Economía

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El internet de las cosas, ¿peligro u oportunidad?

La multinacional aragonesa Libelium, que exporta su tecnología a países de todo el mundo, ha celebrado este jueves en el Paraninfo de la Universidad su IV Encuentro Anual de IoT.

La ponencia de Alicia Asín ha inaugurado la sesión de este jueves.
La ponencia de Alicia Asín ha inaugurado la sesión de este jueves.
Toni Galán

Todo se ha convertido en inteligente: hogares, negocios, escuelas, ciudades… El internet de las cosas (internet of things, IOT), la tecnología que, a través de sensores, capta datos del exterior para posteriormente procesarlos, monitoriza el tráfico, controla la contaminación del aire e, incluso, mide la calidad de los ríos. Todavía queda un largo e incierto camino por recorrer, pero la multinacional aragonesa Libelium se ha empeñado en liderar esta incierta expedición. En aras de conseguirlo, la firma ha organizado su IV Encuentro Anual de IoT, que ha celebrado su primera sesión este jueves en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza.

Libelium ha llevado su tecnología hasta lugares tan recónditos como Alaska, donde la firma aragonesa instaló sus sensores para evaluar la salud de los cetáceos de la zona tras un vertido tóxico producido hace dos años. Pero también la ha distribuido por Aragón: en Huesca implantaron dispositivos conectados con la Policía Local para vigilar el uso de los párquines para minusválidos, mientras que en las zaragozanas bodegas Pago Aylés controlan desde hace años la calidad de los viñedos. Próximamente presentarán una iniciativa relacionada con la conservación del patrimonio histórico-artístico regional.

La jornada de este jueves ha sido inaugurada por la CEO de Libelium, Alicia Asín, que ha destacado las enormes posibilidades de crecimiento del IoT. Las inversiones en torno a esta tecnología son cada vez más cuantiosas, especialmente en ciudades de Asia o Norteamérica, donde se apuesta por lanzar sistemas conectados a una plataforma única a través de la cual las administraciones públicas puedan controlar todo lo que acontece en las urbes. "El despliegue de dispositivos va a aumentar exponencialmente", ha advertido la también cofundadora de la firma, que reparte su 'hardware' por países como Vietnam, Irán o Nicaragua.

"Impulso a la competitividad"

Otra de las puntas de lanza del IoT que Asín ha querido destacar es el ahorro que supone una inversión en esta tecnología: "Es un impulso a la competitividad empresarial, que mejora los costes de fabricación al tiempo que eleva la calidad del producto", ha comentado. De los posibles sectores donde se podría aplicar, la experta ha resaltado el agrícola, donde puede mejorar la eficiencia de los cultivos; el industrial, para controlar los procesos de fabricación; el logístico, para seguir la mercancía en todo momento; o en el 'retail', para favorecer que el cliente compre.

Pero tanta conectividad implica riesgos, por lo que la seguridad se antoja como un aspecto fundamental. "Si tiene peligro en nuestra casa, con un televisor inteligente, en la industria muchísimo más", ha advertido el también cofundador de Libelium, David Gascón. En este sentido, minucias como cambiar las contraseñas regularmente pueden suponer el factor diferencial para evitar un 'hackeo': "Tenemos que concienciar de la importancia de estas acciones".

Respecto al recurrente temor en torno a la exposición de datos privados en internet, el ingeniero ha deslizado que el ser humano es "hipócrita" en este sentido, puesto que "no queremos que nos controlen, pero damos todo tipo de información a cambio de ventajas económicas en internet", como cupones o descuentos. En definitiva, Gascón ha insistido en que "no podemos ir en contra de la evolución, pero sí ser conscientes de los riesgos que acarrea para tomar las medidas necesarias de protección".

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