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REAL ZARAGOZA

"Para mí, Llorente es uno más"

Matteo Contini, que en ausencia de Jiri Jarosik cargará con la responsabilidad de marcar al goleador internacional, elude miedos ante el reto y resta importancia a su cometido.

Contini, en el entrenamiento de ayer
"Para mí, Llorente es uno más"
TONI GALáN/A PHOTO AGENCY

Al Matteo Contini de la temporada pasada todavía se le está esperando. Le aguarda la afición y, sobre todo, el cuadro técnico y el propio equipo. Por diversas causas, aquel defensa central con poderío, jerarquía de movimientos, rapidez al corte, veteranía en los gestos específicos del último hombre de la zaga, no ha dado señales de su presencia en lo que va de curso.

En pocas horas llega un examen de alta responsabilidad para el italiano. El partido de San Mamés, frente al equipo que practica el fútbol más directo sobre las áreas rivales y con el delantero centro de mayor envergadura física y en mejor forma de la Liga española en sus filas -Fernando Llorente- es todo un reto para Contini.

Mucho más si se tiene en cuenta que su habitual pareja en el eje de la defensa, el checo Jarosik, estará ausente por su expulsión ante el Sporting. Aun así, el transalpino, con su clásico espíritu altamente competitivo, no deja en el aire ni un resquicio de temor ante la tarea que se le presenta y se muestra convencido en salir airoso del lance.

"Llorente, aunque es posible que esté atravesando un momento de buena forma, es para mí uno más, igual que otros jugadores. A mí me preocupa todo el equipo del Athletic. Sus once futbolistas, no uno solo", comenzó afirmando Contini en la rueda de prensa posterior al entrenamiento de ayer. "No sé si Llorente es el mejor del Athletic. Eso está por verse. La gente de banda, por ejemplo, es muy buena en el uno contra uno", añadió.

Sin Jarosik, todo apunta a que se va a vivir el estreno de la pareja italiana de centrales con la que este año Herrera y Prieto han armado a Gay en este duro caminar por la Primera División. Maurizio Lanzaro, que debutó como lateral diestro en Madrid hace dos semanas, será su colega.

Contini no se mostró especialmente entusiasmado por tal circunstancia. Al contrario, también la afrontó (como el asunto de Llorente) con cierto desdén. "No sé si jugaré junto a Lanzaro al final, es solo una posibilidad que estamos probando pero que podría cambiar en el último momento. Pero si es así, no tiene nada que ver que él sea italiano. Realmente, nunca hemos jugado juntos y será la primera vez pese a ser del mismo país, así que no sé cómo saldrá la cosa", señaló indiferente.

En el pasado campeonato, el Zaragoza empató 0-0 en Bilbao (sin Contini, lesionado, al que suplió Pablo Amo) en un partido diseñado solo para defender, que acabó sin un disparo a puerta pero con el objetivo cumplido de mantener maniatados a los rojiblancos en su mecanismo ofensivo. Todo apunta a que esta vez Gay puede estar preparando algo similar. "El año pasado se hizo un buen partido defensivamente, muy fuerte y yendo a todos los balones. Este año vamos a intentar hacer lo mismo para volver a sacar un resultado positivo", reconoció el ex del Nápoles.

Contini dijo que la dificultad del calendario que se viene encima no debe generar temor y que, sea el que sea, no queda otro remedio que afrontarlo. "Ahora ya no tenemos nada que perder. Hay que jugarlo e ir a por todas al margen de los adversarios. El año pasado, cuando vine, también había mucha ansiedad y existía la obligación de ganar todos los domingos. Y aquello se superó. Este año debe ser igual", razonó el defensa.

 

Cortante, serio, distante

Contini dejó patente ayer que su talante ha variado respecto del animoso e ilusionado futbolista que resultó decisivo en la salvación desde enero hasta mayo en la segunda vuelta de la pasada campaña. Gay y los miembros del área deportiva vienen aludiendo desde agosto a diversos problemas personales que han impedido a Contini rendir como lo hizo entonces y, asimismo, vivir el día a día con la alegría que manifestó en su primera etapa en Zaragoza.

Ayer al mediodía, Contini estuvo cortante, serio, distante en cada respuesta. Incluso molesto cuando se le preguntó por la evolución de su estado de forma. No dejó ni acabar la pregunta (pese a que responde en italiano con intérprete, él entiende perfectamente lo que se le cuestiona). "Benissimo, me siento en formissima", espetó en una salida al corte propia de su posición en el campo.

Es decir, que su estado de forma es buenísimo, excelente, por más que su juego partido tras partido haga recordar a todo el mundo que el Contini del año pasado tenía un par de puntos más de calidad y solvencia que el actual. Su seca respuesta y su gesto posterior invitaron a los demandantes a no seguir por ese camino. Sencillamente, Contini no se siente cómodo hablando de su situación personal.

Pero no solo es eso. Es que el italiano también dejó claro que el buen rollo con la prensa (el eterno dilema de señalar al mensajero cuando las cosas no marchan como deben) ha desaparecido. "Al principio de verano leí una crítica en la que se decía que había venido con 7 kilos de más. Desde ese día ya no leo ningún periódico", dijo para acabar su comparecencia.

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