatales para recapitalizarse.

Jean Claude Trichet
El BCE mantiene los tipos en el 1% y exige a la banca que preste dinero
EFE

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer mantener en el 1% el tipo de interés oficial en la zona del euro. Un nivel que es "apropiado", señaló Jean-Claude Trichet, presidente del órgano regulador.

 

Trichet hizo un llamamiento urgente a la banca para que "preste dinero a la economía real". Las entidades financieras, aseguró, "han de hacer todo lo posible por reparar sus balances y recapitalizarse para reforzar así su capacidad de otorgar créditos".

Y es que el BCE no descarta eventuales problemas en el sector financiero a medio plazo. Trichet recordó que los Estados se han ofrecido a ayudar a las entidades y que estas deben aprovechar las inyecciones de dinero público disponibles. El presidente del BCE pidió también a la banca que, en la medida de lo posible, sea muy prudente y reserve parte de su beneficio para ganar músculo y mejorar su base de capital. Todo con el objetivo de afrontar la recuperación económica con la mayor fortaleza posible.

 

Jean-Claude Trichet insinuó la posibilidad de que el BCE retire alguna de las medidas excepcionales de liquidez otorgadas a la banca en el último año. En concreto, las subastas ilimitadas de dinero a doce meses y un interés del 1% que, apuntó, "el mercado no espera ya que se prolonguen". "Si se tiene en cuenta la mejora de la condiciones en los mercados financieros, no todas las medidas de inyección de capital van a necesitarse como en el pasado", concluyó.

 

"Las ayudas no eran para siempre", recordó Trichet, quien aclaró que el Consejo de Gobierno del BCE tomara una decisión al respecto el próximo mes y que, en cualquier caso, la restricción que pudiera decidirse no sería automática sino "gradual" y siempre con la premisa de no perjudicar "un crecimiento sostenible" de la economía y el empleo.

 

Sobre la economía de la zona del euro, Trichet hizo suyo el análisis que presentó Joaquín Almunia para avanzar una "recuperación gradual" a lo largo de 2010. Una mejora, eso sí, plagada de "elevadas incertidumbres", como el posible encarecimiento de las materias primas. Entre los nubarrones, Trichet recordó que muchos de los factores que soportan ese crecimiento sostenido pero ligero son "estímulos temporales", en alusión a los planes anticrisis de los distintos gobiernos.

 

Respecto a la inflación, aún en terreno negativo, Trichet aseguró que "la estabilidad de precios se mantendrá en el medio plazo, apoyando la capacidad de consumo de las familias", con lo que descarto de forma indirecta grandes movimientos en la política de tipos del BCE.

Estrategia creíble

Al menos en los próximos meses, dijo, el IPC de la zona del euro "crecerá pero se mantendrá por debajo del 2%", el objetivo de estabilidad del BCE. Sobre los mercados de divisas, marcados por una notable fortaleza del euro frente al dólar, Trichet explicó que "una ordenada y progresiva apreciación del yuan sería bienvenida de cara al reequilibrio de la economía mundial".

 

Jean-Claude Trichet reclamó de nuevo a los Estados miembros de la zona del euro "planes ambiciosos, creíbles y realistas, basados en la capacidad de crecimiento" de cada cual para atacar el problema de los déficit excesivos. A este respecto, evitó pronunciarse sobre España y destacó que la necesidad de consolidar las cuentas públicas es "un mensaje para todos". Una senda, recordó, que se debe iniciar como muy tarde en 2011 y a un ritmo del 1% anual. "No es suficiente el 0,5% que contempla el Pacto de Estabilidad y Crecimiento", sentenció.

 

Una vez más, Jean-Claude Trichet instó a los países de la moneda única a sacar adelante reformas profundas" que sostengan la recuperación y eviten "que el paro estructural se instale". Para ello, subrayó, serían convenientes "cambios que hicieran más flexible el mercado de trabajo y ofrecieran incentivos eficaces a quienes quieran trabajar".

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