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Economía
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Crisis económica y financiera

El liderazgo de las grandes agencias de rating, bajo amenaza en Europa

La disidencia europea contra el reinado de Moody's, Standard & Poor's y Fitch llega con cuatro años de retraso con respecto a EE. UU.

El liderazgo de las tres grandes agencias de rating -Moody's, Standard & Poor's y Fitch- se encuentra amenazado en Europa, donde existe un movimiento creciente para contrarrestar las estocadas que estas firmas ejercen contra la banca y la deuda soberana.

La disidencia europea contra el reinado de las 'tres grandes', como se les conoce en el ámbito financiero, llega con cuatro años de retraso con respecto a EE. UU., donde en 2008 se les sometió a un duro escrutinio por su fracaso al predecir la llegada y gravedad de la crisis financiera.

Conscientes de sus errores en el pasado, las tres firmas se han aplicado con intensidad en detectar los puntos débiles de la zona euro, pero el resultado ha sido una cascada de notas negativas y rebajas de rating que cada vez afecta menos a los mercados.

Esta misma semana, Moody's aplicó un recorte masivo del sector bancario español, justo en su momento más vulnerable, cuando Europa duda de su solvencia y trata de digerir la nacionalización de una de sus entidades sistémicas, Bankia.

El impacto del informe de Moody's, que en otros momentos hubiera hecho tambalearse a las Bolsas, fue nulo, dado que al día siguiente las acciones de los bancos afectados subieron con soltura, ajenos totalmente a los cambios en sus rating.

Algo similar ocurrió a mediados de febrero, cuando las tres grandes coincidieron en rebajar en un mismo día la nota de la deuda soberana española y de grandes bancos, justo horas antes de que el Tesoro acudiera a los mercados para colocar una emisión de letras. Contra todo pronóstico, el Tesoro Público pudo colocar la emisión con una reducción en los tipos de interés, ajeno al golpe de las agencias.

"Los informes de las agencias ya no nos importan realmente. Los pedimos porque los necesitamos para calificar nuestras emisiones, pero su credibilidad está realmente entredicho", apunta un alto directivo bancario, que prefiere permanecer en el anonimato.

La actitud de la banca española es similar a la de otros países europeos, donde está comenzando a germinar un proyecto para arrebatar a las 'tres grandes' su posición de privilegio.

Esta misma semana, los directivos financieros de los 20 mayores bancos europeos, entre ellos el BBVA y Santander, se reunieron en Fráncfort con el objetivo de diseñar una estrategia conjunta contra las tres grandes.

El objetivo es estudiar cómo doblegar su oligopolio, que impide a otras firmas ganar cuota de mercado y, por tanto, aumentar la competencia. También se quiere cortar de raíz su acceso a información privilegiada, que les da una ventaja con respecto a los nuevos competidores.

Además, nadie oculta que existe un proyecto para crear una nueva agencia europea de calificación que contrarreste la influencia de las tres firmas estadounidenses, a las que se les acusa de salir en defensa del mercado del dólar en detrimento de otros crecientes, como el del euro.

Esta es la postura que defendió en voz alta y con claridad el presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schulz, cuando conoció el pasado 27 de abril que S&P había rebajado la nota de la deuda soberana de España.

"No me creo del todo que haya sido pura casualidad", dijo, al percatarse de que el informe salía horas antes de que el Gobierno español anunciara su plan a tres años para reducir el gasto público.

"Cuando un gobierno toma medidas radicales y una agencia de calificación dice que no bastan, antes siquiera que haya dado tiempo par que surtan efecto, esa decisión ya contiene un grado de especulación. Es inaceptable", añadió.

Otros expertos financieros han criticado también recientemente la falta de transparencia y de independencia de las firmas de rating, uno de los pocos sectores financieros del mundo a los que no se exige una autorregulación que evite que puedan causar el pánico en los mercados con sus informes inesperados.

Esta es una de las reclamaciones que hace Santiago Carbó, catedrático de Economía de la Universidad de Granada y un experto del sector financiero, quien no niega el papel importante que juegan las agencias de rating, aunque reconoce que las tres grandes han constituido un "preocupante oligopolio" que hay que regular.

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