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Economía

Joaquín Olona: "No es por fastidiar a nadie pero hay que convertir la ayuda en incentivo"

Llegó a la Consejería de Desarrollo Rural a mediados de año. Se encontró riadas, incendios, una nueva PAC y todo un sector esperando concertar una reunión.

Joaquín Olona, consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad.
Joaquín Olona, consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad.
F. Jiménez

- Ha sido medio año intenso. ¿También fructífero?

- Sí, muy fructífero y todo un lujo en el sentido de que he podido conocer de forma directa y personal las inquietudes de los distintos sectores. He hablado prácticamente con todos y eso permite tener una información de primera mano sobre sus inquietudes, sus expectativas y su visión sobre cómo tiene que ser el sector. He ratificado además la ilusión que tiene este sector y su confianza en el futuro y las expectativas que han depositado sobre mí, que sinceramente me daba verdadero vértigo y una gran responsabilidad.

- ¿Se ha encontrado sorpresas?

- Más que sorpresa, he constatado una situación de bloqueo económico que me ha llamado la atención y que me ha supuesto una dificultad y una gran esfuerzo por parte de todo el equipo.

- ¿Y ha conseguido ponerlo al día?

- No al 100%, pero al menos estoy satisfecho en términos relativos y dentro del contexto.

- Acaba de presentar su presupuesto. Después de años de austeridad, ¿el sector entenderá un nuevo recorte?

- He incidido, y no es un truco, que el recorte no es tanto si se tiene en cuenta el grado de ejecución del presupuesto disponible para 2014. Por lo tanto, en términos reales no vamos a tener menos recursos que los que hemos tenido en los últimos años. Pero dicho esto, también tengo que señalar que he constatado una cultura muy generalizada consistente en aprobar todas las ayudas que se solicitan y que si no hay bastante para aprobarlo todo no se aprueba nada. Lo que yo pretendo introducir y profundizar es el proceso de concurrencia competitiva, que se sitúa en eso que yo llamo innovación institucional, y que exige que haya unos criterios de selección, unos objetivos y unas prioridades. No es para fastidiar a nadie sino para atender a las exigencias normativas y sobre todo para que la ayuda se convierta en un incentivo para que las actuaciones privadas se orienten a esos objetivos y prioridades. Las que no respondan a ello simplemente no serán objeto de ayuda.

- Comenzará el año 2016 con una reunión para intentar mejorar una Política Agraria Común (PAC) que en Aragón ha generado incluso enfrentamiento entre territorios. ¿Es esa su gran preocupación?

- Sí. El gran reto es conseguir una PACque contribuya a lo que ahora no están contribuyendo, esto es, al crecimiento económico, el empleo o al rejuvenecimiento del sector. Por eso y haciendo de la necesidad virtud, el hecho de que Teruel haya concitado su queja nos ha puesto en la necesidad de tener que abordar algo que motu proprio sería difícil por parte de la Administración. Efectivamente, en enero voy a convocar a las organizaciones agrarias para plantear una propuesta sobre cómo nos gustaría en Aragón que fuera la PAC. Siempre con los pies en el suelo, por supuesto, porque no podemos hacer lo que nos dé la gana, pero sí podemos avanzar y mejorar bastante porque el enfoque que ha hecho España en el sistema de regionalización, eso que se llama estratos, casi raya el incumplimiento de la reforma, ya que tiene como objetivo minimizar los efectos de la convergencia.

- ¿Convocará elecciones al campo en 2016?

- Tenemos el mandato de las Cortes de sacar adelante la ley de extinción de Cámaras, algo que tendría que haberse resuelto hace años y que si no se ha hecho es porque lleva implícito un sistema de medición de la representatividad de las organizaciones profesionales que tenemos que resolver este año, no solo porque hay que cumplir ese mandato, sino porque no podemos seguir basando esta representatividad en unas elecciones de 2002.

- ¿Tiene alguna idea en mente?

- Lo que queremos es que sea una solución de consenso, pero no voy a pasar la patata caliente a las organizaciones agrarias. Soy consciente de que como Gobierno tenemos que tomar una decisión si no se produce el acuerdo.

- Y llegado el caso, ¿cuál sería su propuesta?

- No la tengo ahora. No quiero sentarme con las organizaciones agrarias con una idea preconcebida. Sé que el problema se centra sobre todo en la configuración del censo electoral y sé que tengo que buscar una solución, pero quiero escuchar sus propuestas.

- ¿Qué pasará con el patrimonio de las Cámaras agrarias?

- Yo siempre distingo dos componentes en este patrimonio. El inmaterial, es decir, lo que han representado las Cámaras en España. Y el material, que es el conflictivo, sobre todo si nos empeñamos en repartirlo. Y en este caso sí tengo una idea preconcebida. Yo sería más partidario de que ese patrimonio se mantenga como tal, por eso me pareció una buena idea la propuesta de los agricultores de crear una fundación o cualquier otra figura que permita mantener ese patrimonio a favor del sector.

- ¿Los precios están en la agenda del consejero?

- Más que en la agenda están en la mente. No pueden estar en la agenda porque los precios como tal están fuera de nuestras competencias. No tenemos margen de maniobra en política de precios y si hiciéramos algo incurriríamos en incumplimientos de Competencia y nos meteríamos en un lío monumental. Pero los precios sí están en mi cabeza porque creo que la política vigente basada en la renta está fracasando, resulta incompresible y nos hemos metido en un laberinto del que no somos capaces de salir. Esa salida va a estar en el cambio de política. Yo tengo la teoría de que la PAC termina pareciéndose a la ‘Farm Bill’ estadounidense y en ella ya se ha introducido la política de precios.

- Habrá que ser valiente para afrontar ese cambio.

- En estos momentos esto es una herejía y desde luego ni se puede hacer, ni vamos a incluir nada en este sentido. Creo, sin embargo, que en términos de opinión y discusión hay que empezar a poner encima de la mesa las características especiales de los precios agrarios y la necesidad de que exista algún tipo de regulación.

- Su trabajo en 2016 comenzará con...

- Un brindis por el presupuesto, por el que tengamos, pero soy optimista y creo que vamos a tener unas buenas cifras para el departamento. Y brindaré también por el sector, porque va a haber situaciones incomodas, pero su espíritu de mejora seguro que hace fácil la puesta en marcha de las medidas más novedosas.

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