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REAL ZARAGOZA

Todo o nada contra el campeón

Zaragoza sigue temblado por el alambre como lo hacía antes de saltar a Mestalla con la posibilidad de arrancar la salvación virtual. Solo los tres puntos valen ante el Madrid. Si se logran y el Recre no gana, salvados

La vida sigue igual, como cantaba Julito Iglesias. Igual de gris y enferma, igual de alarmada y herida e igual de recalentada por la llamas del descenso. El Zaragoza sigue temblado por el alambre como lo hacía antes de saltar a Mestalla con la posibilidad de arrancar la salvación virtual. Lo gritan los números. Sin embargo, pese a la derrota sufrida contra el Valencia, el persistente peligro, esa vida que sigue igual, se relativizó unos grados después de la jornada de entre semana. La clasificación sigue disparando dardos, pero al calendario le queda una hoja menos que recortar. Esa es la lectura refrescante.

El Mallorca aplastó en el descuento la ilusión de Osasuna de puntuar y el Villarreal apreció más la posibilidad de abrochar el subcampeonato de Liga que los convenios amistosos con el Recreativo. Esta derrota de los onubenses deja el vagón de cola igual de intranquilo y desquiciado que en la previa de la jornada. Pero con tres puntos imposibles ya para el trío de amenazados. Y eso sopla a favor del Zaragoza, el equipo que mira por el retrovisor en la actualidad empujado por un punto de ventaja (41 frente a los 40 de la pareja rivales directos).

Este par de resultados ajenos suavizaron los lamentos lanzados en Mestalla y dibujan un escenario en el que las matemáticas, esas eternas veletas, anuncian que la salvación puede cobrarse el próximo domingo.

Ningún abanico de condiciones para conseguirla contempla no vencer al Real Madrid. Ganar al campeón es el todo o nada. Una obligación categórica y un trabajo inmenso. El sorbo casi definitivo. Esos tres puntos se traducirían en la permanencia matemática si el Recreativo no gana. Los onubenses viajan a Almería y esa vecindad dispara las sospechas, con los de Emery con la misión notablemente cumplida.

También una combinación -siempre validada por una victoria del Zaragoza frente al Madrid- con Osasuna arroja la salvación definitiva. Para ello, los navarros deberían perder y quedarse más allá de los tres puntos de desventaja porque, con la diferencia de goles particular empatada con el Zaragoza (el Recre la tiene perdida con los aragoneses), les favorece la general. Pero en este requisito se desconfía al observar al rival de Osasuna: un Murcia calcinado ya por el descenso y con los estímulos rebajados. Por eso se vigila al Recreativo.

Si finalmente las condiciones ajenas se evaden, los tres puntos ante el Madrid pasarían la permanencia del terreno matemático al virtual. Una victoria del Zaragoza (se iría a los 44 puntos) forzaría al Recre a ganar sus dos partidos que le restan (Almería fuera y en casa, Valladolid, aún con la salvación pendiente) y a Osasuna a sumar al menos cuatro puntos en las dos últimas jornadas (Murcia como local y Racing, aspirante a Champions, lejos de Pamplona).

Estas cábalas solo cobrarán sentido con un triunfo frente al Madrid, en una Romareda vibrando y empujando (aunque no habrá precios populares esta vez) donde solo vale vencer. Si no, Mallorca acogería un drama frente al transistor.

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