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QUADCROSS

Virtuosos del quad

quadcross Adrián Baquedano, Aarón Alceda, Gregorio Gasca, Juan Carlos Giral y Mario Escuer ponen el acento aragonés en el Campeonato de España de quadcross que mañana levanta el telón en Zuera. Una especialidad espectacular que aúna velocidad, resistencia y fortaleza física.

Aarón Alceda, Juan Carlos Giral, Gregorio Gasca y Adrián Baquedano, protagonistas mañana del Nacional de Quadcross en Zuera.
Virtuosos del quad
ASIER ALCORTA

Velocidad, resistencia y fortaleza física. Cualidades que definen una modalidad motociclista que Aragón dio a conocer, y que exporta con pilotos con etiqueta de campeón. El quadcross «engancha a la primera», aseguran los protagonistas. Un espectáculo en terreno borrascoso que imanta a un público deseoso de ver a estos virtuosos del quad. Zuera, que exhibe un circuito noble, tiene el honor de levantar mañana el telón del Campeonato de España de quadcross que colocará en la parrilla de salida a casi medio centenar de pilotos. Adrián Baquedano, Aarón Alceda, Gregorio Gasca, Juan Carlos Giral y Mario Escuer ponen el acento aragonés en esta especialidad que no goza de los mismos privilegios que sus 'hermanas' de dos ruedas (velocidad y motocross).

«Tienen una mayor difusión, y las ayudas también son más altas. El quadcross no recibe apoyos, especialmente institucionales», afirma Adrián Baquedano, 17 años recién cumplidos y aspirante a revalidar la corona nacional. El zaragozano apuntó maneras en el baloncesto, aunque una lesión le apartó de las canchas. Con once años agarró con determinación un quad, entusiasmo que le contagió su padre, Antonio. Y ahora presume de ser el primer aragonés campeón de España en quadcross. «Físicamente hay que estar muy bien preparado y los entrenamientos son muy importantes», completa el piloto, que esta campaña da el salto con una KTM a la categoría Q1-Pro, la Moto GP de los quads.

A su lado, Antonio hace cuentas: «Unos siete mil euros por temporada de presupuesto». El remolque se ha convertido en la segunda vivienda en el peregrinar de las familias por medio país. «Lo más caro es el mantenimiento de la máquina. El problema es que las grandes firmas no se involucran. Y es una pena porque es un deporte muy llamativo: saltos, derrapajes, choque...», relata con emoción.

La realidad para estos amantes de los quads es que una moto de serie cuesta, aproximadamente, unos 7.000 euros, y que 'armarla' con todos los detalles puede encarecer su precio hasta los 14.000. Cada salida a una competición son unos 600 euros (gasolina, remolque, coche, alimentación); el juego de ruedas, 200 (si se pueden sacar baratas); y cada sesión de entrenamiento, pues otros 150 euros (alquiler de la pista, gasolina -unos 30 litros-, comida, desplazamiento al circuito)... «Es un saco sin fondo, pero todo sea por el deporte. ¡Si hubiera un gran patrocinador! Al menos a los chavales los tenemos ocupados los fines de semana y no se despistan con otras cosas», admite Sergio Alceda, fan número uno de su chaval, Aarón Alceda, subcampeón de España de Q Series que este año va a por el oro con una KTM en Q2. «La primera prueba siempre marca. Sacar un buen resultado te da confianza para las siguientes carreras», confiesa el joven zufariense.

La cita aragonesa, que organiza el Moto Club Zuera, abre mañana el camino del Nacional. Carballo (Coruña), Onda (Castellón) y Almenar (Lérida) completan un campeonato de una especialidad de la que Aragón es pionero. «Motomundi fue quien lo movió y puso dinero para correr», recuerda Sergio Alceda, ex piloto de raids que alcanzó el subcampeonato nacional y llegó a correr con Nani Roma. «Aragón es una de las comunidades más fuertes en el Nacional. La federación creó una novedosa categoría de promoción infantil, y ahora esa cantera ya tiene 16-17 años y es la que está marcando la pauta», explica Juan Carlos Giral, seducido por los quads hace tres años. «Mi hijo es el que me embaucó en esta aventura. Él, por edad, no puede correr aún, así que yo me apunto a los campeonatos», cuenta el deportista que compite en la categoría Q2 con una Suzuki.

El circuito de Zuera ya está listo para recibir a los pilotos. Mañana, a partir de las 8.30, tendrán lugar los entrenamientos cronometrados que darán paso a las dos mangas de 20 minutos. Objetivo: arañar segundos al crono. «Una rueda gastada, trazar mal la curva..., todo puede restar segundos, valiosos para el triunfo», apunta el veterano del grupo, Gregorio Gasca, con 34 temporadas en activo. El trazado de tierra, revirado y que multiplica los saltos, tiene una cuerda de unos 2.200 metros. «El fondo físico es vital porque en la primera vuelta cargas la máquina de barro y hay que correr con él. La clave está en hacer una buena salida para no mancharte. Psicológicamente tienes que ser fuerte porque a partir del minuto quince te puedes venir abajo y vienen los abandonos y las caídas», explica Gasca, la voz de la experiencia, el último ganador en Zuera en el Autonómico.

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