Despliega el menú
Economía

Los caquis, una realidad en Aragón con una alta producción

El 90% de esta fruta, tan valorada por el mercado europeo, pero que en España no está muy introducida, se produce en la Comunidad Valenciana, pero algunos agricultores aragoneses han apostado por ella, ya que se adapta muy bien al área de cultivo de los olivos.

En Aragón se suele apostar por el caqui Rojo Brillante.
En Aragón se suele apostar por el caqui Rojo Brillante.
Pixabay

“A pesar de lo que se puede pensar, Aragón es tierra de caquis”, asegura Vicente López, responsable del sector de la fruta en UAGA. Con más de 100 hectáreas la apuesta por el cultivo de esta fruta está creciendo exponencialmente en la Comunidad aragonesa debido a su rentabilidad al igual que en la Comunidad Valenciana donde, no solo se produce un 90% de este fruto, sino que en los últimos años el número de hectáreas se ha multiplicado hasta llegar a rozar las 16.000 hectáreas, según datos del ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En Aragón, este número es mucho menor, pero está cobrando relevancia. “Hace 20 años, cuando nuestra explotación decidió poner caquis, éramos los únicos, ahora el panorama ha cambiado”, explica Antonio Lasaosa, de la finca La Redonda de la Almunia de Doña Godina. En la actualidad, Huesca es la provincia que copa el mayor número de hectáreas de plantación, concretamente 94; mientras que en Zaragoza y en Teruel el número es mucho menor y no llega a cinco hectáreas en cada una. Una cifra que aunque a priori parezca pequeña esconde una gran ventaja. “El hecho de no tener explotaciones al lado que apuesten por esta fruta ha hecho que el número de plagas sea menor, ya que es más difícil que se produzca contagio”, asegura Lasaosa. “Gracias a esto, los costes de producción se reducen, lo que nos permite contar con una mayor rentabilidad”.

También el precio al que se suele comercializar el caqui es lo que lo convierte en un cultivo importante para la Comunidad aragonesa, ya que los ingresos para el agricultor, en general, suelen ser altos. “Esto ha cambiado mucho en los últimos tiempos, ya que con el veto ruso los precios se han visto afectados”, atestigua López. Y es que Rusia, junto con otros países europeos, es el mayor comprador de caquis, puesto que en España todavía no se consume con tanta asiduidad ni se valora (en términos de precio) como en dicha región.

La baja atención que necesitan los caquis durante el año es muy baja y este es también uno de sus puntos fuertes a la hora de encontrar rentabilidad. “Como en la mayoría de ocasiones se plantan en parcelas rodeadas de olivos, los protegen del viento”, afirma Lasaosa. “Es este y las heladas tempranas lo que suele estropear el fruto, ya que es muy sensible a estos factores y esta es una de las razones por las que no termina de despegar en algunas zonas a pesar de que se adapta muy bien al área de cultivo de los olivos”, añade López.

Aunque la carne del fruto es muy sensible a estos factores, la producción de estas plantaciones suele ser muy alta, según el MAPA (y teniendo en cuenta las hectáreas cultivadas en Zaragoza que no constan en el ministerio). “El año pasado conseguimos récord de producción con 174 años”, declaran desde la finca La Redonda, que aseguran que van a seguir apostando por el caqui mientras les siga dando esta gran rentabilidad”.

 

Etiquetas
Comentarios