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REAL ZARAGOZA

Se va Oliveira y solo llega Ponzio

Después de una intensa negociación, Ricardo Oliveira se desvincula del Real Zaragoza para volver al Betis. El argentino Leo Ponzio regresa al Zaragoza dos años después de su fichaje por el River. El cuadro aragonés dispone aún de una ficha libre: la del lesionado Cuartero, al que puede dar de baja.

Oliveira posa con Bandrés
Se va Oliveira y solo llega Ponzio
JUAN CARLOS ARCOS

Sonó la campana. Después de una semana intensa, de negociaciones, de acercamientos y rupturas, ayer a las doce de la noche se cerró por fin el mercado de fichajes. Han sido días convulsos, en el que el Real Zaragoza ha mantenido abiertos numerosos frentes: desde el fiasco de Guilherme -¡qué extraño caso!- hasta las alternativas de Kepa y Javi Guerrero -empeños personales de Marcelino García- o el agónico culebrón de Ricardo Oliveira, que permaneció hasta el último instante en las oficinas del Real Zaragoza para vivir en directo la evolución de las negociaciones por su fichaje. Solo al final, sobre la bocina, en el último suspiro se desbloqueó su venta al Betis en una enrevesada operación cifrada en nueve millones de euros por el 50% del pase, pero que esconde otras variables que elevarían esa cantidad. En caso de que en verano exista un oferta de 15 millones por Oliveira, el Betis deberá, o comprar la otra mitad del pase por 6 millones, o soltar al jugador. Zaragoza y Betis se repartirían las cantidades y Oliveira debería aceptar su destino. Este punto es el que provocó las mayores divergencias ayer.

No se cerró en cambio el fichaje de Javi Guerrero a causa de las falta de acuerdo entre el Recreativo, anclado al millón de euros, y el Real Zaragoza, que no pasó del medio millón en su oferta. Con el futbolista, concentrado con el Recre en Barcelona y pendiente de la llamada para viajar a Zaragoza, existe un acuerdo para temporada y media.

No obstante, el club aragonés no tira la toalla y reserva una última bala fuera ya del mercado de fichajes: la concesión de la baja médica (si la confirma un Tribunal), al lesionado Carlos Cuartero. Esto permitiría inscribir a un nuevo futbolista fuera de los plazos oficiales de fichajes.

De este modo, el Zaragoza solo cerró un fichaje ayer. El centro del campo lo refortalecerá un viejo conocido: Leonardo Ponzio, de 27 años. El pivote argentino regresa al Real Zaragoza dos años después de su traspaso a River Plate por 3,5 millones de euros. Una vez descartada por el club bonaerense la fórmula del préstamo con opción de compra, los clubes acordaron un traspaso por 2,5 millones de euros. Cobrará 800.000 euros por temporada. Ponzio, que podría llegar a Zaragoza mañana, firmará un contrato para tres temporadas y la mitad que resta de la actual. La irregularidad ha marcado su etapa en River Plate, donde solo a su llegada se garantizó un hueco en la titularidad y contribuyó al éxito del técnico Diego Simeone en el Clausura 2008. A partir de la conquista de ese título, Leo Ponzio fue arrastrado por la nefasta dinámica del equipo y perdió la condición de indispensable, mudando continuamente desde el pivote defensivo, al lateral derecho y al izquierdo. Marcelino incorpora así un futbolista versátil, sobradamente conocido en Zaragoza, y de quien espera que aporte una dosis de equilibrio y e carácter al centro del campo, aunque el propio entrenador del Real Zaragoza confirmó no tener muchas referencias personales del jugador.

Tampoco se perdió de vista lo que ocurría en Kiev, En la capital ucrania negoció durante todo el día Guilherme tras romper el Cruzeiro y el Zaragoza el pasado viernes las negociaciones para su traspaso. El delantero brasileño pasó el reconocimiento médico, y dejó prácticamente cerrado su fichaje con el Dinamo de Kiev, aunque al cierre de esta edición se desconocía si era oficial así como las cantidades de la operación.

Deja este invierno de traspasos la despedida de Fabio Coentrao, como era de esperar, y también el adiós de Antonio Hidalgo, un futbolista que había llegado como insignia del proyecto, que dejaba el Málaga para enseñar al Real Zaragoza el camino hacia el ascenso y que se disolvió encorsetado en entramado de Marcelino García. Además, el mercado deja el adiós de Ricardo Oliveira, prácticamente la única joya que quedaba de aquel proyecto ensoñador que dibujó Agapito Iglesias para pelearse con los grandes

Pero aunque se cierra el mercado, la actividad negociadora del Real Zaragoza sigue en la busca y captura de un delantero.

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