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Economía

Antonio Cobo: "El esfuerzo realizado en Opel era necesario y va a merecer la pena"

El director general de la planta de Figueruelas se muestra satisfecho con el acuerdo de convenio alcanzado, valora el papel de los sindicatos y confía en el futuro de la factoría.

Antonio Cobo, director general de Opel España.
Antonio Cobo, director general de Opel España.
Oliver Duch

¿Aliviado?

Por qué no reconocerlo, claro que sí, y contento a la vez. Nos jugábamos mucho y nos lo jugábamos fuera del tiempo de partido que teníamos. Al final ha sido posible gracias a un esfuerzo de responsabilidad de tres organizaciones sindicales, UGT, CC. OO. y Acumagme, que representan el 75% de nuestro comité de empresa, y al apoyo mayoritario de los empleados, con casi un 59% de la plantilla refrendando el acuerdo. Ha sido un proceso de negociación largo y muy duro, que ha requerido que todos nos dejemos algo por el camino y que ninguna de las partes hayamos acabado satisfechas, pero estoy totalmente convencido de que es el acuerdo de mínimos que necesitaba la planta para mirar al futuro con optimismo.

¿Ha sido muy difícil sacar adelante este acuerdo de convenio con los sindicatos?

Muy, muy difícil, no voy a negarlo, han sido meses de intensas negociaciones, falta de sueño y muchos sentimientos encontrados. No nos lo hemos hecho fácil mutuamente, pero eso sí, hemos hecho el camino con mucho respeto y altura de miras. Hemos repetido muchas veces en el proceso de negociación que el ‘qué’ era compartido entre todos, las organizaciones sindicales y nosotros, pero discrepábamos en el ‘cómo’. El reto ha sido buscar ese ‘cómo’. El diálogo abierto, la madurez más que constatada de la mayoría de nuestros líderes sindicales y ese espíritu de nuestra gente en preservar la paz social, valores históricos de la planta de Zaragoza, han ayudado a superar una situación muy compleja a priori.

La compañía ha indicado que la fábrica de Zaragoza es un 17,2% más cara que PSA Vigo. ¿Cuánto se reducirá esa brecha con el acuerdo ahora aprobado?

Tenemos un diferencial importante en costes de fabricación con otras plantas del automóvil en España. Nuestros salarios son más altos, nuestros pluses de noche, fin de semana, turnos especiales etc., todos son mayores, nuestro tiempo neto de trabajo diario y anual es menor y necesitábamos mejorar nuestra flexibilidad. Hemos proporcionado todos los datos de competitividad a nuestros empleados y en detalle a las organizaciones sindicales. Hemos explicado que es muy difícil convencer a alguien de fuera para que invierta en nuestra planta y nos asigne modelos si se pueden fabricar más baratos en otras plantas. Lo que aspirábamos era a mostrar que queremos ayudar a Opel a volver a la rentabilidad y que queremos una planta mejor, que lo hemos entendido, que nuestra posición competitiva es sinónimo de futuro y nos movemos en esa dirección y para esto debíamos trabajar en minimizar algunas de esas desventajas competitivas.

¿Como por ejemplo?

Un tema muy debatido han sido las pausas. Son una gran desventaja competitiva, podríamos fabricar cerca de 100 coches más al día si trabajásemos el mismo tiempo que otras plantas de PSA. Nuestra intención y lo que queríamos era reducir esa diferencia. El acuerdo aumentará el tiempo de trabajo en 5 minutos por turno, no es lo que necesitábamos pero tampoco es lo que quería la plantilla. A mí me ha costado mucho entender que un minuto por pausa fuese un problema tan serio y tan debatido basado en el argumento de que era un derecho no negociable. Con este acuerdo, sí mejoraremos la posición competitiva de la planta, condición crucial para recibir inversiones y modelos que son, repito, las que garantizan el empleo.

El Gobierno de Aragón intervino para que se retomara el diálogo. ¿Eran incapaces las partes de volver a la mesa de negociación sin esa intervención?

