Mazana triplica su capacidad de producción en Binéfar tras una inversión de seis millones

El grupo familiar, que emplea a 210 trabajadores directos, inaugura hoy oficialmente la ampliación de su nueva planta.

Manuel Mazana Llarás y Manuel Mazana Puyal, en las instalaciones de la planta en Binéfar.
Manuel Mazana Llarás y Manuel Mazana Puyal, en las instalaciones de la planta en Binéfar.
C. Silván

El grupo empresarial Mazana, de propiedad estrictamente familiar, presenta hoy en público su nueva planta en Binéfar (Huesca), donde con una inversión de 8 millones de euros –6 en la fábrica y 2 en granjas– y diez meses de obras ha conseguido una capacidad de producción de pienso para porcino de 40 toneladas a la hora, de 1.000 toneladas de almacenaje de producto terminado y de 15.000 toneladas en almacenamiento de materias primas.

El grupo desembarcó en la Litera producto de la confluencia de dos circunstancias especiales. Por un lado, la fábrica matriz, ubicada en Capella –origen de la familia–, había llegado al límite de su capacidad de producción y, por otro, en Binéfar se presentaba la oportunidad de hacerse con una fábrica de pienso a través de una liquidación concursal mediante subasta pública. "Apostamos fuerte porque en Capella ya estábamos colapsados en producción y no podíamos crecer allí, además geográficamente el crecimiento ganadero en porcino se está dando más en La Litera y Monegros", señala el director general, Manuel Mazana Puyal.

El resultado fue la adquisición en 2014 de una planta para producción de 22.000 metros cuadrados, seis granjas y la subrogación de los contratos de 25 empleados. Más de dos años después, tras superar numerosos contratiempos y realizar una inversión que ha conllevado el resideño de la fábrica, el complejo alberga actividades de producción de pienso, un secadero de cereales, una gasolinera abierta al público, logística y almacenaje, con una plantilla de 9 personas, ya que el resto de empleados trabajaba en las granjas.

La sede central de la empresa está en Capella, "aunque la actividad ganadera, a través de la integración de porcino, la estamos desarrollando en toda la provincia de Huesca, parte de Lérida, Zaragoza y Teruel. Estamos hablando de 250 explotaciones, desde 80 a 3.500 madres y cebaderos desde 500 plazas a 7.200", indican. El grupo tiene 210 empleados directos y unos 500 indirectos. Manuel Mazana califica esta expansión como una "gran oportunidad", porque "Binéfar es un emplazamiento estratégico, camino del puerto de Tarragona para traer materia prima, zona de maíz para poder comprar sin tener que ir a Francia, a pie de una autovía y con buenos accesos, el único problema que tenía esta compra era que los activos estaban muy degradados", añade el gerente, Javier Pérez, que han subsanado con una importante inversión económica.

Desde que empezaron la producción en octubre de 2015 han triplicado su capacidad manteniendo el mismo número de empleos y lo han hecho con la puesta en marcha de esta tercera fase de la ampliación, en la que se ha automatizado al máximo el proceso, "para que no haya tiempos muertos", dice Pérez.

En un pequeño molino

Mazana se gestó en Capella hace 40 años, cuando Manuel Mazana Llarás, presidente y padre del director general, aprovechó un pequeño molino que tenían en su casa y montó la primera granja familiar en 1969, hasta que a mediados de los 80 comenzaron con la integración. La familia Mazana explica que su éxito se debe, principalmente, "al trabajo bien hecho, a la constancia y a la regularidad".

El gerente destaca que son especialistas en la microgestión o lo que es lo mismo la búsqueda constante de la mejora en todos los procesos, incorporando siempre las últimas tecnologías para garantizar fiabilidad, productividad y control, que es lo que marca diferencias. "En este sector donde los costes de producción lo son todo, la microgestión toma fuerza. El grupo Mazana esta creado y diseñado por y para el porcino", añade.

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