Economía

Endesa estrena el concepto Open

La eléctrica ha trasladado su sede central en Aragón de la calle San Miguel a la de Aznar Molina tras invertir 7 millones en un plan que apuesta por oficinas más sostenibles.

Oficina en el piso superior de la nueva sede central de Endesa en Aragón, en Zaragoza.
Guillermo Mestre

Espacios colaborativos. Mesas sin teléfonos fijos. Ordenadores portátiles para trasladarse ahí donde sea necesario. Salas de reuniones acristaladas, en este caso con nombres muy aragoneses (Moncayo, Alcubierre, Ordesa...). Papel cero, objetivo que se articula con la reducción de la superficie destinada a archivo. Más luz natural. Ventanas que dan a espacios más abiertos, en estos días con árboles que exhiben su piel otoñal. Equipos de climatización más actuales. Un estacionamiento para vehículos eléctricos para incentivar la movilidad del futuro. Son las nuevas instalaciones de la actual sede central de Endesa en Aragón. La que está ya en funcionamiento desde hace unos días en la calle Doctor Aznar Molina de Zaragoza, en un edificio de la compañía que ha sido totalmente rehabilitado.

 
Es el denominado concepto Open, afirma Ignacio Blanco Fernández, director general de Endesa en Aragón, al enseñar las reformadas instalaciones de Aznar Molina, a donde se ha trasladado más del 90% de las personas que trabajan en la que hasta unas semanas fue la sede central de la firma eléctrica en la comunidad autónoma, en la calle de San Miguel. Otros trabajadores, los menos, se han ido al también rehabilitado edificio del polígono zaragozano de Argualas. La puesta a punto de estas dos nuevas sedes constituye un plan integral de mejora de oficinas en el que Endesa ha invertido unos 7 millones de euros. Un proyecto, denominado ‘Plan Zaragoza’, cuya puesta en práctica se inició en 2015 y concluyó hace menos de dos semanas, "priorizando la sostenibilidad con el entorno, la innovación tecnológica y la implantación de nuevas formas de trabajo, de acuerdo con los valores Open Power de innovación, responsabilidad, confianza y proactividad del grupo Enel", afirman desde la compañía eléctrica española, hoy integrada en la multinacional energética italiana.

Con la reforma del edificio de Aznar Molina, acometida por el despacho Cerouno Arquitectos de Zaragoza, la capital aragonesa se convierte en la primera ciudad importante de Endesa en acometer un cambio que va más allá de lo que se ve, ya que detrás de la rehabilitación del inmueble está el intento de generar formas de trabajar más efectivas, eficientes desde todos los puntos de vista posibles. Una "palanca de cambio" hacia un estilo de gestión con el que se quiere contribuir a la transformación cultural de la firma.

Mobiliario donado a Atades

Las obras en las oficinas de Aznar Molina han afectado a una superficie construida de 5.500 metros cuadrados, número claramente inferior a los 9.000 metros cuadrados que Endesa ocupaba en la calle San Miguel, en tres edificios contiguos. El espacio destinado a oficinas está distribuido en tres plantas diáfanas que nada tienen que ver con el antiguo emplazamiento, cuyo mobiliario ha sido donado en su totalidad a Atades, la Asociación Tutelar Asistencial de Discapacitados Intelectuales que tiene su ámbito de actuación en la Comunidad aragonesa.

Tres amplias plantas

En Aznar Molina, cuyo edificio se vació por dentro por completo, incorporó un refuerzo estructural y contó con una renovación muy amplia que incluyó su adaptación a la normativa de accesibilidad, Endesa cuenta con tres plantas que, aunque muy aprovechadas, tienen amplios pasillos. En la planta baja, en lo que se refiere a servicios hay despachos equipados con tecnología de última generación, salas de videoconferencia, zona ‘vending’ (inexistente en la sede de San Miguel), espacios de colaboración, una sala de estafeta, otra polivalente, la recepción y un auditorio con capacidad para más de 85 personas y equipamiento de última generación. En la planta primera los servicios incluyen salas de videoconferencia, un espacio de trabajo individual para recibir llamadas, otra zona de ‘vending’ y área de impresión. En la planta segunda, que destaca por su luz natural, hay espacios de reunión con alta dotación tecnológica para reuniones y proyectos en grupo, y también espacios de trabajo individual para recepción de llamadas y ambientes informales.

"Queríamos contar con espacios abiertos para trabajar de modo más eficiente y cómodo", afirma Ignacio Blanco, que relevó a Jaime Gros como máximo responsable de Endesa en Aragón en febrero de 2015. A él le toca liderar una nueva etapa con oficinas que deben dar lugar a formas de trabajar más ágiles, insisten en la compañía, y que han sido rehabilitadas para ser más amigables con el medio ambiente. Ahí iniciará Endesa Aragón un 2017 que Blanco ve con más optimismo tras constatar que el consumo eléctrico se va recuperando, lo que denota un mayor dinamismo de la actividad económica.

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