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Economía
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Mujeres en primera línea de la industria

Pocas empresas como General Motors España pueden presumir de tener a tantas directivas en puestos de responsabilidad, una posición desde la que piden un cambio en los roles sociales para que la excepción deje de ser la norma.

Ana Capistros, gerente de Lanzamientos; Veronique Huyghe, de Finanzas; Mari Luz Pueyo, de Postventa; Mª Luisa Rosell, de Impuestos; Sara Martín, del comité; Ángela Gutiérrez, de Compras; Virginia Fernández, de Montaje; Nayra Hernández, de Materiales; Susana Remacha, de Calidad; Paula Marín, de RR. HH ; y Marta Laborda, de Prevención.
Ana Capistros, gerente de Lanzamientos; Veronique Huyghe, de Finanzas; Mari Luz Pueyo, de Postventa; Mª Luisa Rosell, de Impuestos; Sara Martín, del comité; Ángela Gutiérrez, de Compras; Virginia Fernández, de Montaje; Nayra Hernández, de Materiales; Susa
A. Navarro

Que las mujeres mueven el mundo parece algo asumido pero que puedan pasar a liderarlo en condiciones de igualdad es la asignatura pendiente. Es lo que piensan 12 mujeres con puestos de responsabilidad en General Motors España. Conscientes de que la multinacional es una excepción en la industria a la hora de apoyar la contratación de mujeres y su carrera y que ninguna se ha sentido discriminada, aseguran que ni esta ni otras empresas regalan nada. "Tenemos que demostrar el doble de valía que un hombre. A ellos, se les da por supuesto", dice Virginia Fernández, gerente de Montaje e Interior del coche de Figueruelas.

"Hemos progresado mucho en los 25 años que llevo aquí", dice Mª Luisa Rosell, gerente de Impuestos para España y Portugal. "Cada vez somos más mujeres en las mesas de reunión y en los consejos, pero hemos tenido que pasar por muchos filtros antes de conseguir que se nos valore. Nos han mirado inicialmente con resquemor hasta ver si éramos capaces y esto sigue ocurriendo" y "eso que estamos en una compañía en la que hay una política muy clara de no discriminación". Sobre todo en planta, atestigua Nayra Hernández, gerente de Gestión de materiales, "debes hacerte respetar". "Antes de llegar a Figueruelas, estuve año y medio en el turno de noche en la planta de San Petersburgo y la pregunta de los compañeros era que cómo no estaba casada. Para ellos lo normal es que las mujeres trabajen en fábrica hasta que encuentran marido y luego lo dejan. No entendían que yo lo hubiera elegido". Para Ángela Gutiérrez, directora de Compras y Logística, aún no entra en la cabeza de gran parte de la sociedad que la mujer pueda prestar tanta o mayor dedicación que el hombre a su trabajo y la familia no sea su prioridad. En su caso, tras llevar 21 años en la compañía ( 7 de ellos fuera, en Rumania, Alemania y México) afirma haber podido hacerlo gracias a que su "marido muy generosamente" la ha seguido. "Se encarga de las niñas y ya está, pero no todas tienen la misma suerte". "Eso no es lo habitual", atestiguan Nayra y Veronique Huyghe, jefa de finanzas.

"A mí también me ha tocado viajar y asistir a reuniones en centros de ingeniería de otras marcas donde los hombres al compartir mesa con una directiva sonríen condescendientes y eso aún pasa", señala Mari Luz Pueyo, gerente de Postventa. "Nos miran con curiosidad. Están vigilantes a ver si somos capaces de hacer el mismo trabajo", sostiene la veterana Rosell, consciente de que en otras empresas no habría tenido las mismas posibilidades que en Opel.

"Te miden por cómo respondes y si cumples, no por razón de sexo", señala Ana Capistros, gerente de Lanzamientos del Mokka y el Corsa. "Es cierto que cuando empecé y me paseaba por la línea te miraban, pero es que los trabajos no dejan de ser reflejo de la sociedad. Al moverte en un ámbito internacional, te das cuenta de que la representación de la mujer en Opel España es muy alta".

Paula Marín, gerente de Recursos Humanos y Formación, se muestra contraria a fijar cuotas para garantizar la discriminación positiva y que más mujeres accedan a puestos de poder. "Tiene que ser algo natural. Ya hay muchas más mujeres que antes que cursan estudios técnicos como ingenierías. En promedio, los últimos años hemos contratado un 45% de ingenieras pero es que de la facultad de Zaragoza sale un 25%. La clave es fomentar más estos estudios entre las chicas jóvenes y el gusto por el entorno industrial porque no hay mejor universidad que una fábrica como esta", asegura. Sin embargo, Veronique, jefa de finanzas, constata que el ritmo de incorporación es muy lento y la situación de la mujer en general sigue siendo peor que la de los hombres.

Aunque Paula, desde RR. HH. y Ana, gerente de Lanzamientos, destaquen valores en la mujer como la mayor capacidad de esfuerzo, la disciplina y la autocrítica, Nayra, de Gestión de materiales, insiste en que falta mucho para que a las mujeres directivas se las mire con los mismos ojos que a los hombres. "La percepción que suelen tener de las encargadas, al menos en planta, es de que tenemos mala leche y estamos solteras", dice. "Hay que mostrar más el genio", comparte Sara, primera presidenta del comité de empresa.

Veronique, directora de Finanzas, confiesa que cuando trabajó en Estados Unidos se sintió "doblemente en minoría por su condición de mujer y por no ser americana y asegura sentirse muy a gusto en Opel España porque ha encontrado una mentalidad mucho más abierta que en otras plantas europeas. Aunque hace años que Figueruelas lo viene implantando, Sara reivindica más planes de igualdad: "Si no potencias la contratación femenina, muchos empresarios a la hora de elegir entre un hombre o una mujer de 30 años al pensar que ella puede querer ser madre se quedan con él".

"Desde luego para trabajar aquí te tiene que gustar el entorno industrial", puntualiza Virginia, gerente de Montaje e Interior del coche: "Antes de llegar a GM, lo hice en construcción y otros sectores donde todo son hombres". En la parte vocacional insiste Marta Laborda, gerente de Prevención y Salud: "Estás en una fábrica y has de ser tú y solo tú quien tomes la decisión de asumir una mayor responsabilidad". "Hace diez años, en la línea no había supervisoras. Y ahora de las últimas contrataciones, de 6, 4 han sido mujeres", subraya Susana Remacha, gerente de Operaciones de Calidad. Nayra, de Gestión de materiales, piensa que en fábrica hay menos personal femenino porque "ir a turnos dificulta poder conciliar".

Es en el mayor reparto de las tareas domésticas y en que se pueda conciliar mejor vida familiar y laboral (equiparando el permiso de paternidad al de maternidad) donde ponen el acento estas directivas para acelerar el cambio de roles. "Si no, aunque queramos correr, no vamos a poder", advierte Ángela. Hace falta, según Mª Luisa, "un mayor empoderamiento de las mujeres para que con esfuerzo y valentía sean cada vez más en puestos altos". Marta pide que no se retroceda y que las mujeres puedan de verdad elegir.

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