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BALONMANO

Un clásico envenenado

Larsson vuela con la pelota en la mano.
Un clásico envenenado
carlos moncín

La entrada del otoño no le ha sentado bien al Granollers. Se ha desvanecido cual hoja caduca. En dos meses, los que llevamos consumidos de Liga Asobal, el conjunto vallesano ha dado con sus huesos en el suelo de la clasificación. En el mismo margen de espacio y tiempo, el CAI Aragón se ha elevado a las alturas de la tabla. Hoy verán sus caras (21.00, pabellón Príncipe Felipe) en un choque con toda la apareciencia de envenenado: los naranjas pueden consolidar su tercera plaza actual. Desde luego, el Fraikin Granollers, gané, empate o pierda esta noche, no concluirá la temporada en la decimocuarta posición actual.

 

La Liga Asobal alcanza hoy la décimocuarta jornada, frontera del primer tercio de competición. El curso no ha concluido, pero el proyecto naranja lleva muy buenos pasos. Ortega ha acertado con su concepción del aulario. Chicos listos, ávidos, con ganas de aprender, de progresar. Restan más exámenes, más evaluaciones. Lo mejor, quizás, no reside en la nota obtenida en este primer parcial (sobresaliente: 15 puntos capturados de 18 puntos sumados), sino en la capacidad volitiva. En un grupo con indiscutible aptitud, la actitud estimula la mejora. Lo mejor no son los 15 puntos, decía, sino la forma en la que se ha extraviado los tres restantes: bordando el balonmano en Valladolid y mirándole a los ojos al Ciudad Real.

 

El único peligro reside en la pérdida de la humildad, suposición a eliminar conociendo el antiguo alumno que ahora gobierna la clase. Ante todo, Mariano Ortega es profesor de ética laboral. Con ella, el CAI Aragón ha alcanzado el estatus actual. Con ella espera superar el complejo examen que esta noche aguarda. Cuidadín con el Granollers, un notable equipo de balonmano. Tarde o temprano tiene que despertar. Malo será le suene el despertador en la noche cerrada zaragozana.

 

Junto al Barça y al Valladolid, el Granollers es el único club que ha disputado todas las ligas Asobal. Hace dos años abandonaron el privilegiado escaparate el Bidasoa de Irún y el Teka Cantabria. El Ademar y el San Antonio, a pesar de su pujanza en la última década, no mostraron el mismo vigor en los ochenta.

Tropiezo

Todo le ha salido mal al Granollers desde la marcha de Cañellas al Ciudad Real. Luego, se lesionó el pivote Andreu. La cojera del central y el pivote se ha transmitido a todo el equipo, que comenzó la campaña tropezando con el Cuenca (qué malos son los tropiezos con el Cuenca; que se lo pregunten al CAI el año pasado...) y ya no ha conseguido enderezar la vertedera en las 10 primeras jornadas de la Asobal.

 

Enfrente espera un CAI Aragón atento, hambriento, deseoso de estirar su fantástica racha. Nadie ha dicho que sea sencillo sumar esta noche. Tan complicado como en los nueve encuentros anteriores. Ahí radica el verdadero éxito del conjunto naranja. Ahí radica la esperanza de una afición cada vez más convencida del destino final de este sensacional grupo.

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