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Detenida una mujer acusada de facilitar el arma homicida al asesino de Soraya Gutiérrez

Mª Pilar G. M., zaragozana de 40 años, quedó ayer en libertad con cargos tras declarar ante el juez. Según la investigación, entregó la pistola la víspera del crimen.

Flores y velas a las puertas del bar Planet de Miralbueno, donde se cometió el crimen.
Flores y velas a las puertas del bar Planet de Miralbueno, donde se cometió el crimen.
José Miguel Marco

Una mujer ha sido detenida por su presunta colaboración con el autor del homicidio del bar Planet de Miralbueno del pasado 22 de febrero. Según la investigación, la arrestada facilitó el arma de fuego con la que Miguel Rubén Moreno Portero, de 41 años, acabó con la vida de Soraya Gutiérrez Sanche, de 37, antes de suicidarse. La detenida, María Pilar G. M., de 40 años y natural de Zaragoza, tiene varios antecedentes penales y pasó ayer a disposición judicial, tras ser arrestada el pasado viernes, según informaron fuentes de la Policía Nacional. Se le acusa de un presunto delito de tenencia ilícita de armas y de cooperación necesaria para el asesinato.

Ayer por la tarde, tras el interrogatorio oportuno, el juez de guardia decidió decretar libertad con cargos para María Pilar G. M., a la espera de juicio. Según la investigación del Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Aragón, la mujer le entregó la pistola homicida a Miguel Rubén Moreno la noche del domingo 21, horas antes de que él y Soraya Gutiérrez fueran hallados muertos por herida de bala en el interior del bar Planet, en el Camino del Pilón de Miralbueno.

La arrestada el viernes, según fuentes policiales, era del entorno de ambos fallecidos y es probable que hubiera mantenido algún tipo de relación sentimental con el asesino hace años. De hecho, se supone que habrían retomado el contacto un mes antes del crimen, dado que Rubén Moreno, aunque vivía en Medina del Campo (Valladolid) a 400 kilómetros de distancia, viajaba asiduamente a Zaragoza para visitar a Soraya.Una bolsa con balas

La investigación tratará de dilucidar si el arma que supuestamente facilitó la detenida es la misma con la que Soraya fue amenazada por su expareja apenas 18 días antes de su asesinato. En aquella ocasión, la víctima fue retenida durante varias horas en su propio domicilio de Los Enlaces, aunque aprovechó un descuido para llamar al 091 y relatar a la Policía las amenazas. Los agentes detuvieron al agresor en un parque cercano, aunque en aquel momento no llevaba encima el arma con el que había intimidado a Soraya.

La joven, a la postre la primera víctima mortal del año por violencia machista en Aragón, presentó una denuncia y le pusieron protección durante 24 horas pero después se la retiraron. El atestado policial calificó el caso de "riesgo mínimo", si bien fuentes oficiales de Jefatura Superior niegan que no dieran veracidad al testimonio de Soraya y aseguran que estuvieron buscando la pistola "durante dos días" sin éxito.

Tras aquel episodio de amenazas que acabó en denuncia, el pasado 7 de febrero la juez de guardia decidió no enviar a Moreno a prisión condicional dado que no tenía antecedentes computables. Lo condenó a 14 meses de cárcel por coaccionar a su expareja pero no pudo considerarlo reincidente al asesino porque, aunque existía una anterior denuncia, esta era de 1999 y a efectos penales esta ya había caducado. Así, la jueza lo dejó en libertad con una orden de alejamiento de 500 metros, a pesar de que el homicida incluso había dicho al hijo pequeño de Soraya, de apenas 5 años, que iba a llevarse a su madre "a un viaje muy largo del que no va a volver".

En la sentencia del Juzgado de Violencia sobre la Mujer 1, se consideran hechos probados que el pasado 5 de febrero, cuando Rubén Moreno se presentó en casa de Soraya y no le permitió salir para ir a trabajar, amenazó con un arma a su víctima. El escrito reza: "Con evidente finalidad de amedrentarla, sacó de su cazadora una bolsa de plástico transparente conteniendo en su interior varias balas y un trapo azul con lo que parecía ser una pistola". Según el fallo, el hombre no llegó a esgrimirla, le dijo que iba a suicidarse y que "todo estaría bajo su conciencia". La Policía no halló después el arma, pero el crimen demuestra que tenía una en su poder y ahora se investiga si es la que le facilitó María Pilar G. M. la noche del domingo 21.

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