Sin duda la intervención del Gobierno aragonés fue clave, estábamos fuera de plazo con una decisión de nuestra casa matriz de consecuencias desastrosas para Aragón y la parte social había suspendido la mesa negociadora. ¿Qué debe hacer un Gobierno en una situación así? Precisamente lo que hizo, no forzar una mediación sino facilitar que hablásemos, que nos entendiésemos y que pusiésemos el interés de Aragón, de la planta y de sus empleados por encima de cualquier otro interés. Así nos lo hizo saber a todos, a nosotros y al vicepresidente de Manufacturas de Opel.

Las condiciones de los trabajadores de Opel España empeoran con el acuerdo. ¿Es previsible que esta deriva continúe?

Sin duda nuestros trabajadores han hecho un esfuerzo, entendiendo el sector tan competitivo en el que estamos, en el que un coche se puede fabricar en cualquier país y venderlo en cualquier otro, el esfuerzo realizado era necesario y va a merecer la pena. Este acuerdo tiene aspectos muy positivos para nuestros empleados, abre las puertas a un buen plan industrial con más inversiones, modelos y carga de trabajo que generará más empleo en la planta y Aragón. Además, el acuerdo establece un plan de prejubilaciones en el 2018 y se compromete a buscar fórmulas de rejuvenecimiento de la plantilla en los próximos años. También posiciona un poco mejor a la planta de cara al futuro y nos posibilita poder fabricar en Zaragoza vehículos en turnos adicionales de fin de semana, lo que contribuirá a la riqueza de la región. Todo esto manteniendo unas condiciones salariales y de trabajo muy por encima de la media de la industria, de la región y de la mayoría de sectores económicos.

Es evidente que este proceso ha sido diferente a otros por el cambio de propiedad. PSA no es General Motors. ¿Hasta qué punto ha notado esa diferencia?

El fin de las dos compañías es y ha sido el mismo, ser rentables. El ‘cómo’, las estrategias y prioridades, son claramente diferentes. Con PSA tenemos la tecnología que necesitamos y las sinergias para hacer de nuestro nuevo grupo un campeón europeo en la industria global del automóvil. Opel ha estado y sigue en una situación económica difícil y no puede, ni queremos afrontar tantos años de pérdidas como los vividos con GM. Tenemos el compromiso de volver a la rentabilidad.

PSA anunció la paralización del proyecto Corsa al suspenderse la negociación. ¿Cuándo se reactivará el proceso? ¿Podría darse algún cambio respecto a lo anunciado (inicio de la producción a finales de 2019 y Zaragoza como única planta del modelo)?

Lo he dicho en repetidas ocasiones, este acuerdo nos allana el camino para recibir nuevas inversiones y proyectos. Yo y todo mi equipo vamos a luchar por ello y tan pronto haya una decisión al respecto estaremos encantados en comunicarlo.

Algunos trabajadores consideran que PSA actuó de ‘farol’ con ese puñetazo en la mesa para lanzar un mensaje a los sindicatos. ¿Qué puede decir al respecto?

Simplemente que no fue así. Sin un plan de competitividad, sin una apuesta de los empleados por ayudar a Opel a ser rentable, simplemente no había futuro. Me preocupa y decepciona mucho que por asumir que eso no era verdad, algunos hayan puesto en riesgo el futuro de la planta y su propio futuro.

¿Podría adjudicarse algún otro nuevo modelo a Zaragoza, un coche que sustituya al Mokka X, cuyo sucesor irá a Eisenach?

No nos gusta especular sobre planes futuros de la compañía. Hemos demostrado que somos capaces de lanzar tres vehículos en un año, lo hicimos en 2014 con el Meriva, Mokka y nuevo Corsa y entre agosto de 2016 y agosto de 2017 con el Mokka X, el Crossland X y el C3 Aircross, con los mejores lanzamientos en la historia de Opel. Este equipo está listo y la planta dispuesta al reto.

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