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Rosell asume la culpa de la odisea culé

El presidente azulgrana envía una carta a sus socios en la que se responsabiliza por lo ocurrido el sábado para viajar a Pamplona

Sandro Rosell habla para los medios de comunicación hace unos días.
Rosell asume la culpa de la odisea culé
ALEJANDRO GARCíA/EFE

Sigue líder y Messi marcó dos goles. Pero no se habla de nada de eso. La atención sigue concentrada en las críticas que el club catalán ha recibido por su viaje contrarreloj en AVE y autobús para disputar el partido, aunque fuese con retraso. Ayer llegó el turno del presidente, Sandro Rosell, que entonó el 'mea culpa' a medias. "Asumo toda la responsabilidad de lo que sucedió en las horas previas al partido. Dirigí las gestiones con la Federación Española Fútbol (RFEF) y es mía toda la responsabilidad que de ello se derive", aseguró el dirigente en una carta remitida a los socios.Sin embargo, a pesar de confirmar que todas las decisiones fueron autorizadas por él, señaló a la RFEF y a AENA como responsables últimos por ofrecer información errónea. "Creí en la palabra de los dirigentes de la Federación Española y en la de los rectores de AENA. A pesar de los errores, siempre lo hice por encima de todo pensando en los intereses del Barça. De todo ello, sacaremos conclusiones en un futuro", añadía.

Por tanto, el presidente insiste en la versión de que AENA les aseguró poder viajar en avión a lo largo de la mañana del sábado.

En caso contrario, la RFEF habría aceptado aplazar el encuentro al domingo. Pero Osasuna se negó y la RFEF advirtió al Barça que la no comparecencia se saldaría con la pérdida del partido. Entonces, comenzó el periplo rumbo a Pamplona. La expedición culé salió a las 16.00 en AVE hasta Zaragoza, donde a las 17.45 se subió a un autobús. La entrada al Reyno de Navarra se produjo a las 20.00, precisamente el horario fijado para el comienzo del choque, aunque Osasuna sí accedió a retrasarlo el tiempo que hiciese falta.

Rosell también quiso lanzar una lanza a favor de sus futbolistas y el cuerpo técnico: "No se debe valorar más que la profesionalidad y el compromiso con el que nuestros técnicos y jugadores afrontaron ayer -por el sábado- el desplazamiento y el partido en Pamplona. Solo puedo tener palabras de gratitud y de orgullo", proseguía.

Y el rector de la entidad azulgrana continuó con su autocrítica: "Los socios depositaron en mí su confianza para presidir el club y este extraordinario cargo me obliga a ser autocrítico por el bien de la entidad. Acepto y entiendo que se critique mi gestión, pero me rebelo ante las injusticias. Y es injusto quien acusa a nuestros entrenador de no querer viajar a Pamplona, si no era en avión", continuaba.

"Quisiera terminar pidiendo a todos, más que nunca, vuestro apoyo y una unidad muy necesaria. Que ante todo, estén siempre los intereses comunes del Barça. Este es y será siempre mi firme propósito", concluía.

El presidente empleaba esta carta para realizar una reflexión sobre un día agitado en el que se llegó a anunciar la suspensión de un partido que finalmente se disputó con 45 minutos de retraso.

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